miércoles, 28 de julio de 2021

DESCUBREN EN SAN PEDRO Bs. As. SEMILLAS DE CINCO MIL AÑOS DE ANTIGÜEDAD

 TAMBIÉN SE ENCONTRARON RESTOS DE MOLUSCOS Y PECES

Descubren en San Pedro semillas de cinco mil de antigüedad El equipo del Museo Paleontológico de San Pedro halló un conjunto de semillas, espinas   y   fragmentos   de   ramas   y   corteza   de   árboles   y arbustos pertenecientes a plantas nativas que habitaban en las barrancas al norte de Buenos Aires hace unos cinco mil años, cuando se produjo el último ingreso del mar a la región. Integrantes   del   Museo   de   San   Pedro encontraron semillas, restos de ramas y fragmentos   de   maderas   de   cinco   mil años de antigüedad en Campo Spósito, una zona fosilífera a unos 10 kilómetros al Este de la ciudad de San Pedro, en un sector de humedales ubicados al pie delas barrancas. El director del Museo Paleontológico de San   Pedro, José   Luis   Aguilar,  indicó: “Descubrimos este conjunto de elementos vegetales   mientras   muestreábamos   sedimentos   depositados   durante   la ingresión marina del Holoceno, un acontecimiento que ocurrió entre cinco mil y tres mil años atrás”. Luego de minuciosas tareas de limpieza efectuadas a dichos sedimentos, las muestras fueron observadas a través de lupas especiales y bajo condiciones de luminosidad particulares que permitieron la detección de   varias   semillas,  dos   espinas,   pequeñas ramificaciones y numerosos fragmentos de corteza de árboles y arbustos. “Después de separar los restos de moluscos y peces, pensamos   en   profundizar   las   observaciones   y   ver   si lográbamos dar con elementos menos notorios entre el cúmulo   de   material   que   estábamos   analizando.   Así, entre caracoles rotos, pedregullo, arena y fragmentos de huesos, fueron apareciendo las diferentes semillas junto a restos de ramificaciones y maderas”, describió José Aguilar. “A   partir   de   la   observación   de   estos   materiales, consideramos   que   el   mayor   número   de   semillas encontradas   podrían   ser   de algarrobo, más específicamente   de   las   especies Prosopis   nigra  o Prosopis   alba.   En   tanto, dos   de   las   semillas   son similares a las del género Parkinsonia  (cina-cina) yuna, de forma esférica, podría corresponderse con el género Schinus (molle).

En tanto, el par de espinas agudas, bien conservadas, pertenecerían al género Mimosa (mimosa o carpinchera), un arbusto que hoy habita ciertos sectores húmedos de la región pampeana”, señalan desde el Museo de San Pedro. “Resulta curioso si relacionamos la antigüedad de estas semillas con la historia del   hombre.   Mientras   estas   pequeñas   piezas   caían   de   aquellas   plantas, los humanos comenzábamos a desarrollar el pulido de piedras, la alfarería y los primeros tejidos. La agricultura comenzaba a practicarse en el valle del Nilo y en algunos lugares de América. En Irán, Irak y Siria  aparecían los  primeros objetos de cobre martillado”, relató Aguilar. El  Dr.  Leandro Martínez, Investigador Adjunto de CONICET  y miembro del Instituto de Botánica Darwinion, destacó la importancia de este hallazgo: “Se sabe que la distribución de las especies vegetales es un proceso dinámico y que, a su vez, las plantas son organismos sensibles ante los cambios en la geología, clima y fauna. De esta forma, nos proporcionan una excelente fuente de información sobre los diversos sucesos que acontecieron en el pasado. Por lo tanto, es notable este hallazgo realizado por el Museo de San Pedro”. “De   manera   preliminar,  podemos   inferir   que   la   presencia   de   depósitos sedimentarios con abundantes restos de materia vegetal en buen estado de preservación   nos   sugiere   que   el   área   de   donde   provienen   estos   restos   fue relativamente cercana”, observó Martínez. Según   el   botánico,  este   hallazgo   permite   reconstruir   parcialmente   la vegetación   aledaña   al   límite   de   costa   durante   ese   período   de   tiempo:   “La presencia   de   semillas   de   leguminosas   (Prosopis   sp.   y   Parkinsonia   sp.)   y anacardiáceas (Schinus sp.) son elementos propios de las selvas en galerías, es decir, bosques vinculados al curso  de un río; o también pueden ser parte de un mosaico vegetacional dentro de los bosques subtropicales desarrollados   bajo   un   clima   subtropical   húmedo   y estacionalmente seco”. Como   próximo   paso, los   investigadores   procederán   a determinar a qué especie pertenecen la totalidad de las semillas y maderas encontradas, lo cual permitirá hacer una   reconstrucción   más   precisa   de   los   ecosistemas prehistóricos del norte de la provincia de Buenos Aires.




sábado, 24 de julio de 2021

SAN PEDRO CIUDAD

Cuando San Pedro se transformaba en ciudad...

En aquella primera década del siglo XX, cuando el pueblo de San Pedro estaba muy cerca de convertirse en ciudad, 'se produjo "la inauguración del edificio de la sucursal del Banco de la Nación Argentina en la esquina que forman las calles Pellegrini y Defensa ". Desde "El Independiente" se adelantaba que "A este acto que tendrá todas las proyec­ciones de un acontecimiento local, concurrirán desde la capital altos empleados del Banco, la institución más poderosa de la república".

Este importante acontecimiento dio lugar a la formación de una Comisión organizadora de una demostración en reconoci­miento y homenaje a esos esperados funcionarios, integrada por los señores Benito Fernández, Víctor Suero, Carlos Meyer, Andrés Rocca, Germán Tejerina, Nicolás Perazzo, Agustín Vaccari, Alejandro Ruggia, Héctor Coana, Antonio Zaldúa, Francisco Romero y Carlos Rempel.

Tal como estaba previsto y de acuerdo a las noticias del periódico, el 21 de julio de 1907 los visitantes fueron recibidos en la estación local por una comisión del comercio local, y después del lunch servido en el nuevo edificio del Banco en el que se pronunciaron varios discursos alusivos al acto, recorrie­ron el pueblo en carruaje, acompañados por el señor gerente Félix Madrid y varios vecinos. Por la noche tuvo lugar el banquete anunciado en el amplio salón del Centro Español, al que concurrieron. más de ciento veinte comensales, en su mayoría representantes del comercio local, y en el cual hubo palabras del Sr, Germán Tejerina para ofrecer ese homenaje, y del Sr. Solveyra para agradecerlo en nombre de los obsequia­dos. A continuación "se improvisó una tertulia en el Club Unido, la que con inusitada animación se prolongó hasta altas horas de la noche. Los huéspedes se ausentaron para la capital federal esa misma noche".

Estas importantes informaciones coincidieron con otra relevante noticia que El Independiente publicaba, al conocer­se que "la cámara de diputados de la provincia, en su sesión del viernes 19 de julio de 1907, había declarado ciudades a los pueblos de San Pedro y Mar del Plata. Poco a poco se van cumpliendo los pronósticos de que este pueblo, tanto por su situación topográfica, como por la importancia de sus industrias y comercio, llegaría a ser ' una gran ciudad. "

Entre los saludos recibidos por ser declarado ciudad, se destacan las palabras de "La Idea" de Pergamino: "Es un rasgo de prominencia, un título honroso que legítimamen­te le corresponde por los esfuerzos hechos en tal sentido, traducidos en una labor no interrumpida de prosperidad común". "La inauguración del edificio para la sucursal del Banco de la Nación, obra suntuosa y bella, y una nueva concesión portuaria cercana a la destilería La Estrella, son dos signos más de progreso efectivo que atrae y empuja hacia senderos de grandeza". "Felicitamos al vecindario de San Pedro por estas conquistas dignas de encomio y de recuerdo, y lo exhortamos a que no desmaye en la ruta que se ha impuesto respondiendo a los anhelos y necesidades comunes. "

Pasaron 114 años y esas palabras de aliento se mantienen notablemente actuales. Sólo resta esperar que iluminen siem­pre la ruta ideal a seguir por este querido San Pedro.

Julia Mclnerny - 21 de julio de 2021

Fuentes:

Periódico "El Independiente" - Archivo - Números 792 -795 - 796 - 797 

viernes, 9 de julio de 2021

INAUGURACION DEL ESTADIO MUNICIPAL

 9 de JULIO 90 AÑOS DE LA INAUGURACION DEL ESTADIO MUNICIPAL.

"Club Ciclista, impulsor de Estadio Municipal"
El ciclismo es una de las actividades deportivas que caló hondo desde comienzos del siglo XX en la juventud local, que se dedicó de lleno a la práctica de este deporte. Tuvo además el empuje necesario como para encarar desde el inicio mismo, la formación de un club, siendo el primero en constituirse en nuestra ciudad, encarando luego la construcción de un espacio apropiado para ser utilizado por los ciclistas en sus competencias en pistas.
El antecedente más remoto de esta actividad lo encontramos en el año 1903 en que se organiza el "Centro Unión Ciclista" entre los aficionados a dicho deporte, que se impusieron como mira la construcción de un velódromo recreativo para su práctica.
Ello hizo que se movilizara la juventud detrás de un interesante proyecto, que culminaría a posteriori con la construcción del Estadio Municipal, donde construyeron en dicho terreno el primer velódromo de San Pedro.
Con la idea puesta en ese proyecto en 1928 iniciaron gestiones para que el Municipio adquiriera un terreno propiedad de Eduardo González Bonorino sobre la calle Mitre, atento a que ya había más de 500 ciclistas.
Al respecto en el periódico La Palabra del 11 de noviembre de 1928, aparece un escrito firmado con el seudónimo "De Media Carrera", donde dice: que últimamente se han venido publicando comentarios sobre el tema vinculado al ciclismo "para animar e indicar a la Intendencia la conveniencia de llegar a un acuerdo con el Sr. Bonorino, dueño de dos manzanas de terreno frente a la herrería Solmi, bien situado sobre pavimentación, terreno que el Club Ciclista desea lo adquiera la Intendencia para construir una plaza de deportes y pistas de bicicletas y patinaje".
El firmante del artículo mencionaba que un legislador que ocupaba un alto lugar en la Comisión de Presupuesto, se proponía incluir en el mismo para el año 1929, una suma elevada para que el gobierno provincial pudiera construir en el lugar mencionado un estadio deportivo regional, con miras a tener una pista para los más de 500 ciclistas que tenía el Cicles Club San Pedro.
"Esperemos -finalizaba el escrito de «De Media Carrera»- que esa idea tapada se haga y entonces tendremos también nosotros algo".
Estos comentarios se hacían en el preciso momento en que el club nombrado terminaba de adherirse a la Federación Ciclista Buenos Aires, lo que significaba para las pruebas futuras de ciclistas, la incorporación de valores técnicos altos. "Este esfuerzo vendrá a mejorar los equipos locales del pedal -decía el periodista-, pues siempre tendrán ocasión de medirse con ciclistas de los grandes clubes porteños y rosarinos que intervendrán por la referida federación".
El éxito obtenido en la gestión significaba para los gestores el comienzo de un gran triunfo, al observar como la juventud local abandonaba "las canchas de taba, los despachos de bebida y las carpetas de juego por los fiel deportivos, por el ciclismo, el remo y la natación" ( La Palabra 28-10-1928 ), razón excluyente por la cual invocaban tener el derecho a ese espacio que finalmente usufructuaron para el uso de sus competencias deportivas; aunque muy poco tiempo pudieron disfrutar de él, porque una decisión municipal hizo que el mismo fuera utilizado para los encuentros futbolísticos.
Fuente: Historia documental de San Pedro Américo Piccagli.

miércoles, 30 de junio de 2021

CARLOS DARWIN POR SAN PEDRO

 EL MUSEO PALEONTOLÓGICO DE SAN PEDRO PRESENTÓ UNO DE LOS "CABALLOS DE DARWIN"

El Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo del Museo Paleontológico de San Pedro presentó, en la mañana de hoy, el trabajo realizado sobre uno de los ejemplares del hallazgo conocido como "Caballos de Darwin".
El descubrimiento, que se difundió por numerosas provincias y diferentes países, fue realizado en diciembre de 2020 por Bibiana Ferreyra, Roberto Steiven y Ricardo Pereyra, en tierras de la Estancia La Paz, de la familia Carneiro-Andrade.
El equipo del Museo Paleontológico logró recuperar muestras de decenas de caballos que murieron en cercanías de la localidad de Doyle durante el fenómeno climático conocido como la "Gran Seca", ocurrido entre 1827 y 1832, y que fuera narrado en su diario de viaje por el naturalista inglés Charles Dawin en su recorrido por nuestro país.
En estos meses, el Grupo Conservacionista de Fósiles estuvo trabajando sobre uno de los ejemplares recuperados hasta lograr armarlo en posición de salto en una de las salas del Museo Paleontológico de San Pedro.
Es la primera vez que un museo de Argentina logra armar y exhibir un ejemplar completo de estos animales, los cuales tienen un alto valor de estudio, tanto histórico como paleontológico.
De la presentación participó el personal de Estancia La Paz que realizó el hallazgo; el propietario del lugar, Sr.Julián Carneiro junto a su familia e integrantes del Grupo Conservacionista (Aguilar, Saucedo, Tettamanti, Swistun, Parra).
La Secretaria de Turismo, Lic. Marcela Cuñer, en representación del Municipio, acercó un reconocimiento para la familia Carneiro-Andrade por facilitar el acceso a este descubrimiento. Lo propio hizo el gupo del museo con Ferreyra, Pereyra y Steiven, como protagonistas del hallazgo.
Desde hoy, el nuevo e histórico ejemplar queda a disposición de los visitantes para que conozcan de primera mano un hecho ta particular de la historia de nuestra región.

domingo, 27 de junio de 2021

ESCUELA Nº 17

 ESCUELA Nº 17 “Emiliano Reina” EL DESCANSO

Ubicación geográfica: En el Paraje conocido como “El Descanso”, a orilla del camino de tierra que conduce a la vecina ciudad de Arrecifes.
Año de Creación: 1907
RESEÑA HISTÓRICA
“El Descanso” es el nombre de una antigua estancia, propiedad de Juan Chacon desde el año 1820.
Adquirida por el Sr. Juan Harrington, fue posteriormente heredada por una de sus hijas, quien estaba casada con Santiago O’Farrell. Es precisamente por iniciativa de éste que se construye en dicha propiedad la escuela, que fue inaugurada el 27 de junio de 1907.
Esta Escuela durante muchos años era conocida en la zona como Escuela O’Farrell. De hecho así la identificaba un cartel indicador de la Dirección de Vialidad.
El primer docente y Director fue el Sr. Juan San Cristóbal. En el año 1946, siendo Directora la Srta. María Angélica Andrés y docente Aurora A. Perlán, se inaugura el mástil, se instala el molino y se construyen los patios y veredas de ladrillos, que le otorgan al establecimiento la fisonomía que aún conserva.
Emiliano Reyna, nombre elegido para el establecimiento, fue el primer maestro de San Pedro, contemporáneo de Sarmiento (curiosamente fallecidos el mismo año). Se desempeñó en distintas escuelas de nuestro medio a partir del año 1878. Vivió luchando contra el infortunio, consagrando su vida a la instrucción pública, tal como reza el epitafio que señala su tumba en el cementerio local. Murió en la mayor de las pobrezas, el 7 de mayo de 1888, durante la epidemia de tifoidea.





viernes, 25 de junio de 2021

ESCUELA Nº 16

 HOY SE CUMPLEN 114 AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA ESCUELA Nº 16

ESCUELA Nª 16 “Martín Miguel de Güemes” - Paraje DEL PARDO
Ubicación geográfica: a 200 metros de la Ruta Nº 1001, en el Paraje conocido como almacén Del Pardo.


Año de creación: 25 de junio de 1907
RESEÑA HISTÓRICA
El primer edificio donde funcionó la Escuela estaba ubicado en la zona donde hoy se halla la planta de Papel Prensa S.A., en un campo propiedad del Sr. Marigliano. El edificio actual fue inaugurado el 8 de septiembre de 1957.
Datos Juan Carlos Tapia.
Fotografías: Edificio actual y alumnos y maestras en el primer edificio.

sábado, 19 de junio de 2021

CLUB SOL DE MAYO

 Los carreros que recorrían la zona rural a comienzos del siglo pasado bautizaban los parajes y vaya a saber por qué dijeron Almacén El Centro. Allí nació Sol de Mayo, el 19 de junio de 1921, creado por los vecinos como tantos clubes rurales: un lugar donde reunirse, divertirse y descansar; jugar fútbol, seguro; citas danzantes y gastronómicas, también, y celebrar efemérides patrias con una combinación de cuadrangular, juegos de salón y al aire libre, y cierre con tertulia. ¿Podía imaginarse una idea mejor para pasar agradables momentos después de días intensos de trabajo entre surcos, árboles frutales, huerta, chacra...? No, el pueblo no estaba lejos pero mejor entre ellos e invitando familias amigas a disfrutar juntos...

Y al amparo de la añosa cortina de eucaliptus y rodeada de eternos montecitos de naranjas, la cancha fue escenario de durísimos choques, mayoría de años en el Ascenso, pero saboreando muchas temporadas ese cosquilleo de codearse con los más poderosos de Primera. Brillaba la roja con la V blanca en tardes soleadas o grises, no importaba, y el puñado de hinchas gozaba triunfos o se conformaba con esperar revanchas. (¿Por qué esos colores? Según testimonios de familiares de Carlitos García, los fundadores Catalán, Pezzoli, Novella y Sotro optaron por el rojo porque un inmigrante de apellido español prefería el mismo color que el Mallorca, y a pedido de Catalán, la V blanca que tenía que llegar hasta el ombligo, por las naranjas...)

Sol de Mayo fue el segundo club (el primero fue La Esperanza en 1919) que se creó en un paraje del Partido. Ambos, en 1932, participaron de la fundación de la Liga Deportiva Sampedrina. El tercero nació tan cerca de Almacén El Centro que enseguida los encuentros alcanzaron categoría de clásicos, porque en La Buena Moza (también denominación de los carreros) asomaba 12 de Octubre...

Vida propia en un barrio, porque me contaron que funcionaba el almacén de los Gayá, la herrería de Marrone y Chirlo, y que el peluquero Novella atendía su clientela. Seguro hubo más gente referente del paraje, pero lo mío no es historia. Son datos que conservo en mi memoria y que comparto con ustedes en este centenario. Y por ello no quiero dejar de mencionar al señor Rivadeneira, caminero desde Almacén El Centro hasta La Rosada, con domicilio pasando unos kilómetros del puente Villa Sarita, y a don Benón Ucero que en su galera llegaba con visitantes, correspondencia y encomiendas... La preciosa Escuela 18 alojó la mayoría de niñas y niños del paraje...

Personalmente, ir a la cancha de Sol de Mayo, como futbolista, hincha o cronista, me encantaba. Ya después de pasar las vías del Ferrocarril, a la vera de la 191, el paisaje dorado de frutos rozagantes o el rosado de durazneros de un San Pedro de ensueño, aumentaban mi pasión futbolera. Ya estaba don Gayá con la caja y las entradas y el cambio, vigilante que los pícaros intentaran filtrarse sin pagar. A la izquierda el salón y a la derecha el montecito que, en mis tiempos de infantil simpatizante banfileño, "visitábamos" buscando naranjas que se asemejaban a frutos sagrados que había que disfrutar enseguida del hallazgo al conjuro de la dulce y tierna resignación de los mayores y la mirada antipática de los pibes locales, que nos veían como verdaderos demonios oliendo a naranja verde...

Sol de Mayo, como su vecino 12 de Octubre y otros amigos más lejanos, Huincaló y Tablense, pero siempre participantes de los históricos cuadrangulares en celebraciones patrias, tenía de vestuario el salón de baile, sentados los futbolistas en sillas de madera o la Quilmes de hierro, o en bancos larguísimos. Parecía un local sin techo, oculto por los banderines ubicados horizontalmente para engalanar las fiestas familiares.

La cantina estaba detrás del arco de la entrada, con "bebida blanca" (coñac, Paddy, algún ginebrón y la Legui para calentar el garguero y el cuerpo todo), vino en días templados y el sandwich de chorizo, especialidad inigualable de los clubes de campo por su calidad en la elaboración...

Banfield visitó unas cuantas veces Sol de Mayo en los comienzos de los setenta, cuando para mí los domingos sólo tenían significado albiverde. Y generalmente cada vez que íbamos a esa cancha hacía frío o lloviznaba. Como anécdota cuento que una de esas idas fue el día previo a la nevada del 73; un domingo de frío insoportable, sólo mitigado por el encendido de hojarasca de los altísimos y protectores eucaliptus, cercanos a la mítica pista de carreras cuadreras...

Hoy, Sol de Mayo vive en el recuerdo, pero quería compartir estas líneas que, como fue dicho, no escribí con el ánimo de sintetizar una historia. No. Aquí falta la mención de gente que trabajó mucho por el club y que no cito porque seguro olvido varios. Sólo fue la mirada de un entusiasta que ama los clubes.

Texto Jorge Bolla

Fotografías Carlos García