FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
ANTIGUA POSTAL DE SAN PEDRO

miércoles, 29 de abril de 2009

JOSE BENIGNO VARELA


José Benigno Varela El fusilador de la Patagonia


Varela se jugó por Irigoyen en la Revolución de 1905. Es según Irigoyen un hombre correligionario, recto, simple e incapaz de mezclarse en algún asunto raro. Le gusta la acción, la disciplina, el cumplimiento del deber. Es un gran admirador de la organización militar prusiana y desde hace años estudiaba alemán.
Por encargo del gobierno parte desde Bs. As. el 4 de Noviembre de 1921 con destino a Río Gallegos, donde desembarca el día 10.

Las ordenes que traía era ver que pasaba y proceder. Para ello dispuso de las fuerzas del regimiento 10° de Caballería y camiones con choferes.
Para comenzar con su misión, Varela divide las tropas en 3 comisiones. Una de estas comisiones queda a su mando y parte el 11 de Noviembre a Cifre-Paso, Ibañez-Santa Cruz. En la estancia El Cifre tiene lugar su primer fusilamiento. Este y los demás fusilamientos son ocultados por Varela en los informes a sus superiores. Algunos de los movimientos que realiza después, los hace con ayuda del gobierno chileno, él cual colaboró en la persecución de los huelguistas.

Lo llamaban el "Fusilador de la Patagonia", el "Sanguinario". Lo acusan de haber fusilado en el Sur a 1500 peones indefensos a quienes a veces se les hacía cavar primero las tumbas y después se los fusilaba. A los dirigentes obreros los hacía apalear, sablear y luego les pegaba cuatro tiros.
Estaba casado con Mercedes Giovaneli y tenía ocho hijos.
En el año 1923 Varela fue asesinado en las calles de Bs. As. por un anarquista alemán, llamado Kurt Gustav Wilckens.
Fuente: http://www.oni.escuelas.edu.a

Detalles de los acontecimientos en:
LA PATAGONIA TRÁGICA Homenaje a los obreros fusilados en la Patagonia Argentina
http://www.noticiaspatagonicas.com.ar/servicios/patagoniatragica.htm

lunes, 27 de abril de 2009

EFEMERIDES SAMUEL MORSE



27 DE ABRIL NACIMIENTO DE SAMUEL MORSE

Samuel Finley Breese Morse
Nacio en Boston, Massachusetts, Estados Unidos, 27 de abril de 1791 - Falleció en Nueva York, 2 de abril de 1872, fue un inventor y pintor estadounidense, conocido por haber inventado código telegráfico que lleva su nombre.
Su padre era un pastor calvinista.
Dio inicio a sus estudios en la Academia Phillips de Adover, de donde pasó al Yale College.

En sus años de estudiante descubrió su vocación por la pintura y decidió dedicarse a ella, pero también le atraían los recientes descubrimientos y experimentos respecto a la electricidad. Por una temporada, trabajó en Boston para un editor y posteriormente viajó a Inglaterra para estudiar pintura en Londres, y se convirtió en un retratista y escultor de éxito. Su cuadro más conocido es el retrato de La Fayette que pintó en 1825, se convirtió en pintor de escenas históricas. Cuando regresó a su país notó que las pinturas de escenas históricas no gustaban entre sus paisanos, por lo que dio un giro hacia la especialización en el retrato. Para 1825 en Nueva York, era uno de los retratistas más importantes del país y formó parte de los grupos intelectuales más distinguidos. En 1826 fue uno de los fundadores y primer presidente de la Academia Nacional de Dibujo.

A los 27 años conoció a Lucrecia Walker, una bella y culta joven de la que se enamoró. La pareja se casó y tuvieron cuatro hijos, pero siete años después al poco de nacer el cuarto, su mujer murió. A pesar de ser un genio, no llegó a ganar mucho dinero como pintor y durante esos años malvivía con sus escasos ingresos. En ocasiones, llegaba a pasar días sin comer, en lo que esperaba el pago por algún cuadro o lección de pintura.

Morse se casaría posteriormente en segundas nupcias.

Su latente interés por los asuntos de la electricidad se concretó durante el regreso de un viaje por Europa. Cuando estudiaba en Yale aprendió que si se interrumpía un circuito se veía un fulgor y se le ocurrió que esas interrupciones podían llegar a usarse como un medio de comunicación. Esta posibilidad le obsesionó.

Al llegar a tierra de aquel viaje en 1832 ya había diseñado un incipiente telégrafo y comenzaba a desarrollar la idea de un sistema telegráfico de alambres con un electro magneto incorporado. El 6 de enero de 1833, Morse realiza su primera demostración pública de su telégrafo.

A la edad de cuarenta y un años, se internó en la tarea de construir un telégrafo práctico y despertar el interés del público y del gobierno en el aparato para luego ponerlo en marcha. En 1835 apareció el primer modelo telegráfico que desarrolló Morse. Dos años más tarde abandonó la pintura para dedicarse completamente a sus experimentos, lo cual oscurecería sus méritos como pintor.

En 1838 había perfeccionado ya su código de señales, que a base de puntos y rayas llegó a conocerse y usarse mundialmente como "Código Morse". Intentó implantar líneas telegráficas primero en Estados Unidos y luego en Europa pero ambos intentos fracasaron. Por fin, Morse consiguió que el Congreso de su país aprobara un proyecto de ley para proporcionar 30.000 dólares designados a construir una línea telegráfica de 60 Km. Varios meses después el proyecto fue aprobado, y la línea se extendería a lo largo de 37 millas entre Baltimore y Washington.

El 24 de mayo de 1844, Morse transmitió el mensaje que se haría tan famoso: "Qué nos ha forjado Dios" (traducción literal) o también: "Lo que Dios ha creado"("What hath God wrought", una cita bíblica, Números 23:23) desde la Corte Suprema de los Estados Unidos en Washington, D.C. a su asistente, Alfred Vail, en Baltimore, Maryland. A pesar de lo notable de su trabajo, Morse debió enfrentarse a la oposición de supersticiosos que culpaban a su invento de todos los males. Además, el invento estaba siendo desarrollado simultáneamente en otros países y por otros científicos, por lo que Morse se vio envuelto en largos litigios para obtener los derechos de su sistema. Estos derechos le fueron finalmente reconocidos en 1854 por la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Con su invento, Morse ganó una gran fortuna con la que compró una extensa propiedad, y en sus últimos años se dedicó a hacer obras filantrópicas, aportando sumas considerables a escuelas como Vassar College y la Universidad de Yale además de otras asociaciones misioneras y de caridad.

miércoles, 22 de abril de 2009

Historia: Los Cementerios


Fuente: Historia Documental de San Pedro, Américo Piccagli.
Se hace necesario dejar en claro que San Pedro tuvo con anterioridad dos cementerios, uno perteneciente a los franciscanos ubicado en el sector SO de Convento frente a la misma capilla, quedando hoy circunscrito el lugar a los patios de la escuela Nuestra Señora del Socorro.
El segundo cementerio, o sea el primer cementerio civil, estuvo ubicado en el actual manzana sita entre el Hospital y la Comisaría local, donde quedaron sepultados algunos de los combatientes de Obligado.
El cementerio actual fue creado en 1868, con el nombre de Cementerio del Sur, y el motivo principal fue alejarlo de la ciudad por los inconvenientes que creaba la permanencia de familiares en el lugar, lo que obligó a Constantino Vélez Sarfield, siendo presidente de la Corporación Municipal, tomar medidas contundentes para su total eliminación.
Su actual configuración se fue dando con el transcurso del tiempo. Es así como al promediar la segunda década del siglo XX, siendo presidente del H. C. D. el señor E. B. Marigliano concedió en propiedad a los señores Santiago M. Maisonneuve y Víctor Dolard una fracción de tierra en el sector SO donde terminaba la calle céntrica del mismo con destino a la construcción de un pabellón para urnas, a cambio de la construcción “por cuenta y a beneficio exclusivo de la Municipalidad un osario general, galería cubierta del pabellón de urnas y un muro de ensanche que circunde este pabellón”.
La Municipalidad por su parte se comprometía a no construir ni conceder durante 10 años para fines de comercio a sociedad o persona concesión alguna para la venta o alquiler de nichos o locales para urnas. Dicha obra fue recibida el 31 de enero de 1921 por el presidente del H. C. D. señor Emilio J. Homps.
Por ordenanza 412 de 1932 se autorizó al D. E. a ampliar el cementerio sobre el costado NO en toda su extensión y en una longitud de cincuenta metros estando a cargo de la Oficina de Obras Públicas los planos correspondientes.
En 1934, durante la administración de José Novau, se llamó a licitación pública para la ampliación del cementerio, siendo ampliada dicha ordenanza por una resolución del intendente Elio C. Quiroga que otorgó a los señores Baccí y D’Andrea de la Capital Federal, luego de una compulsa de precios con la firma local de Martini e hijo, la construcción de una Capilla y un altar de mármol de Carrara lustrado a brillo con su mesa correspondiente.
Recién en 1939 se dictó un Reglamento General del Cementerio estableciendo cláusulas referentes a panteones, bóvedas, nichos, sepulturas y fosa común.
Respecto al tema que nos ocupa resulta interesante aclarar, que antiguamente era costumbre generalizada concurrir al cementerio los días 1 y 2 de noviembre en recordación de Todos los Santos y de los muertos respectivamente.
La concurrencia era muy grande y la gente de campo llegaba en sulkys a caballo o en cualquier tipo de carruaje, lo que obligaba a permanecer todo el día en el lugar, razón por la cual lo que comenzó con ventas de bebidas para los acampantes, terminó con carpas y parrillas, lo que obligó a las autoridades a intervenir, para evitar lo que se había transformado en una especie de reunión festiva.
Siempre se suele escuchar a la gente decir que antes se iba más al cementerio; sin embargo si se analiza con cierto detenimiento, se puede apreciar que hoy día las familias concurren a recordar a sus deudos en distintas fecha aniversarios, las que se hallan muy divididas durante el año, lo que da la impresión de una menor concurrencia, por lo que considero no muy valedera aquella afirmación.

martes, 14 de abril de 2009

Ferrocarriles Económicos Eduardo Depietri






La historia de Eduardo Depietri, atractiva y sugestiva por enorme visión futurista guarda como relato su parte final. Distintas son la épocas que se vivieron en la Argentina, y por consiguiente distintos fueron los factores que se tuvieron que sortear para progresar.


El ocaso de Depietri no es en los últimos años de su vida sino en pleno apogeo del crecimiento de su imperio.


La caída de Irigoyen: El golpe de estado del 6 de septiembre de 1930, marcará el inicio de otra etapa en la vida política Argentina y por consiguiente en los sectores económicos financieros.


Quienes eran abogados de las Empresas Británicas de Ferrocarriles ocuparon puestos importantes en el ámbito nacional, lo que pasó a sumarse como uno de los factores desencadenantes para consumar la victoria parcial de las corporaciones del Reino Unido contra Depietri, aquel que estaba socavando cada vez mas la estructura inglesa con su proyecto de vías transversales.


El restante hecho, casi fundamental fue el pacto Roca-Runciman con el cual se efectuó aún más la dependencia de los medios de transporte hacia los intereses de los ingleses.-


Una ley de expropiación de las empresas del auto transporte público de pasajeros de la Capital federal, surgió a escena para transferir sus unidades a las privilegiadas manos extranjeras.


Los ataques a Dipietri: En base a esa ley, el Ferrocarril Central Argentino se negó a autorizar el cruce de las vías por parte de los rieles de Depietri en Arrecifes.


También lo hizo el ferrocarril del Sur, cuando los terraplenes de los ferrocarriles económicos, alcanzaron la estación la dulce, cercana a Necochea.


El letargo se impuso ante estas actitudes tomando en cuenta que la Dirección Provincial de ferrocarriles ya no apoyaba al Uruguayo. Entonces lo único que le quedaba era continuar con el ramal entre San Pedro y Arrecifes, sabiendo que su elevador terminal en el puerto local no decaía al contar con grandes clientes como ser: Bunge y Born, La Plata Cereal y Dreyfuss.


Momentos difíciles: Lo único que le quedaba a Depietri era lo que muchos sampedrinos veían en los años veinte y principios del treinta, es decir ese ramal de casi sesenta kilómetros, sin embargo el mismo, poco a poco, comenzaba a esfumarse, de la misma manera que paulatinamente lo fueron haciendo sus enormes proyectos.


Hacia fines de la década del 30, se inauguraba la ruta 191, paralelo al ferrocarril Depietri, como método alternativo en el transporte ante los alicaídos ferrocarriles ingleses. Por otra parte la guerra paralizaba las actividades y el elevador dejaba de funcionar, para reanudar sus actividades recién a mediados de 1947, el gobierno nacionaliza todos los ferrocarriles extranjeros y Depietri pasa a ser la única línea privada funcionando en nuestro país.


Era casi como una victoria de este pequeño ramal contra el período de los Británicos, pero no todo era favor. En 1948, el gobierno deja de lado la iniciativa privada y determina estatizar la venta de granos y elevadores procede a expropiar la planta de silos de Depietri en San Pedro, sin indemnización alguna.


El abandono:A partir de entonces, las instalaciones pasa a un estado de abandono, principalmente la línea ferroviaria, ya que esta comisión administraba los depósitos de cereales en la zona portuaria. Depietri logra recuperar en 1956, la propiedad de esos galpones y de esos terrenos, sumados a esto la ruta 191 a través de vialidad, corta sus vías con su calzada a unos 10 km. de Arrecifes.


Ocaso y muerte: Nacido en Montevideo, Uruguay, en 1893, Eduardo Depietri muere en 1970 en un estado económico totalmente opuesto al que fue su encumbramiento.


Entre la pobreza y el olvido de todo lo que impuso, nunca llegó a ser considerado por su obra como realmente mereció. Recién en 1975, la justicia dispuso que el estado debía pagar la indemnización por los bienes que habían expropiado. “Si las grandes obras la sueñan los santos locos y las ejecutan los luchadores natos, bienvenidos aquellos desatinos que soñó alguna vez Eduardo Depietri”.


El primer barco que atracó en el nuevo puerto se llamaba Themonis era de bandera griega y fue un 25 de mayo de 1933.