FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
TALLER DE MIMBRERÍA LA ESCUELA DE ARTESANOS

miércoles, 26 de enero de 2011

PRIMEROS NÚMEROS TELEFÓNICOS

Teléfonos de la época

La lista que se da a continuación es tomada de una guía telefónica cuando, en nuestra ciudad  las líneas tenían no más de tres dígitos, cuando había que dar vuelta la manijita y la operadora nos decía “numeroooo”.
En este caso se publican los primeros veinte, de  los cuales en muchos casos, conservan el número original al que se le fueron agregando dígitos como ser: la estación, el hospital, la prefectura, náutico. 





Garret Enrique Pellegrini 99                       1
Club Naútico                                       2
Ferrocarril Central Argentino                           3
Club Unido Mitre y San Martín                    4
Martelli Genoud y Cía.                                      5 
Ardaiz Felipe Embarcadero del puerto            6
Soc. Hermanas de los pobres Hospital            7
Banco Español                                     8
Guzzo Salvador Playa de la Estación            9
Banco Nación Pellegrini y Defensa (2)            10
Rodríguez Marcenal Carlos Pellegrini y Defensa  11
Mataderos Muncipales                                          12
Rios y Ruiz Cochería Pueyrredón 39            13
Aldazabal hnos. 25 de mayo y Güemes            14
Escuela Normal Mixta Mitre y Defensa            15
Sociedad Española                                              16
Ardaiz Felipe Las Hermanas (1) y Güemes            17
Usina Luz Eléctrica                                               18
Prefectura General Marítima Pellegrini            19
Estiú José P. Rivadavia                                 20


(1) Miguel Porta (2) Hipólito Yrigoyen

viernes, 21 de enero de 2011

JAVIER PEÑOÑORI

Foto: www.notisanpedro.blogspot.com (Leer Artículo) 

Compositor, guitarrista y escritor argentino, nacido en San Pedro, a orillas del río Paraná, Provincia de Buenos Aires. Allí da a conocer públicamente sus primeras composiciones.
Inicia sus estudios musicales a la edad de 5 años, guiado por su madre, maestra rural y por el maestro José Ricciutti, músico y compositor.
Atraído desde muy niño por la música folclórica y clásica, desarrolla la capacidad de escuchar, tratando naturalmente de imitar; a edad muy temprana y sin saber música, reproducía lo que le gustaba, esto permitió que desarrollara su capacidad para la improvisación.

Sus primeros conciertos los realiza a la edad de 6 años en la Biblioteca Popular Rafael Obligado de su ciudad natal. Dentro de su repertorio abarca música del género folklórico nacional y latinoamericano, tango y música clásica.

Las provincias argentinas y las principales salas de Capital Federal conocen el sonido de su guitarra. Realiza giras exitosas por países de Europa, recorriendo ciudades como Praga (Rep. Checa), París (Francia), Madrid (España), Bilbao (País Vasco), Londres, lugares cuyo público toma contacto con sus composiciones y grabaciones.

Durante el año 2008, año Yupanquiano, países del continente Suramericano como Bolivia, Perú, Ecuador, han conocido también su música, su poesía y discografía.

Este singular artista, de larga trayectoria, nos revela un profundo conocimiento de las músicas de nuestra tierra, las que proyecta con un notable vuelo creativo y una notable capacidad de improvisación.

Murmullo del Silencio, es su octavo Disco en este año del Bicentenario.
Estamos ante un trabajo discográfico en el cual la profundidad del estilo particular del artista, rescata nuestras raíces, las reverdece y embellece con sus formas y contenidos alcanzados.

Fuente: http://www.javierpenonori.com.ar

martes, 18 de enero de 2011

PARANA FÚTBOL CLUB

A ciento tres años de su fundación

Sede de calle 25 de mayo
Un grupo de vecinos, sentados a orillas de las barrancas contemplando el majestuoso Paraná, concibieron la idea de la creación de un Club, tal vez con las ideas de eclipsar al famoso Alumni.
Fue así como un 18 de enero de 1908 formalizaron la  fundación de Foot Ball Paraná, que así se llamó en un principio. Tal es lo que reza la memoria del club publicada en sus bodas de diamante.

Las primeras prácticas deportivas se hicieron en el lugar de nacimiento de la idea, el bajo de las barrancas del Paraná, para utilizar luego la cancha del primer club de fútbol llamado San Pedro  que ocupaba lo que se conocía como Plaza Independencia, o de Cobos y también como de los Paraísos, ubicada entre las calles 3 de Febrero, América (hoy Sarmiento), Obligado y Arrecifes (hoy Uruguay), el Club Paraná obtuvo un acuerdo del H. C. Deliberante para ocupar el predio por el término de ocho años.
Muy poco tiempo transcurrió sin que se modificara el nombre original, pero manteniendo la esencia de su nacimiento “Paraná”, para conocérsele en el futuro como Paraná Fútbol Club.
En 1914 se afilia a la Liga del Norte que tenía su sede en Zárate para integrar luego a la Liga Deportiva Sampedrina en 1932, el año de su creación.
Ya consolidada institucionalmente la organización del club logró en 1938 firmar un contrato de arrendamiento del estadio municipal con la Municipalidad representada por el Dr. Elio C. Quiroga y don José Díaz como presidente de la institución, en un todo de acuerdo con la ordenanza N° 482 sancionada por el H. C. D. con fecha 29 de noviembre de 1937.

El club debía abonar $ 1.200 anuales, hacerse cargo de los gastos de luz y agua, no permitir el uso de la instalación para pastoreo de animales, entregar diez entradas por partido a empleados municipales y asimismo correr con los gastos de mantenimiento del estadio y como contraprestación se le permitía efectuar tres romerías al año percibiendo solo el 25 % del impuesto correspondiente.
El contrato sería por tres años pudiéndose prorrogar por igual término, asumiendo el club el compromiso de obtener del Gobierno de la Provincia el otorgamiento de la personería jurídica.
Dos años más tarde, siendo presidente el señor Agustín Gatto, comienza a madurar la idea de tener sede social propia, ilusión que se concreta el 20 de junio de 1942 al comprar el local que se convertiría en su sede en la calle 25 de Mayo 632. A partir de ese momento su masa societaria se incrementó notablemente pasando de 200 a 1.500 socios.

El hecho de tener un gran respaldo hizo que se pensara en la obtención de un lugar para su campo de deportes, circunstancia ésta que se concretó el 16 de abril de 1968 al comprar la propiedad de Graglia Hnos., ampliándose de inmediato con la compra de las manzanas vecinas.
Empujados por la euforia de la ascendente evolución del club y atento a los adelantos que se registraban en materia edilicia, las autoridades encabezadas por su presidente Jorge Suárez, resolvieron demoler la sede social y construir allí un edificio de trece pisos donde el club se quedaría con la planta baja para su sede administrativa.

La imprevisión financiera de la institución y los grandes cambios en la economía del país, hizo que el club relegara gran parte de sus derechos en el nuevo edificio, quedándose solo con el nombre y sin ninguna dependencia en el mismo.


Fuente: Historia Documental de San Pedro Américo Piccagli

martes, 11 de enero de 2011

MÁXIMO MORI

Máximo José Mori  (bandoneonista y arreglador)

Bandoneonista, arreglador y compositor
(18 de mayo de 1916 – 28 de noviembre de 1987)
Nombre verdadero: José Máximo Mori
Nació en la localidad de Vicente López, vecina a la Ciudad de Buenos Aires. Siendo niño su familia se traslada a Santa Lucía, un pueblo del municipio de San Pedro, su padre, músico, tenía un conjunto integrado en su mayoría por familiares. 
De pequeño, estudió solfeo, armonía y guitarra con su padre y luego, continuó con el bandoneón. A los 16 años, viajó a Buenos Aires, con una recomendación para que lo escuchara Alejandro Scarpino. Pese a su edad, el maestro lo incorporó a su orquesta.

En poco tiempo, su nombre comenzó a trascender en el ambiente tanguero. Llamaba la atención su exquisito sonido y personal fraseo. Por estas cualidades, fue invitado a participar en muchos conjuntos, integrando la fila de bandoneones de Enrique Mora, José Luis Padula, Luis Brighenti y Manuel Buzón.
En 1936, dio un salto importante en su carrera cuando fue requerido por Miguel Caló, integrando la orquesta junto con Osvaldo Pugliese (piano), Raúl Kaplún, Pedro Sapochnik, Pedro Pandolfi, Orestes Zungri (violines), Miguel Caló, Calixto Sayago y Américo Caggiano (bandoneones), Alfredo Sciarreta (contrabajo) y los cantores: Carlos Dante y Alberto Morel.

Al año siguiente, se fue a la orquesta de Antonio Rodio, para sumarse a tres bandoneonístas de lujo: Antonio Ríos, Eduardo Rovira y Héctor Artola.
Ya en esa época, estaban consolidadas sus cualidades de instrumentista y arreglador, por tal motivo, es contratado por el binomio Vardaro-Demare, como primer bandoneón y orquestador de la formación. Debutaron en 1938 en Radio Belgrano, pero al poco tiempo se desvinculó Elvino Vardaro, quedando la orquesta bajo la dirección de Lucio Demare.
Mori pasó a ser figura fundamental de la orquesta y, además, se convirtió en un amigo entrañable del autor de "Malena" hasta la muerte de Lucio en 1974.

En junio de 1938, grabaron en el sello Odeón, los dos primeros arreglos de Mori: el hermoso tango de Agustín Bardi “La racha” y en el acople, “Telón”, con la voz de Juan Carlos Miranda. Luego de un intervalo bastante prolongado en las grabaciones, regresaron al disco en octubre de 1941 con “Color de rosa”, comenzando así, el momento de mayor esplendor de la orquesta de Demare, donde debemos sumar el aporte interpretativo de Raúl Berón, quizás, en la etapa más brillante de su carrera artística.
A mediados de 1945, Demare dejó su orquesta porque, junto a sus antiguos compañeros Agustín Irusta y Roberto Fugazot, fueron contratados para actuar en Cuba y en otros países de América.

La orquesta fue reconstruida en parte por el binomio conformado por el violinista Raúl Kaplún y el cantor Horacio Quintana, pero Mori no se quedó con ellos porque fue convocado a integrar la formación de Ángel D’Agostino, donde trabajó hasta 1948.
Ese año se fue con Joaquín Do Reyes como conductor de los bandoneones y arreglador, reencontrándose con Elvino Vardaro. En la orquesta estaban el pianista uruguayo, César Zagnoli y el joven intérprete, Horacio Deval.

En 1952, lo encontramos en el sexteto de Juan Carlos Howard que además integraban: Salvador Casare (el otro bandoneón), Carlos Arnaiz y Noti (violines), Domingo Donnaruma (contrabajo) y las voces de Carlos Bermúdez y Marcelo Paz.
Los primeros meses de 1953, volvió a la orquesta de D’Agostino donde se quedó hasta 1959. El músico estaba en su apogeo, no sólo por su capacidad musical en el arreglo y la orquestación, también por la sonoridad y la expresión que le sacaba al instrumento. Un ejemplo de esta demostración de calidad la podemos comprobar en “Café Domínguez”, grabado en agosto de 1955 y que incluye un recitado de Julián Centeya. A fines de 1959 se unió nuevamente a Demare para grabar un disco long play, para acompañar a Tania. En 1965, reapareció junto al guitarrista Bartolomé Palermo, en el local “Palito 85”, cuyo dueño era su amigo Demare, situado en la ex calle Cangallo 1185, donde hacían un trío. 
En esos años hizo televisión en Canal 9, con un quinteto integrado por Carlos Figari (piano), Carlos Arnaiz (violín), Héctor Davis (guitarra) y Horacio Vivas (contrabajo).En 1968, participó con la orquesta de Figari en la grabación de un disco, para el sello Magenta, nuevamente con Tania, a quien también acompañarían en el escenario de “Cambalache”, propiedad de la cancionista.Finalmente, hizo su última intervención discográfica para un sello ignoto, con Demare, Arnaiz y el contrabajista Eugenio Pro, con la voz de Eduardo Adrián, ejemplar muy difícil de conseguir.

Este músico exquisito, que llenó tantas horas de mi vida en la Buenos Aires noctámbula, decidió regresar a sus pagos de Santa Lucía donde vivió hasta su muerte. 
Fuente: www.todotango

jueves, 6 de enero de 2011

NUEVO FÓSIL

Descubren el cráneo de una cría de perezoso prehistórico
La pieza fue descubierta al volcar un camión con relleno para caminos rurales

  El camión volcador vació su carga de tosca en el camino en reparación, muy cerca de donde estaba Daniel Biscia, su propietario. El hombre observó, entre las rocas vertidas, un  objeto de color claro que llamó su atención. Al recogerlo y observarlo detenidamente se dio cuenta que ese “hueso” raro presentaba un alto grado de petrificación. Sin demorarse se comunicó con el Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo del Museo Paleontológico de San Pedro.
  En el Museo se limpió y acondicionó el material y se determinó, a pesar de las graves roturas, que lo descubierto por Biscia era el pequeño cráneo fosilizado de un animal prehistórico.
  
  Dadas sus características se orientó la identificación hacia el grupo de los  perezosos gigantes que habitaron la región durante el Pleistoceno medio y se pudo comprobar que se trataba de una pequeña cría en plena etapa de desarrollo de un ejemplar perteneciente a la familia de los milodóntidos.
  Estos gigantescos animales llegaron a alcanzar tamaños sorprendentes pesando, en algunos casos, más de 3 toneladas y midiendo más de 3 metros de longitud.
  Los milodóntidos, grupo de perezosos gigantes al que perteneció el pequeño ejemplar hallado en San Pedro, comprendían géneros como Scelidotherium, Scelidodon, Glossotherium, Mylodon, etc., todos animales de gruesa piel, herbívoros y con extremidades provistas de gruesas y poderosas garras.
  

  Algunos de estos géneros solían excavar grandes cuevas que utilizaban como refugio, dentro de las cuales han llegado a encontrarse las marcas de esas fuertes garras.
  En la identificación del cráneo de la cría descubierta participó, junto al Grupo Conservacionista de Fósiles, el Dr. Alfredo Carlini, científico del CONICET, profesor de la Universidad Nacional de La Plata y reconocido especialista del área de paleontología del Museo de Ciencias Naturales de la misma ciudad.
  A criterio del Dr. Carlini “Es de un individuo muy joven, podría ser un milodóntido, quizás un Scelidoterio, pero debería compararse con más material debido al gran deterioro que presenta”, un detalle que ha complicado los análisis realizados sobre el fósil.
  Los milodóntidos habitaron, principalmente, ambientes de pastizales abiertos salpicados por pequeñas áreas arboladas con plantas de mediana altura cuyas hojas formaban parte de la dieta de estos corpulentos animales.
  Los hallazgos de ejemplares de corta edad como este permiten conocer datos de las transformaciones anatómicas que estos mamíferos experimentaban desde sus primeros años de vida hasta llegar a su etapa como adultos.