FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
ANTONIO UBALDO RATIN EN SAN PEDRO

viernes, 30 de septiembre de 2011

HORNOS DE MICROONDAS

¿Es peligroso calentar agua en el horno de microondas?

Entrega del podcast Ciencia Nuestra de cada Día, a cargo de Ángel Rodríguez Lozano, en Ciencia para Escuchar, que recomendamos por su interés. Calentar excesivamente un vaso o taza de agua en un horno de microondas puede, en algunos casos, provocar un fenómeno un tanto exótico...

Ver artículo completo
http://noticiasdelaciencia.com/sec/ciencia/fisica/

viernes, 23 de septiembre de 2011

EL TRANSIBERIANO

LA CONEXIÓN ESTE-OESTE EN RUSIA
El ferrocarril que abrió camino hacia lo que era la Unión Soviética

EL FERROCARRIL Transiberiano, que recorre 9.297 Km. desde MOSCÚ, en el oeste, hasta Najodka, cerca del puerto de Vladivostok sobre el Pacífico, en el este, es el de mayor longitud en el mundo. La ferrovía es una vital arteria comercial que atraviesa lo que era la Unión Soviética, además de que sirve de enlace con Japón por la ruta marítima Najodka-Yokohama, y con Pekín en China por un ramal principal que cruza Mongolia. Asimismo, hoy es una popular atracción turística para muchos viajeros nacionales y extranjeros, que en ocho días cruzan siete husos horarios.

El ferrocarril recorre vastas tierras inhóspitas, bordea las desnudas colinas y montañas de la Manchuria china y cruza las torrenciales aguas de ríos como el Amur y el Obi. Costea parte del lago Baikal, el más profundo del mundo, y atraviesa las áridas márgenes del desierto de Gobi y de la taiga, o sea los extensos bosques siberianos. Pasa por grandes ciudades industriales, como Irkutsk y Novosibirsk, y estaciones siberianas hechas de madera, con curiosas vislumbres de la vida rural.

En 1891, cuando el futuro zar Nicolás II extrajo simbólicamente la primera turba como inicio del ferrocarril planeado, Siberia todavía era una tierra distante ysin desarrollo. Entonces el viaje desde Europa occidental hasta Vladivostok (y Japón) tardaba por lo menos seis semanas en barco de vapor postal.

Antes del ferrocarril Transiberiano, los rusos que viajaban por su inmenso país tenían que ir sentados sobre su equipaje en destartaladas carretas de correo por caminos en mal estado o, durante el invierno, arrostrar fuertes vientos mientras avanzaban con lentitud en trineos abiertos. A lo largo del año se veían presidiarios y deportados, que avanzaban penosamente por la ruta para iniciar su periodo de exilio.

Tigres, salteadores y enfermedades: El ferrocarril se construyó en ocho grandes etapas, a menudo contra terribles fuerzas de la naturaleza. Requirió una encarnizada lucha contra la selva virgen pantanosa, los hielos eternos, los insectos y las enfermedades. Los obreros rusos (en especial reos), chinos, turcos, italianos, persas y coreanos se vieron diezmados por la peste bubónica y el cólera, además de que varias veces sufrieron a manos de salteadores, tigres de Manchuria y catastróficas inundaciones. También causó estragos la artillería pesada durante la rebelión de los bóxers en China y la guerra ruso-japonesa.

Un obstáculo muy difícil fue la inmensa extensión del lago Baikal, en el sureste de Siberia. Para construir el tramo de ferrovía que la rodeó cuyo punto más elevado estaba a 1025 m, los trabajadores tuvieron que laborar en acantilados que caían directamente al agua. Se precisaron cinco años para concluir esa vuelta. Mientras esto sucedía, se puso en funcionamiento un servicio de transbordador de trenes, que cruzaba el lago. El transbordador Baikal fue armado en Inglaterra, luego desmantelado y transportado a través de Rusia entren, barcaza y trineos. Las 7 000 piezas se ensamblaron de nuevo, y en 1900 se inició el servicio regular del transbordador, con tren completo y pasajeros.

En 1916 se terminó un último tramo de 1930 Km., que seguía el curso del río Amur en Rusia. El ferrocarril Transiberiano costó el equivalente de 585 millones de dólares, más del triple del cálculo original. El costo en vidas humanas durante los 25 años de construcción no podrá medirse nunca.

Rieles en el hielo En 1904. durante la guerra ruso-japonesa, las tropas rusas tendieron 40 km de vía para transportar, a través del congelado lago Baikal, trenes cargados de soldados y municiones.
Fuentes consultadas: Wikipedia, El Gran Libro del Siglo 20 (Clarin) y La Ciencia en el Siglo XX Tomo ll

EL PERIODISMO EN SAN PEDRO (1)

LA PALABRA

“La Palabra” hace su aparición como un periódico independiente en 1922, siendo la sede de su administración Ayacucho 73 y su dirección la de otro importante periodista local, don Eduardo García Corti, que le imprimió desde el vamos, los lineamientos a esa publicación semanal que no abandonó en ningún momento, a pesar de haber perdido en sus últimos años la fuerza con la que luchó permanentemente;  murió, me atrevería a decir, por agotamiento igual que su último director José Arcuri Bechara pero sin claudicar de sus principios
Su guía fue establecida precisamente por principios tomados de otros personajes y colocada a priori en los ángulos superiores de la portada  como: “Con la verdad no  temo ni ofendo”  o  “Dios me puso en esta ciudad como un tábano sobre un caballo, para picarlo y tenerlo siempre despierto”, a los que en determinado momento utilizaron otro que decía: “No estamos con ningún gobierno, estamos con la mayoría, con el pueblo. Mientras  las multitudes tengan que sostener a los empleadores de su producción y de su progreso ideológico y material, reclamamos de los hombres de mando, justicia y verdad”.
Fue un firme defensor de la libertad de pensamiento y de principios liberales, hizo sentir su presencia en la opinión pública con un manejo independiente que culminó bajo la dirección de José Bechara que periodísticamente firmó como José Arcuri a partir de haber remplazado a García Corti, su maestro y guía.
Su nuevo director mantuvo la triple función de periodista, tipógrafo e impresor y conservó siempre firme su espíritu combativo y tal vez un tanto bohemio, que volcó en ese periódico “La Palabra”, que alguien llamó la “sábana sampedrina”.
Fue un defensor a ultranza de los principios que había prohijado como guía de su futura actividad de periodista, a punto tal de haber perdido el tren de la tecnología y haberse quedado embebido en sus propios conceptos filosóficos e históricos que le impidieron ver una realidad distinta.
Durante el gobierno de Juan D. Perón, fue perseguido, combatido y hasta encarcelado, precisamente por la defensa de aquellos principios netamente opuestos al programa estatizador de dicho gobierno.
Por las mismas razones el 22 de junio de 1976 luego de haber recibido amenazas, a las dos de la mañana le fue colocado un artefacto explosivo de regular magnitud en la puerta de entrada del edificio, provocando daños de cierta consideración.
Al respecto los periodistas de El Imparcial expresaron en su edición del día 25 de junio que “Mas allá de las diferencias ideológicas o conceptuales que pudieran separar al periodista de los autores del atentado, están los medios utilizados para hacer valer sus puntos de vista, que rechazamos con toda firmeza: no es con bombas ni con metralletas como vamos a construir el país que todos anhelamos, sino con la discusión amplia, apasionada pero respetuosa, de nuestras inquietudes. El terrorismo no es el medio idóneo para llegar a ninguna parte: quien no esté de acuerdo con las ideas expresadas por José B. Arcuri, que las discuta y las rechace pero con argumentos limpios, con las armas legítimas de toda sociedad civilizada, con el claro idioma que nos legó Cervantes”.
Cansado ya de luchar como un Quijote contra los fantasmas de la ignorancia e incomprensión de sus principios exageradamente liberales, en defensa del pueblo y de sus libertades públicas, el miércoles 28 de mayo de 1986 el pueblo de San Pedro recibía la infausta noticia de su fallecimiento a los 77 años de edad.
Hoy la ciudad de San Pedro lo recuerda con un busto ubicado en la intercesión de la avenida 3 de Febrero y  Rivadavia como un reconocimiento de su total entrega en esa lucha, que lo llevó a alentar toda obra de bien y criticar lo que a su criterio era injusto. 

Fuente: Historia Documental de San Pedro Américo Piccagli 

viernes, 16 de septiembre de 2011

INICIATIVA TURÍSTICA DEL PASADO



En el año 1944, el sampedrino Diego Novillo Quiroga (1), escribía en una revista de la Capital Federal  un artículo que, en su parte principal decía:
DON RAFAEL COBO, UN PRECURSOR DEL TURISMO

“Ochenta años atrás, la sociedad porteña mas “encopetada” contaba entre sus miembros mas importantes a don Rafael Cobo, hombre de mundo, hacendado, financiero, emprendedor fértil de iniciativas.
Acaudalado terrateniente, afincado en San Pedro (provincia de Buenos Aires), en esa época ni cuando ni por asomo las preocupaciones del turismo pudieran estar en ninguna iniciativa, don Rafael concibió la fundación de una ciudad en miniatura que, por su emplazamiento y construcción, y las condiciones apropiadas del clima sirviera a las necesidades del turismo invernal.
Fotografía  inserta en al artículo 

Anticipándose al sentido actual de los hombres de empresa – la propaganda- don Rafael no se dio reposo en consultar, convencer, venciendo resistencias y hasta suspicacias.
Congregó amistades en su domicilio, en la vieja confitería de Pepín (2), en el antiguo Club Unión (3). Razonaba, exponía, proyectaba, ardido  de un dinamismo contagioso. Así fue polarizando voluntades hasta formar el grupo fundador de la empresa. Se reunieron capitales, se contrató ingenieros y constructores y. como don Rafael no era hombre de vacilar ya metido en una empresa, se comenzó de inmediato la construcción de lo que se denominara modestamente Pueblo de Cobo, “Pueblo’e Cobo en el decir del pintoresco del paisanaje.

La ciudad en miniatura, perfectamente concebida y planeada, nació y creció a ritmo vertiginoso.
Casas de tipo uniforme – tipo de actual casa colectiva – con sus techos de media agua y alineados a la vera de las calles rectilíneas fueron poblando hasta diez manzanas. Todo estaba perfectamente concebido y planeado – como va dicho- pero una imprevisión substancial dio al traste con la empresa. La financiación no había sido establecida con la prolijidad necesaria. Y cuando las edificaciones ya construidas y calles y veredas definitivamente terminadas, se fue a colocar las arcadas de hierro sustentadoras de los vidrios que habían de techar las calles, se cayó en la cuenta de que los capitales eran insuficientes, estrecho el presupuesto previsto.

Don Rafael no desmayó con ello y, aportando todos su capitales propios disponibles, no se dio reposo en gestionar, mover cielo y tierra para que las cosas no quedaran en punto muerto. Pero los capitales invertidos habían sido cuantiosos, y la fe de los inversores, vacilante al principio, se derrumbaba ya como una cosa inerte. Y de lo que fue un sueño generoso con visos vivientes de posibilidad en lo real, no vino a quedar sino en cosa vaga, imponderable pero flotante y extensible que se extiende inexorable como un gas letal, el comento: “¿no estaría medio tocado  don Rafael con sus proyectos de ciudad invernal y lo había metido a todos en el atolladero?.

Los capitales se retrajeron, la desconfianza cundió y, pese a los esfuerzos sobrehumanos del fundador, la ciudad en miniatura de turismo invernal vino a morirse podría decirse recién nacida.” 

1) Novillo Quiroga nació en San Pedro (Bs. As.) el 24 de octubre de1899 y falleció en Buenos Aires el 25 de junio de 1950. Hizo periodismo mucho tiempo trabajando para los diarios "La Verdad", "Crítica", "La Bastilla", "El Sol", "Noticias Gráficas" y "La Nación" y colaboró en revistas como "Caras y Caretas",, Nativa y El Hogar. Conjuntamente con Francisco Pracánico compuso el primer chamamé.
 “ Corrientes Poty.”
Ver y escuchar:
http://www.fundacionmemoriadelchamame.com/francisco-pracanico

       
2) Fray C. Rodríguez y Mitre (INTA).
3) Centro de Comercio

sábado, 10 de septiembre de 2011

DESCUBRIMIENTO HISTÓRICO

Cartas inéditas de Domingo Faustino Sarmiento
Se trata de seis cartas originales escritas y firmadas de puño y letra por el gran educador. Fueron escritas al Juzgado de Paz y Municipalidad de San Pedro en 1856 y 1857 y a las Autoridades Educativas en 1859 y 1860.

  La tinta ha empalidecido por el paso de los 155 años que nos separan desde que fueron redactadas. La letra, con ortografía de la época pero con trazo firme, aún deja entrever la decisión de quien las escribía.
  El papel, arrugado, envejecido y débil todavía sostiene las claras ideas referidas a la educación que el autor de esas letras deseaba transmitir.
  Son seis cartas: una del 5 de agosto de 1856, otra del 14 de agosto del mismo año, la tercera del 15 de octubre de 1857, la cuarta del 23 de marzo de 1859 y las dos últimas del 12 y 27 de marzo de 1860.
  Seis cartas escritas por el mismo ilustre prócer de la Historia argentina: Domingo Faustino Sarmiento, el Gran Educador.
  Tres están dirigidas al “Juez de Paz y Presidente de la Municipalidad de San Pedro”, tal como se lee en el encabezado de las viejas notas.
  En la primera, Sarmiento expone ciertas carencias del sistema educativo y alienta al Municipio a colaborar en la solución de dichos inconvenientes enviando, a la vez, al Inspector General de Escuelas a relevar los establecimientos de nuestra ciudad para conocer los problemas de primera mano.
  En la segunda epístola aparece uno de los principios que hicieron de Sarmiento el Gran Maestro que brindó su vida para educar generaciones enteras. En ella el prócer envía libros solicitados desde nuestra ciudad pero también el precio de los mismos instando a las autoridades para que, en lo posible, recuperen parte de lo gastado a través de aquellos padres que puedan solventar ese costo y, así, poder volver a adquirir más ejemplares para distribuirlos entre los más necesitados, expresando, así, su deseo de que la educación llegase a todos por igual.
  En otras cartas, Sarmiento confirma el recambio de preceptores y dirigentes escolares haciendo especial hincapié en el envío de personal capacitado, con experiencia y cualidades para que la educación de la juventud no se vea perjudicada y se categorice el funcionamiento de la escuela pública de la ciudad.  

  Otras de las cartas confirman el envío de útiles escolares y diversas herramientas de uso diario en los establecimientos educativos mencionando medidas para la construcción de un pizarrón, etc.
En uno de sus escritos el prócer manifiesta el envío del libro “Principios de Gobierno” a las autoridades educativas locales para que incentiven en los alumnos la construcción y enriquecimiento de su formación cívica y propone un examen colectivo del tema para el 26 de mayo de 1860 a los efectos de evaluar lo aprendido.

Estos valiosos y desconocidos trazos del padre de la educación argentina aparecen desde dos fuentes diferentes. Por un lado, el Sr. Jorge Bolla, del bisemanario “El Imparcial”, pone a disposición de la Dirección de Cultura de la Municipalidad tres de estas históricas cartas, tarea que le fuera intermediario con el área municipal.
Por otro lado, las autoridades directivas de la Escuela Primaria Nº 1 “Domingo Faustino Sarmiento” y la Jefatura Distrital de Educación, recuperaron, en esta fecha tan especial, otras tres cartas que se conservaban en los archivos del colegio las cuales permanecieron, durante años, a esperas de su divulgación.

Este material pasa a formar parte del patrimonio cultural escrito de San Pedro aportando seis piezas originales confeccionadas en la segunda mitad del Siglo XIX por una de las figuras más importantes de la Historia Argentina.

viernes, 9 de septiembre de 2011

SAN PEDRO EN FM


EMISORAS DE SAN PEDRO EN FM

Gobernador Castro, 97.3 FM R. AGRICULTURA,
Río Tala, 105.9, FM REGISTRADA
San Pedro, 88.1, ESTACION SAN PEDRO
San Pedro, 89.1, FM CIUDAD
San Pedro, 90.3, FM DECADAS
San Pedro, 91.5, APA R. SAN PEDRO
San Pedro, 92.3, LA RADIO
San Pedro, 93.9 LA RADIO DE LA COSTA
San Pedro, 94.1 EL SITIO
San Pedro 94.7 ATALAYA
San Pedro, 95.1, RADIO EMMANUEL
San Pedro 96.7, FM RADIOFONICA
San Pedro, 97.7, FM PARANA
San Pedro, 98.5, FM STUDIO
San Pedro, 98.9, FM PASIÓN
San Pedro 99.5 SONRISAS
San Pedro, 100.1, FM UNO
San Pedro, 100.5, FM MAS
San Pedro 101.1 LECHIGUANAS
San Pedro, 101.7, FM IMPACTO,
San Pedro 102.1 RADIO MARIA
San Pedro, 102.7, FM EL ALTILLO,
San Pedro, 103.9, FM VIDA
San Pedro 105.5, RADIO ÉXITO
San Pedro, 106.7, FM GENESIS
San Pedro, 107.7,  TROPICAL FM
Santa Lucía, 93.1, SANTA LUCIA FM
Santa Lucía, 98.3, FM DEL SOL

jueves, 8 de septiembre de 2011

ARQUEOLOGÍA EN OBLIGADO

Descubren asombroso sitio arqueológico en la puerta del Parque Natural Vuelta de Obligado

El hallazgo fue hecho por el Museo Paleontológico de San Pedro en una capa de suelo ubicada a 70 cm bajo la superficie del histórico parque.
Su antigüedad rondaría los 1.000 años.

SITIO DEL HALLAZGO
  El 24 de agosto último, José Ignacio Verdón y José Luis Aguilar, integrantes del Museo Paleontológico de San Pedro, se hallaban realizando tareas en el Parque Histórico Natural Vuelta de Obligado, a 18 Km. de San Pedro. Finalizando sus labores decidieron acercarse a las excavaciones que se realizaban en el lugar para fundar los basamentos de los baños públicos que se construirán allí con la idea de detectar posibles piezas del histórico combate acaecido en 1845.


    Pero la sorpresa fue mayor…
  En una capa de suelo negro, ubicada a unos 70 cm bajo la superficie, en la entrada principal del Parque, observaron cientos de piezas de cerámica indígena junto a huesos de diferentes animales que conformaban la dieta de un antiguo pueblo que había habitado el lugar.
 Trozos de vasijas, platos, recipientes, huesos de nutrias, carpinchos, venado de las pampas, moluscos y cáscaras de huevos revelaban la presencia de un asentamiento muy importante y con una sorprendente concentración de elementos.

PIEZAS ENCONTRADAS
 Así, dientes y huesos varios de diferentes mamíferos, cráneos fragmentados de peces y huevos de ñandúes se recolectaron cuidadosamente de la tierra removida conformando una valiosa colección que documenta el remoto pasado del hombre en la zona norte de la provincia de Buenos Aires. 
  De inmediato, Aguilar, Director de Cultura del Municipio e impulsor del Museo Paleontológico, contactó al Secretario de Obras Públicas, Arq. Pedro Restelli, quien de inmediato decidió paralizar toda actividad en el lugar hasta poder evaluar el sitio. Dicha tarea estuvo a cargo del Dr. Daniel Loponte, Investigador del CONICET y miembro del Instituto Nacional de Antropología, quien se llegó a San Pedro para observar la potencialidad del área descubierta y proyectar los estudios a futuro.
  Fue inmediata también la comunicación a la Sra. Clara Romero, referente de Pueblos Originarios en la zona e impulsora del Centro de Interpretación Indígena “El Antigal”, con quien se comenzó a interactuar en la decisión de preservar el lugar.

  Por su parte, Pablo Guacone, Intendente de San Pedro, instruyó a las áreas de Cultura y Obras Públicas acerca de la firme intención oficial de cuidar el yacimiento y ponerse a disposición para la próxima investigación del sector. 
  Hoy, martes 6 de septiembre, en rueda de prensa, se presentó en sociedad la importancia científica del descubrimiento realizado con la presencia de autoridades del Concejo Indígena de la Provincia, de la Asociación Indígena de la República Argentina, autoridades municipales y vecinos del Pueblo de Vuelta de Obligado.
 
  El estudio del yacimiento será encabezado por el Dr. Loponte, del INAPL, quien manifestó la alta importancia del hallazgo ya que “se sabe poco de los pueblos nativos en la zona donde ahora se ha hallado este sitio. Este nuevo registro, cuya antigüedad estimamos en los 1.000 años, por el tipo de alfarería hallada nos permitirá llenar ese vacío y aportará nuevos conocimientos sobre hábitos y costumbres de aquellos antiguos pobladores”.

Desde la Dirección de Cultura, Aguilar apunta que “es absolutamente importante la aparición de este depósito, el cual agrega un tema de interés cultural y de conocimientos que se suma a los valores históricos y naturales que ya posee ese valioso reducto de vida silvestre y antiguo escenario de una tenaz defensa de nuestra soberanía. Agradecemos profundamente la comprensión y acompañamiento de los representantes de las organizaciones vinculadas a los pueblos originarios que se llegaron a San Pedro para apoyar este hallazgo”.

martes, 6 de septiembre de 2011

EL MOLINO DE MEGLIO


 “Sigue el agua su camino/ y al pasar por la arboleda/ mueve impaciente la rueda/ del solitario molino. 

 Trémula el agua/ lenta camina:/ rueda la rueda,/ brota la harina.”

  Antonio Fernández Grilo
Piedras del molino de Meglio
                                                          
      Desde remotos tiempos, la energía del agua fue aprovechada por el hombre como fuerza motriz, aplicada en las moliendas. El viejo molino hidráulico harinero de los hermanos Meglio es hoy un borroso recuerdo del pasado, aunque los testimonios de su existencia permiten evocarlo con los recursos de la imaginación. Con su tecnología primitiva, instalado a mediados del año 1899 en las márgenes del arroyo Tala, formó parte del paisaje de los campos sampedrinos en la época en que estos molinos constituían un negocio saneado y rentable y los conocimientos para su construcción y mantenimiento eran transmitidos de forma oral de generación en generación.
    La declinación de los molinos hidráulicos coincidió con la aplicación de la electricidad a los procesos industriales, lo que dio lugar al surgimiento de las modernas fábricas de harina que los llevaron a su crisis y desaparición. Abandonados, infravalorados históricamente, sólo resta de ellos la tradición oral y en el caso particular del molino de Meglio, del que sólo quedan algunos vestigios, la perdurabilidad de las palabras impresas en El Independiente conduce a un reencuentro con ese hito del pasado de San Pedro.
   
José y Andrés Meglio
    En su edición del 28 de mayo de 1899 el periódico publicaba este detallado aviso: “Nuevo molino á piedra “TALA”. Se hace saber al público que en el campo de la señora Elisa María Demarchi, lindando con el del Sr. Cristóbal Ryan, camino al puente del Tala, en el paraje conocido por el Ombú, se ha establecido un molino a piedra en el mismo arroyo, dirigido por los hermanos Meglio, donde se muele trigo,  maíz, centeno, cebada y cualquier otro cereal, como también se preparan cereales para cebo de animales finos, etc., etc., a precios muy acomodados. En la casa de la señora Sinforosa S. de Ruffa, calle General Mitre esquina 3 de Febrero, hemos abierto una casa de negocio donde se vende harina de trigo y de maíz, y de cebada, maíz por mayor y menor, afrecho, afrechillo, semita, queso de pura leche de oveja y otras clases, manteca, conservas, etc. La casa se encarga también de la venta de corderos gordos como para comer, debiéndolos pedir con anticipación de dos días. Antonio Meglio y Hnos”
    Aún quedan junto al arroyo del Tala algunas desdibujadas huellas que permiten determinar el sitio exacto donde estaba ubicado, auque hoy sean otros los propietarios que ocupan esas tierras. Por cortesía del señor Jorge Ferrari, descendiente de uno de los hermanos Meglio, fue posible ubicar el lugar donde actualmente se encuentran las piedras de ese viejo molino del siglo XIX que aún se conservan, en un campo de la firma Ramón Rosa. Allí el señor Carlos Parra permitió fotografiarlas, tarea realizada mediante la valiosa contribución de Fernando Chiodini.
   
    Al no existir documentación que confirme el tipo de mecanismo que poseía, se puede pensar que era de rueda horizontal o rodezno, sistema que podía aplicarse en arroyos pequeños, de poco caudal, tal como el cauce del Tala. El rodezno es la pieza motriz del molino que consiste en una rueda formada por un número variable de palas o cucharas. Esta rueda giraba en posición horizontal al impactar sobre ella el agua que se precipitaba en caída libre desde un canal llamado caz comunicado con una presa construida a la vera del arroyo, para conseguir una diferencia de altura y lograr así mayor presión y volumen suficiente, ya que las corrientes de estos ríos eran pequeñas o su caudal estacional. Así se transmitía mediante un eje la energía que hacía girar la piedra superior, volandera, superpuesta a otra fija, solera. Gracias a la inquietud de un joven investigador se puede observar la maquinaria y el funcionamiento de un viejo molino hidráulico posiblemente muy similar al de Meglio, visitando la ilustrativa página.
  
    No se logra precisar con exactitud durante cuánto tiempo funcionó el molino de los hermanos Antonio, José y Andrés Meglio, aunque El Independiente publicaba el 26 de diciembre de 1910, años después de su instalación, una detallada crónica del paseo realizado el domingo anterior, 17 de diciembre, por un grupo de señoritas y caballeros de la localidad “al pintoresco y frondoso paraje conocido por el Molino de Meglio”...”En la pequeña isla, que así podríamos llamarla, se realizó un espléndido banquete”...”Una orquesta apropiada realzó este hermoso paseo”...”Los organizadores de este picnic, señores Taiana, Meglio, Porta, Grigioni y otros, merecen sinceras felicitaciones.”
    Doce años después, el 19 de diciembre de 1922, el mismo periódico informaba sobre la iniciativa de otro grupo de niñas y jóvenes que...”se trasladaron al ya popular como pintoresco paraje conocido con el nombre de El molino de Meglio”...”Al efecto, a las cinco de la mañana ya estaban preparados tres cómodos y amplios vagones, de los cuales tomaron posesión los alegres viajeros.” Hubo canto y música y un apetitoso asado y se destacó la atención recibida por los concurrentes que llevaron gratos recuerdos de esta reunión, siendo los jóvenes “Meglio y Noseda los verdaderos héroes de esta simpática fiesta.” Entre los concurrentes se mencionaban los apellidos Meglio, Palladino, Fió, Bernasconi, Noseda, Grigioni, Padula, Zuloaga, Corti, Calzado, Gomila, Orden, Trovato, Tosar, Macchia, Ruggia, Latrónica, Casella, Marocchi, Vila y otros.
     
    A partir del siglo XX surgen en todo el mundo moliendas industriales que al incorporar innovaciones tecnológicas permiten ofrecer un mejor producto y se establecen las primeras fábricas de harina que acaparan todo el mercado de cereales por lo que finalmente los antiguos molinos tuvieron que cerrar sus puertas, como sucedió también con otros de la zona de San Pedro que utilizaban mulas o caballos para obtener la fuerza movilizadora. Las aguas del Tala siguen hoy su monótono camino sin la presencia del viejo molino hidráulico de los hermanos Meglio, pero la memoria de este emprendimiento se inserta en la historia de las industrias sampedrinas como un exponente del talento de esos tres hermanos pertenecientes a la colectividad italiana que dedicaron su entusiasmo y su energía a un singular proyecto que merece ser recordado a través del tiempo.
Colaboración: Julia McInerny
Fuentes:

El Independiente. Periódico. Archivo. Números 338, 345, 370, 973, 974 y 1596.
.  Ferrari Osvaldo, Ferrari Jorge, testimonios familiares.
.  Parra Carlos, acceso a imágenes de elementos pertenecientes al molino del siglo XIX.
http://servicios.laverdad.es/murcia_agua/cap8.4.htm   Esquema y funcionamiento.

jueves, 1 de septiembre de 2011

LA LUZ ELÉCTRICA EN SAN PEDRO



Hasta el año 1900 el alumbrado público de la ciudad se realizaba con faroles a kerosene y únicamente las noches oscuras, apagándose casi todos al llegar las 24 horas; los pocos que permanecían encendidos después de esa hora, "daban un luz tan roja y mortecina que en lugar de destruir las tinieblas las hacían más sensibles", al decir del redactor del periódico "El Debate".
En 1891 la destilería "La Estrella", instalada en la localidad, propuso construir una usina eléctrica, poniendo como condición la cesión de una barranca que interesaba al establecimiento. Como las autoridades municipales no tomaron en cuenta tal propuesta, se llegó al año 1897 en que recibieron de la sociedad Henrich el ofrecimiento de hacer un ensaye de luz eléctrica el 27 de noviembre en la Plaza Constitución

 El Semanario "El Debate" al comentar el acontecimiento aún bajo la impresión agradable del hecho dijo: "Buen resultado dio el ensayo que se hizo de la luz eléctrica el sábado y domingo pasados.
Una gran parte de los vecinos contemplaba con admiración las lámparas que se desprendían rayos de luz esplendorosos como los del astro mayor".
Empero, como las condiciones exigidas por esta empresa para decidirse a realizar las instalaciones definitivas incidirían notablemente en el presupuesto comunal, no se consideró conveniente aceptarlas.
A los pocos meses presentó otro proyecto el señor Leonardo G. Weber, transitoriamente domiciliado en el Hotel Italo-Platense de las calles Constitución y Buenos Aires, para instalar por su cuenta una usina eléctrica con capacidad suficiente para iluminar un radio de cien manzanas como mínimo. Tampoco convino al gobierno municipal este pedido de concesión.

Se llegó así a 1898 en que volvieron a comentarse las posibilidades de decidir en definitiva la construcción de una usina para el servicio de luz eléctrica. En efecto, el señor Evaristo Germán Bustos fue autorizado por entonces para que construyera con carácter definitivo la usina que debía alumbrar eléctricamente al pueblo de San Pedro. El 13 de mayo de 1900 un periódico local anunciaba la inauguración del moderno sistema para las fiestas del 25 de mayo, lo que parece que así ocurrió según algunos apuntes que registran los viejos archivos.
     Entre los primeros abonados al servicio, de luz eléctrica figuran la casa del Dr. Abel R. Noceti, el Hotel Semino y las oficinas del correo. En julio de ese mismo año, se hizo la primera iluminación pública notable en la calle Comercio, desde la calle Puerto hasta el Boulevard Paraná.
 Al finalizar el año 1900, la firma Porta y Pujol constituida por los señores Miguel Porta, Santiago Porta, José Pujol y Antonio Pujol, compró la usina y se hizo cargo de todas las obligaciones contraídas por el primer concesionario. Esta firma dio un gran impulso al servicio eléctrico, destacándose entre las numerosas mejoras el cambio del pequeño motorcito a vapor que se luciera en los primeros días por otro Westinghouse de mayor potencia. Al poco tiempo, trasladó la usina desde el local donde empezara a funcionar: calle Comercio (hoy Carlos Pellegrini) Nº 855, solar propiedad de la familia Larrondo, hasta la calle Carlos Pellegrini y 6 de Septiembre, que es donde actualmente está la Planta Generadora de la Compañía de Electricidad del Sud Argentino. En este nuevo local, la empresa Porta y Pujol, instaló nuevos motores para ampliar y mejorar el servicio público cuyas responsabilidades de prestación había asumido legalmente.

Así llegó el año 1909. Por entonces, el intendente municipal incurrió, a raíz de ciertos inconvenientes surgidos en las relaciones con la empresa de luz, en la curiosa paradoja de conceder un permiso especial a la firma Falcioni y Vicky para efectuar el alumbrado público de la ciudad mediante lámparas "Kitson" a kerosén. En esa fecha, la usina fue adquirida por la Compañía de Electricidad de la Provincia de Buenos Aires, que al recibir en diciembre de 1911 el visto de conformidad del gobierno municipal se hizo cargo también del alumbrado público, cambiando las lámparas "Kitson", cambiando los sistemas de arco voltaico e incandescente.
En 1926, se firmó un nuevo contrato de concesión a favor de esta empresa, la cual ante la seguridad de seguir prestando el servicio resolvió incorporar importantes obras de mejoramiento: renovó las redes de distribución, construyó una nueva sala de máquinas e instaló en ella nuevos equipos para hacer frente a la demanda del servicio, que día a día iba en aumento debido al marcado progreso de la ciudad.
De este modo, la historia del servicio eléctrico de San Pedro llega a 1931, año de las obligaciones y responsabilidades de la prestación de servicios eléctricos la Compañía de Electricidad del Sud Argentino S.A, la que no ha escatimado desde entonces esfuerzo alguno, por mantener las instalaciones en condiciones de responder ampliamente al adelanto general de la ciudad.

Confirmarán lo que antecede las referencias siguientes, detallando, a continuación, los principales trabajos de mejoramiento realizados por esta empresa desde el año 1931 en que se hizo cargo de la prestación del servicio de luz y fuerza motriz aun cuando adquirió una usina que cinco años atrás había sido modernizada por la concesionaria de entonces.

Comenta  mas adelante las obras realizadas y destaca que contaba con 2100 clientes y una red de distribución de 50.000 metros.

Fuente: Revista Redes Argentina año 1944

LA SOCIEDAD ITALIANA



Para hablar de la fundación de la Sociedad Italiana debemos de remontarnos allá por el año 1870 cuando, un grupo no mayor de 40 italianos, se unieron bajo el lema “Unione y Benebolenza” para formar una sociedad que permitiera prolongar los lazos fraternales y generosos sentimientos que habían cultivado en su lejana Italia.
Habían llegado desde aquel país atraídos por las noticias optimistas llevadas a su regreso por los “inmigrantes golondrinas”, estableciéndose algunos de ellos en este hermoso pedazo de tierra sampedrino donde la oportunidad de trabajar se daba fácilmente y la remuneración permitía vivir sin las estrécheces que ofrecía en ese momento el viejo mundo.
Llegaron, al decir de don Víctor Picco, ex presidente de la institución y un lúcido e inteligente maestro “napolitanos nostálgicos de canzonetas; atezados calabreses y sicilianos; rubios lombardos; emprendedores genoveses, vénetos y marquesanos; pulcros florentinos de hermoso hablar; rudos campesinos de la Romaña”, que insuflaron vida y trabajo a estas tierras dando origen y sentido a las futuras generaciones.

Impulsados por una irrefrenable vehemencia que despertaba el recuerdo de su lejana y dulce Italia y estimulados por el deseo de salvaguardar el patrimonio cultural del contingente inmigratorio, un 13 de julio de 1873 decidieron constituir la sociedad que lleva por nombre “Unione y Benebolenza”.
Entre los propulsores de aquella idea de avanzada encontramos a su presidente don Paolo Corti, importante personaje del pueblo que se destacó por sus interesantes iniciativas de progreso; a don Doménico Larco genovés de origen y barquero que actuó como vicepresidente y donó un retrato de Giuseppe Garibaldi para la sede de la sociedad; como tesorero de designó al señor Giuseppe Falconieri, que algunos años antes se había desempeñado en el mismo cargo en la Municipalidad en oportunidad de construirse el templo de nuestra Ciudad; secretario fue don Nomelini Giuseppe; vicesecretario Paolo Prato figura muy conocido por su actuación en importantes hechos del pueblo y ser un conocido empresario de la navegación; figuran además como integrantes de esa fundación Giuseppe Mazzini, Badinelli Giovanni; dueño de una confitería, café y billar en la sociedad con don Benito Mandraccio; completaban la lista de propulsores los señores Alessandro Arzano, Tomasso Mascetti, Luiggi Tiscornia, Bartolomeo Marini, Ferraris Antonio y Giuseppe Faguetti.

A esta lista honorable de pioneros que conformaron la primera comisión de la sociedad pueden agregarse los nombres de algunos socios fundadores como Luiggi Capelleti, Abondío Frangi, Giuseppe Della Cella, Beniamino Butti, J. Stella, C. Bernasconi, Merciante –músico de la sociedad- D. Mazza, Pietro Pozzeta, farolero y durante largo tiempo encargado de mantener el alumbrado público del pueblo, contratado para colocar los vidrios de la Iglesia y del vitral ubicado sobre el pórtico hoy cerrado con ladrillos. A ellos podemos agregar también a Enrico Villa, Crivelli, Tagliatore, Centenaro, Callegari, Anastasio Maino, Gerardo F. Bozzano, Felice Cairo, Giovanni Olivieri, Agostini Lértora, Gerónim Salmoiraghi y Ambrosio Corti.
Don Llaguno junto con Salmoiraghi, Maino y Bozzano fueron los únicos socios fundadores que al cumplirse 50 años de la entidad en 1923, pudieron ser distinguidos con medalla de oro;  Bozzano la recibió en su casa postrado en cama de manos del entonces presidente don Antonio Falcioni y Felipe Semino su secretario; integraban en esa circunstancia la comisión directiva, además de los mencionados los señores Santos Garavaglia, Pedro Fava, Nicolás Meglio, Lisandro Ricci, Pedro Biscia, Juan Malacrida, Juan Grigioni y Antonio Vitale.

Constituida la entidad con sus respectivas autoridades se entregaron de lleno a la obtención de una sede social; para ello adquirieron un terreno ubicado sobre la calle Constitución (hoy Bartolomé Mitre) que el progreso señaló posteriormente con el Nº 861.
La sociedad también se ocupó de la parte central de su objetivo, por lo que desde el inicio mismo de su actividades contó, como adscripto a la entidad a un médico, siendo el primero en ocupar dicho cargo el Dr. Emilio Ruffa, un futuro presidente de la entidad.
Al fallecer en cumplimiento de su deber, cuando el cólera hacía estragos en el país, fue reemplazado por otro altruista profesional, el Dr, José Caroni.
El tercero en el orden cronológico fue el Dr. Abel R. Noceti, traído por la sociedad y ampliamente ligado a la historia del hospital.

El ciclo de médicos adscriptos se continuó con el Dr. Alejandro Solari que actuó durante veinte años en la institución, la mitad del período cubierto por su antecesor. Luego actuó como tal el Dr. Rodolfo J.Noceti, hijo del mencionado Abel y mas tarde Francisco Comolli.
Pero no se limitaría únicamente a este rubro la actividad social, ya que en el año 1917 construyó en el cementerio local un panteón, destinado al descanso eterno de sus ex socios. Panteón que luego fue ampliado por otro de similares características.
Fuente: Historia Documental de San Pedro de Américo Piccagli