FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
TALLER DE MIMBRERÍA LA ESCUELA DE ARTESANOS

lunes, 26 de marzo de 2012

GENEROSO LEGADO

Recorriendo ejemplares del periódico El Imparcial de los años 1934 o 35 encontré esta nota que me pareció interesante ya que, en parte, hay algo concerniente a nuestra Ciudad.
Decía así:

Juicio testamentario de Da. Ana Mandraccio de Cardoso.

En en el Juzgado en lo Civil de la Capital Federal, a cargo del Dr. Quesada, secretaria Fernandez, el albacea Sr. Pedro N. Lobos a radicado el juicio testamentario de Da Ana Mandraccio de Cardoso Herederos únicos y universales – Después de la deducción de legados, instituye únicos y universales herederos la causante, a las Sras. María Prato de Chá, Maria Ofelia Chá de Carreras, y señores Alberto Mauricio Chá y Esteban Alfredo Chá, todos ellos con derecho de acrecer entre sí a Da. Dominga Acinelli, sin tal derecho.

Legado a la curia – Deja a la Curia la bóveda de la Recoleta y la tercera parte de sus bienes, después de descontado los demás legados.

Legado a instituciones sampedrinas- Al Hospital San Pedro lega 20.000 $ e igual cantidad al Asilo María A. De Gomendio.

Legados de 10.000 $- A cada una de las señoras Manuela Dellepiane y Adelina Mamberto de Covián y a don Osvaldo Chá, deja 10.000 $.

Cuerpo de bienes- Forma parte de la sucesión los siguientes bienes:
13 fincas en la Capital Federal y la bóveda en la Recoleta.

Bienes en la provincia de Buenos Aires:

Dos establecimientos de campo en el partido de Ramallo, 730 hectáreas en conjunto, 12.834 metros cuadrados en Las Conchas, y dos fincas en San Pedro, en 8 lotes.

Diversos créditos hipotecarios, muebles y enseres de casa particular y estancias y animales.

La testadora designó albacea a D. Pedro N. Lobos y en segundo término al Dr. Carlos Meller.

sábado, 17 de marzo de 2012

DIA DE SAN PATRICIO

El trébol, símbolo de Irlanda
    El shamrock es el símbolo oficial de Irlanda. Esta palabra deriva del vocablo seamróg del antiguo idioma gaélico y significa “planta joven de tres hojas” y es un trébol de la especie Trifolium repens originario de Europa al que la tradición celta le atribuye propiedades mágicas. La imagen del shamrock se ha extendido mundialmente hasta incorporarse a estandartes religiosos, banderas, escudos de armas, diseños de orfebrería que dan lugar a excelentes joyas, emblemas de equipos deportivos, insignias militares, logos de aerolíneas como la Aer Lingus o Aer Loingeas y variadas ornamentaciones en la arquitectura gótica se han inspirado en la armoniosa forma de sus tres hojas.
    La presencia del shamrock se impone en forma relevante durante las fiestas del Día de San Patricio cuya celebración en Irlanda se ha expandido a distintos lugares del planeta. Este santo, que nació alrededor del año 387 en una familia de origen cristiano en la actual Escocia, a los 16 años cayó prisionero de piratas irlandeses y fue vendido como esclavo. Después de un tiempo logró huir y se convirtió en predicador del Evangelio en Irlanda, donde según sus historiadores aprendió en profundidad el idioma celta y logró formar un clero y varias comunidades cristianas entre los numerosos clanes que dependían de la autoridad de los poderosos sacerdotes druidas. Se mantuvo siempre respetuoso de las costumbres y tradiciones de los habitantes de la isla, donde murió entre los años 461 a 464, un 17 de marzo, conforme a viejos registros. De ahí que se recuerde en esa fecha el Día de San Patricio, uno de los santos más ampliamente celebrados en el mundo. Conocido como el Apóstol de Irlanda, para explicar que la Santísima Trinidad era una misma unidad pero con tres personas diferentes utilizó un trébol como muestra comparativa: una hoja con tres foliolos.
    El Día de San Patricio, en irlandés  Lá Fhéile Pádraig, se celebra en Irlanda por ser su Santo Patrón y también a nivel mundial por los irlandeses y descendientes, y muchas veces hasta por los que no tienen ascendencia irlandesa, siendo el color verde de Irlanda y el shamrock los elementos que los unen en esta celebración tan cálida y significativa.
Colaboración: Julia McInerny
Fuentes:

viernes, 9 de marzo de 2012

Dr. EMILIO RUFFA

A 117años de su muerte    

Se cumplieron 117 años de la muerte de este inmigrante piemontés en una de las epidemias de cólera que a fines del siglo XIX asolaron a muchas poblaciones argentinas, entre las cuales San Pedro rindió su tributo con la pérdida de valiosas vidas pertenecientes a los más variados estratos sociales. Esta grave infección intestinal aguda suele causar una rápida deshidratación, muchas veces con un desenlace mortal en el término de 24 horas. Así fue el penoso desenlace de la agresiva dolencia que atacó al Dr. Ruffa en las primeras horas del día 8 de marzo y que terminó con su vida a las 20 horas del mismo día. 
    
   Sobre esta infección que ha sido objeto de estudios de especialistas y también de historiadores argentinos, se ha llegado a determinar que desde siglos atrás se la consideraba una enfermedad endémica en la India, precisamente en las orillas del Ganges. En la época del desarrollo de las rutas comerciales a principios del siglo XIX se extendió por Occidente atacando especialmente a los sectores más bajos de la sociedad. De Europa pasó a América y en la Argentina apareció cuando el estado se encontraba en proceso de formación, con muy débiles estructuras sobre todo en salud, y la epidemia se expandió por todo el territorio nacional dando lugar a tres brotes definidos. El registrado entre 1867-1868  sembró muerte y terror en toda la sociedad ante la ausencia de instituciones y formas de organización que permitieran detener la epidemia, con el agregado de las miles de víctimas que produjo el cólera que alcanzó a todos los ejércitos en pugna durante la guerra de la Triple Alianza, después de la batalla de Curupaytí.  
    
   Una segunda epidemia tuvo lugar en la Argentina en 1873-1874 y una tercera entre los años 1886-1887. El último brote epidémico de cólera se desarrolló en  1894-1895 y su impacto en la población argentina fue mucho menor que en las anteriores ocasiones, quizás debido a las políticas sanitarias implementadas a partir de los brotes anteriores. Fue precisamente en esos años cuando los doctores Castro y Ruffa luchaban con todos los medios a su alcance para contener la enfermedad que amenazaba a los pobladores de San Pedro. Pero el doctor Emilio Ruffa murió en ese intento a los 57 años de edad, el 8 de marzo de 1895.
            
   Esta fecha ha sido incorporada al Calendario Histórico de San Pedro por la ordenanza municipal N° 5.504, promulgada en el año 2.005 para honrar la memoria de este médico graduado en la Universidad de Turín, Piamonte, que vino a la Argentina contratado por el gobierno de Mitre precisamente para cubrir la necesidad de profesionales que contribuyeran a mejorar las condiciones sanitarias. Su vida generosa y activa se prodigó entre su profesión ejercida en épocas tan azarosas y su interés por todas las actividades progresistas de San Pedro a las que prestó su apoyo. Siempre será recordado.
Colaboración Julia Mc Inerny
Fuentes:

Carbonetti Adrián Mgter. Los caminos del cólera en la Argentina en la segunda mitad del siglo XIX.
www.slideshare.net/.../los-caminos-del-colera-en-argent...
El Independiente. Periódico. Archivo. N° 150  
Ruffa de Arias, Ada, bisnieta. Datos biográficos.

miércoles, 7 de marzo de 2012

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora o Día Internacional de la Mujer se celebra el 8 de marzo. 
La primera convocatoria tuvo lugar en 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza extediéndose su conmemoración, desde entonces, a numerosos países. En 1977 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.
El 8 de marzo se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países.

Leer articulo completo.

domingo, 4 de marzo de 2012

RESTOS DEL COMBATE DE OBLIGADO

Hallan restos de animales vinculados al Combate de Obligado
Son partes de ganado vacuno y de un caballo posiblemente muerto en la contienda. La bajante del Paraná fue determinante para su descubrimiento.

Restos encontrados
Desde septiembre de 1845 hasta el 20 de noviembre del mismo año, el General Lucio Mansilla comandó una fuerza de más de 2.000 hombres que se estableció en Vuelta de Obligado, partido de San Pedro, para defender al país de las incursiones anglo-francesas.
Durante esos dos meses, Mansilla tuvo que satisfacer las necesidades diarias de su tropa; principalmente, su alimentación. 
Los documentos escritos señalan la participación de algunas estancias vecinas en el aprovisionamiento de víveres, elementos y ganado para alimentar a aquellos soldados.
Indudablemente, el movimiento de la “cocina de campaña” de Mansilla debió haber sido incesante ante tanta demanda diaria y decenas de animales han sido sacrificados para dar de comer a aquel numeroso ejército.
La marcada bajante del río Paraná durante los últimos meses dejó al descubierto, en el sitio donde se desarrolló el combate, un sector con restos de animales vinculados a aquel gran movimiento de logística militar
Hallazgos 
El sector de terreno erosionado por el río se halla dentro de los límites del Parque Histórico Natural “Vuelta de Obligado”, propiedad de la Municipalidad de San Pedro y escenario principal donde se desarrolló gran parte de la batalla en 1845.

Hace un año atrás, Felipe Aguilar, de sólo 15 años, participaba de una visita educativa con el Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo coordinador del Museo de Sitio “Batalla de Obligado”, efectuando una recorrida por el lugar. Sus ojos detectaron un grupo de piezas óseas que el río había dejado expuestas en una capa de suelo oscuro. Dado el gran peligro de destrucción que corrían se recolectaron y se resguardaron para ser observadas posteriormente. 

En agosto último, durante trabajos de mantenimiento del Parque, se rescataron cuatro huesos de un misterioso caballo que también fueron resguardados por el equipo del Museo. Los mismos provenían del mismo piso que los restos anteriores.

Pero un hallazgo casual sucedido en los últimos días vendría a aportar el dato que faltaba. El Sr. Marcelo Trummer, de Ing. Maschwitz, visitando el mismo sector donde se habían hallado los restos anteriores, observa en la capa de suelo oscuro en cuestión lo que parecía ser un caracol. Lo remueve y se sorprende al ver que se trataba de una munición de hierro esférica.
Inmediatamente la acerca al Museo de Sitio dejándola a cargo de su personal.
Esta bala, de 35 g de peso y 22 mm de diámetro confirmaba, con su sola presencia, que la capa de suelo gris oscuro donde habían aparecido los restos animales era, nada menos, que el piso donde se había desarrollado la batalla 166 años atrás.

Observaciones y análisis  
Para el análisis de estos materiales el Grupo Conservacionista de Fósiles reunió a diferentes expertos llegando a dilucidar detalles sorprendentes. 

La bala, fundamental para asociar la capa sedimentaria al momento del combate, fue analizada por el Prof. Osvaldo Gatto, profesor de Historia y fabricante de réplicas de armas antiguas de la Ciudad de Rosario.
Según Gatto “es el calibre que utilizaron los fusiles de abordaje del tipo francés. Eran unos fusiles de gran caño, muy pesados, que se auxiliaban con una Y griega estabilizadora, generalmente empotradas en la barandilla de  los barcos. El hecho de que la munición sea de hierro y no de plomo puede obedecer a que el plomo es muy pesado para ser transportado por las embarcaciones y en realidad poco les importaba a los artilleros de la época si los caños sufrían mayor o menor desgaste con el rozamiento del hierro.
No cabe duda que esta municiones de pequeño calibre pertenecen a la época posterior al sitio de Montevideo, momento en que entraron estos tremendos fusiles al Río de la Plata” 

Los restos del caballo fueron observados por el Dr. José Luis Prado, profesor de la Universidad del Centro, en Olavarría, y experto en la anatomía de caballos, tanto actuales como fósiles.
Para el Dr. Prado “los restos pertenecieron a un caballo, sin dudas. Se trata de un astrágalo, un calcáneo, un metápodo y la parte distal de una tibia que son claramente de un caballo. Son huesos que formaban las extremidades del animal y se encuentran en perfecto estado de conservación”.

En cuanto a las piezas de ganado vacuno, las mismas fueron revisadas por el Dr. Eduardo Tonni, investigador del CONICET y Jefe del Departamento Paleontología de Vertebrados del Museo de Ciencias Naturales de La Plata.
Para el Dr. Tonni “el hallazgo está conformado por piezas de un vacuno adulto del cual se observan algunos huesos largos de sus extremidades que no conservan sus epífisis (extremos cartilaginosos) y algún molar, junto a restos de un ejemplar juvenil (ternero o ternera) del cual se preserva una rama mandibular”. Al referirse a la pequeña mandíbula detalla que “Se trata de un ejemplar juvenil con un diente apenas eclosionando y sin uso. También hay falanges que sin dudas son de vaca y debido a que es un elemento del esqueleto que tempranamente tiene fusionadas las epífisis, es probable que también correspondan al ejemplar juvenil.” 

Con este cúmulo de información proveniente de eventuales hallazgos el equipo del Museo de Sitio “Batalla de Obligado” cree haber encontrado un punto donde se han faenado diferentes animales para consumo del ejército criollo. Este hallazgo podría aportar valiosos detalles de la alimentación diaria de aquellas tropas a futuros investigadores de ese reconocido hecho histórico.
Por otro lado, desde el Museo infieren que, “dada la ubicación de los restos del caballo en pleno escenario de la contienda, podría tratarse de los primeros restos de caballería criolla recuperados en el lugar.” Agregan, además, que “estos restos enriquecen enormemente la colección del Museo por la alta connotación histórica de los mismos”.

Según el Sr. José Luis Aguilar, Director de Cultura de San Pedro e impulsor del Museo de Sitio, “la pronunciada bajante del río Paraná que posibilitó la visualización de este sector de terreno y la presencia de la bala de fusilería francesa en la misma capa de suelo y a escasos 6 o 7 metros de distancia de los restos de animales descubiertos fueron fundamentales para realizar la necesaria asociación de elementos y arribar a estas conclusiones.
Este conjunto de hallazgos, además de aportar los restos del primer caballo de la batalla recuperado hasta hoy y revelar un sector donde se habrían faenado animales para consumo, suma datos concretos de la existencia de enfrentamientos armados en un sector donde se habría producido el primer intento de desembarco enemigo.”