FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
ANTIGUA POSTAL DE SAN PEDRO

sábado, 27 de noviembre de 2010

CONTRATO PARA MAESTRAS

 CONSEJO NACIONAL DE EDUCACION CONTRATO DE MAESTRAS
                                                                AÑO 1923
  'Este es un acuerdo entre la señorita............maestra, y el Consejo de Educacion y de la
Escuela por el cual la señorita ................................acuerda impartir clases por un periodo
de ocho meses a partir del.....................de 1923.
  
La señorita acuerda:
Alumnos y Maestra escuela Nº 16 paraje Del Pardo creada el
25 de junio de 1907

    1* - No casarse. Este contrato quedara 
automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.
    2* - No andar en compañía de hombres.
    3* - Estar en su casa entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana, a menos que sea para atender una funcion escolar.
   4* - No pasearse por las heladerias del centro de la ciudad.
    5* - No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin el permiso del presidente del Consejo de Delegados.
    6* - No fumar cigarrillos.
 Este contrato quedara automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando. 
  7* - No beber cerveza, vino, ni whisky. Este contrato quedara
 automáticamente anulado y sin efecto  si se encontrara a la maestra bebiendo..   
   8* - No viajar en ningún coche o automovil con ningún hombre excepto su
 hermano o su padre..
    9* - No vestir ropas de colores brillantes.
   10* - No teñirse el pelo.
   11* - Usar al menos dos enaguas
   12* - No usar vestidos que queden a mas de cinco centímetros por encima de los tobillos.
  13* - Mantener limpia el aula.: 
     a) Barrer el suelo del aula al menos una vez al dia. 
     b) Fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua cliente y jabón. 
   c) Encender el fuego a las siete, de modo que la habitación esté caliente a las  ocho cuando lleguen los niños. 
  d) Limpiar la pizarra una vez al dia.
     l4* - No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.
      
 Fuente: 'La Revista del Consejo Nacional de la Mujer' Año 4, Nro. 12. marzo 1999. 
Buenos Aires.

jueves, 25 de noviembre de 2010

VUELTA DE SAN PEDRO

Primera Vuelta de San Pedro.
Organizador: Automovil Club San Pedro
Premio: “Fruticultores Guzzo”
26 de febrero de 1967
Circuito: 56,200km (34km de tierra y 22,200km de asfalto)
Distancia total: 562 Km - 10 vueltas

La carrera en sintesis.

Por disposición de la CDA sólo podian participar 45 volantes. Para cumplir con esa reglamentación el sabado se realizo la prueba eliminatoria que a la vez sirvio para determinar el orden de largada.
De los 60 anotados solo se presentaron 45, igualmente se llevó a cabo la prueba.
Respondiendo a la gran espectativa creada los Torino 380W del equipo oficial IKA coparon los tres primeros lugares, Copello con un Torino modificado en su trompa-se lo llamo Liebre I- señalo el mejor tiempo, con 2´4”4/5  a pesar de cumplir la prueba en el cuadragésimo lugar. Segundo fue Gradassi, con 2´5”4/5 y tercero Ternengo con 2´6” .

El auspicioso debut seria ratificado al dia siguiente, al inicio de la competencia se retrasa Copello por problemas en el distribuidor, Tomó entonces la punta en el camino y por tiempo Hector Gradassi que en Ing. Monetta le llevaba 2s a Jorge Cupeiro. Sensacional lo de este ultimo si se tiene en cuenta que había partido en el último lugar, dado que el sabado no cumplio con la clasificación por haber quemado la junta de tapa de cilindros en Arrecifes habiendo llegado tarde a San Pedro.
Al cumplirse el primer giro seguía Gradassi al frente llevando 25”1/5 a Bonanno, 30”2/5 a Casá y 36” a Di Palma que competia con su viejo Chevrolet equipado con motor Slant Six.
Cupeiro mortificado en la tierra ocupaba el 6º lugar.

En la segunda vuelta ataco decididamente Casá, que pasó a ser segundo, tercero Bonanno y Ternengo ascendia al cuarto lugar a mas de 1 minuto.
Gradassi aumento ligeramente la ventaja en la tercera vuelta esta vez sobre Bonanno, tercero Casá, cuarto Ternengo.
En la cuarta vuelta comienza a padecer el puntero cuando se le suelta el caño de escape en el punto de encastre con las salidas individuales del motor, el mismo prácticamente rozaba el piso, amén de causarle perdida de potencia.
Es asi como mantiene el primer puesto pero Casá reduce la diferencia a 35”2/5 mientras que Ternengo avanza al tercer lugar aprovechando problemas de suspensión en el auto de Bonanno.
Respira Gradassi en la quinta vuelta ya que Casá se detiene a cambiar un neumatico lo que deja a Ternengo en la segunda posición.

La sexta vuelta no muestra mayores variantes, salvo un pequeño acercar de Casá a Ternengo.
La septima vuelta es electrizante, se retraza Casá quien en noble gesto se detiene donde vuelca Ternengo, este al igual que su acompañante resultan ilesos. La ventaja que habia obtenido Gradassi por esa accion de Casá la pierde al detenerse en su abastecimiento-zona fija por primera vez en el año- donde carga nafta y aceite pero no reparan el escape.
Las tres ultimas vueltas son emotivas ya que el auto de Gradassi desde la octava funciona en 5 cilindros-posible corte de valvula- Casá tampoco las tiene todas consigo se detiene a cargar combustible en la novena vuelta y en la última pincha un neumatico haciendo los ultimos 15km en llanta.
Asi, en circunstancias harto difíciles se produjo el debut triunfal de los Torino 380W. 
No eran muy veloces lo cual quedo demostrado en el hecho que Eduardo Casá siempre hostigo a Gradassi, a pesar de que el F-100 del Nº 1 del ranking no es de los más veloces. La velocidad para los Torino vendría más adelante.
Lo positivo es que una nueva marca entraba a terciar con las tradicionales del TC.

                                       Clasificación General

 1º   2   Hector Luis Gradassi         Torino380W         3h21m36s1/5   10 v.
 2º   5   Eduardo Alberto Casá         Ford F-100         3h23m30s2/5   10
 3º  14   Mariano Calamante            Chevrolet 7b       3h28m44s4/5   10
 4º   4   Ricardo José Bonanno         Chevrolet F-100    3h30m48s1/5   10
 5º  12   Nasif Moises Estefano        Ford Falcon F-100  3h34m57s      10
 6º   6   Eduardo Antonio Matias       Ford F-100         3h36m30s3/5   10
 7º  30   Nelson Luis Prandi           Ford F-100         3h22m35s2/5    9
 8º  19   Luis Jose Villa              Chevrolet 7b       3h26m23s4/5    9
 9º  34   Eloy Cesar Gonzalez          Chevrolet 4 IA     3h27m23s       9
10º  10   Antonio Dionisio Bertolotto  Ford F-100         3h28m02s2/5    9
11   29   Octavio Justo Suarez         Ford F-100         3h29m 30s2/5   9
12º  21   Esteban Sokol                Torino 380W        3h30m25s3/5    9
13º   8   Hugo Armando Gimeno          De-Soto Slant Six  3h38m40s1/5    9
14º  36   Osvaldo Montero              Ford 59AB          3h31m49s4/5    8
15º  18   Ruben Adan Codagnone         Chevrolet F-100    3h39m20s2/5    8
16º  39   Perfecto Cuesta              Ford 59AB          3h13m09s1/5    7


Promedio del ganador: 167,259 km/h
Record de vuelta: Eduardo Casa, 6º vuelta en 19m27s4/5 a 173,249 km.

Fuente: http://www.historiatc.com.ar/foro/index.php?topic=530

viernes, 19 de noviembre de 2010

PRIMEROS VUELOS

Primeros vuelos. San Pedro, 1911

    Durante siglos el hombre siempre soñó con volar, y desde las míticas escobas de las brujas amigas de la luna y de la noche, junto a la quimera de las alas de pluma y cera de Ícaro acercándose peligrosamente al sol, ese anhelo perduró. Con perseverancia y coraje la ambición humana logró cumplir con ese sueño hacia fines del siglo XIX y principios del XX y entre los numerosos forjadores de los progresos de la aviación cabe recordar el nombre de Bartolomé Cattaneo. Nació en Grossotto, Milán, Italia, en 1885 y se formó como piloto en su país de origen y en Francia; de carácter temerario y aventurero, vino muy joven a la Argentina, donde brindaba exhibiciones aéreas. Volaba en un Bleirot XI, un monoplano de estructura de bambú y tubería de acero, cubierta por tela engomada, que tenía una envergadura de 7,8 m, un largo de 8 m, siendo su altura de 2,6 m y su peso de 300 kg, con un motor original de 3 cilindros con una potencia de 22 a 25 HP que luego sufrió modificaciones.
   
   El 5 de noviembre de 1910 ejecutó el primer vuelo de la historia sobre el corazón de Buenos Aires, siendo alabado por la prensa, y en otra oportunidad aterrizó en el hipódromo nacional mientras el público delirante lo aclamaba desde las gradas. 
    El 16 de diciembre de 1910 partió desde Buenos Aires rumbo a Colonia del Sacramento, Uruguay, siendo así el piloto del primer avión que aterrizó en suelo de ese país, donde realizó por un tiempo sus celebrados vuelos. Se lo reconoció como pionero de la aviación uruguaya y en 2009 su nombre fue impuesto a una calle de Colonia.
    Ya en la Argentina, continuó haciendo vuelos de exhibición ante el asombro general y el 25 de junio de 1911, efectuó la primera correspondencia entre Rosario y Buenos Aires transportando correo no oficial: dos cartas dirigidas al Ingeniero Aeronáutico Jorge Alejandro Newbery, quien se encontraba en funciones de Presidente del Aeroclub Argentino.
   
   Como es de suponer, este anunciado vuelo conmocionó a los habitantes de San Pedro que se aprestaban para contemplarlo. Un primer intento tal vez postergado por el clima dio lugar a que el 18 de junio de 1911 el periódico El Independiente informara que “Numerosas personas se trasladaron a la estación del ferrocarril el jueves pasado, para presenciar la llegada del volador Cattanneo, llevándose un soberano chasco. Si el tiempo lo permite, tal vez hoy se podrá presenciar el paso por nuestra ciudad del intrépido volador.”
    En su edición del domingo 25 de junio de 1911 El Independiente publicaba la noticia del viaje que debió realizar el aviador desde Buenos Aires a Rosario el día miércoles 21 de ese mes para luego cumplir con su misión de correo aéreo en dirección opuesta, manifestando que...“Por último, y después de soberanos chascos, el miércoles pasó por esta ciudad a una altura de 80 a 100 metros el intrépido volador Cattanneo. Muchísimas son las persona que han observado su paso y los más favorecidos han sido los que se han encontrado en las inmediaciones del Hospital. Bajó en Baradero, adonde se le obsequió con un banquete.”  
   
   En el periódico del 2 de julio de 1911 se lee por fin este detallado comentario:
Volación – Paso de Cattanneo. El domingo, como estaba anunciado, el intrépido volador Cattanneo salió del Rosario a las 12 y 10. Su paso por esta ciudad fue a la  1 y 45 p. m. siendo saludado con bombas. Las azoteas estaban todas repletas de curiosos, a la par que ansiosos de observar el aeroplano que conducía al valiente viagero (sic); esta vez no han tenido lugar los chascos del anterior viage (sic) pero sí muchos ayunos, pues centenares de personas dejaron para más tarde el almuerzo para no perder la oportunidad que se ofrecía de observar el prodigioso invento. Al tenerse conocimiento de su paso por San Nicolás la expectativa que en esta ciudad se experimentaba era verdaderamente febril: todos querían ser el primero en divisarlo y las miradas fijas a un punto determinado estaban como clavadas; al fin se oyó la voz del Sr. B. Casella, entre los que se encontraban en la bóveda de la iglesia, que dijo con entonación fuerte: “ahí viene”. Efectivamente a los pocos minutos ya era visible, como que también fue rápida su desaparición. Hizo el viage (sic) de Rosario a Buenos Aires en 3 horas 7 minutos y 30 segundos.” 
   
   El 10 de abril de 1914 Bartolomé Cattanneo realizó su primer looping en Villa Lugano y en ese mismo año viajó a Europa combatiendo para Italia, su patria, en la primera guerra mundial. En 1929 se radicó en San Pablo, Brasil, donde volaba para una compañía aérea. Murió el 12 de abril de 1949.
    Por mucho tiempo los testigos del paso de estos vuelos sobre San Pedro los habrán recordado como un acontecimiento, hasta que las personas se fueron acostumbrando a ver aparatos más pesados que el aire en los cielos argentinos y a reconocer a quienes contribuyeron al avance de la aviación en todos sus aspectos, nombres merecedores de una respetuosa admiración.
                                                                                                                     Colaboración :Julia McInerny

Fuentes:
.  El Independiente. Periódico. Archivo, números 1000, 1001, 1002.
  


 

.   http://uruguaymilitaria.com/Foro/viewtopic.php?f=2&t=1611&view=previous                                                                      




martes, 16 de noviembre de 2010

LAS CAVERNAS DE OBLIGADO



SALAMANCA
Las cavernas de Vuelta de Obligado por su cercanía con la ciudad de Buenos Aires y por la biodiversidad que presentan nos permiten utilizarlas como aulas de los ambientes cavernícolas y poder exponer las estrategias para su conservación.
Estas características también nos facilitan llevar a especialistas que de paso por Buenos Aires desean ver cavernas, en este caso en un ambiente representativo de la provincia de Buenos Aires. Ya hemos tenido la oportunidad de visitarlas con el Dr. Abel Pérez González, bioespeleologo cubano, y el Dr. José Palacios Vargas bioespeleologo y acarólogo mexicano.


Se accede a ellas desde San Pedro, ciudad a 179 Km de Buenos Aires, y por un camino asfaltado que con un recorrido de 22 Km termina en Vuelta de Obligado.
Las cavernas se hallan al pie de las barrancas del Río Paraná y si bien se inundan solo con las crecientes excepcionales su acceso está asegurado, aunque dificultoso, aún en las crecientes normales.
Se encuentran en un paisaje entre el bosque tipo chaqueño, donde se destacan talares relictos como vestigios de la presión antrópica (agricultura, leña) y el valle fluvial del Río Paraná.
La más extensa es la “Cueva de la Salamanca” con 50 mts de desarrollo horizontal que solo tiene delicadas formaciones erosivas. Una descripción detallada y muy interesante hipótesis de formación y desaparición de estas cavernas está dada por Voglino en su trabajo sobre la “Geología Superficial y Paleontología de las barrancas del Río Paraná”. A propósito del ciclo de vida de estas cavernas tuvimos la oportunidad de ver en la década pasada como por derrumbes sucesivos y en
forma natural desapareció la “Cueva de los Murciélagos”.


En las restantes cuevas pocas zonas dentro de ellas son completamente afóticas y en todas ellas sus accesos permiten la entrada copiosa de materia orgánica e individuos que buscan refugio que a su vez originan guano que es otra forma de generar mas aporte de energía al ecosistema cavernícola, Ej. las colonias de murciélagos.

EL BOXEO EN SAN PEDRO

Naldo Ansaloni

La práctica del boxeo no cuenta aún hoy con el total apoyo de la población; si bien está incluida dentro de las actividades deportivas, son muchos los que aún no la aceptan, más que nada por considerarlo un deporte riesgoso por las secuelas que deja.
Es un concepto que viene arrastrándose desde épocas lejanas, no obstante ello contemporáneos de Luis Ángel Firpo tenían sus adeptos aquí en nuestra ciudad y organizaban algunos encuentros, no en los clubes, sino en lugares contratados al efecto. Es así como nos enteramos por intermedio del periódico La Palabra del 6 de junio de 1926 que “Para el 17 en La Palma, está concertado un encuentro fuerte entre dos aficionados locales: E. Fernández (Tacuara) y Alfredo Yamuni. En este día visitará ésta, como segundo de su pupilo Yamuni, el campeón porteño, Mocoroa.
 La velada trompística será integrada con una gran cinta deportiva y amenizada por una orquesta tipo jazz. Los aficionados a los platos gruesos, tienen donde solazarse ...a piaccere...”.
Eran los comienzos de este deporte y se utilizaba una terminología de los comentaristas muy especial, propia de los inicios de una actividad que hoy cuenta en nuestra ciudad con representantes que han obtenido resonantes triunfos a nivel local, nacional e inclusive internacional.

El primer lugar donde se hicieron exhibiciones boxísticas fue en 1918  en una herrería ubicada en la esquina de la Calle Ancha y Los Paraísos (hoy 3 de Febrero y Pellegrini), según un relato de Abelardo Castillo (padre) que del tema algo sabía pues comenzó a practicar ese deporte en ring precario que armaban en ese lugar. Me reservo su trayectoria para más adelante.
Boxing Club Justo Suárez, ubicado sobre la calle Pellegrini al 600, fue uno de los primeros lugares que abrigó los encuentros boxísticos entre aficionados locales y de la ciudad de San Nicolás y cuyas instalaciones inauguradas el domingo 28 de febrero de 1943 reunió la importante concurrencia cercana a las 500 personas.
En el mismo local poco tiempo después se realizó otro festival con la participación de boxeadores locales, como el campeón sampedrino Alberto Muñoz, que se impuso a Izquierdo de la ciudad de Salto.
Otro de los lugares que sirvió para la práctica del boxeo, fue el garaje de Roberto Acosta, que se prodigaba como uno de los defensores de deporte de los puños, como lo fue también don Miguel Boichuk, cuyas instalaciones de la vieja gomería, ubicada antiguamente en Pellegrini al 1300, fueron sede en muchas oportunidades de reducidos encuentros boxísticos.                                      

Santa Paula Boxing Club fue uno de los lugares en que los sampedrinos, de la mano de manager improvisados, recibieron también los primeros aplausos en encuentros realizados en las instalaciones levantadas en las viejas canchas de tenis, de donde fue desalojado para construir  el moderno edificio de la Escuela Nº 7.
Por la institución pasaron Juan B. Cajide como presidente, Favio A. Canelo  como secretario, Miguel Moragues Tesorero, Vocales: Felipe Lombardo, René Ricardo, Domingo Vivas y Orlando Mazzali y como revisores de cuentas José Dotti y Gilberto Fossati. 
La comisión directiva del Santa Paula B.C. estuvo presidida en 1952 como Presidente Honorario por el Intendente Municipal don Juan M. Alcorta, Presidente el polifacético Emilio Esteve, vicepresidente Miguel Boychuk, secretario Santiago Salustio, prosecretario J. Hugo Rodríguez, tesorero Elio D. Buceni, protesorero Esteban Costanzo y vocales titulares: Alfredo Rotundo, Ernesto Vallejos, Miguel Pedicini, Pedro Maseda, Mario Nouet y Manuel Rocca; vocales suplentes: Horacio Duarte, Aureliano Pardo, Oscar Delbene y Juan B. Cajide.

El Santa Paula tuvo como un entusiasta manager a don Santiago Salustio, que fue prácticamente el organizador de la Primera Olimpíada Sampedrina en 1952. Tarea que siguió luego con el mismo estilo y entusiasmo en el club Paraná, donde dedicaba su tiempo luego de su trabajo en la Farmacia Pasteur de Pellegrini y San Martín.
Don Emilio Salustio, J. Rodríguez y Castillo fueron pioneros en el arte de enseñar y dirigir jóvenes pupilos en el deporte de los puños, como se le llama actualmente.

A Salustio le cabe el honor de haber participado en las noches de gloria del boxeo en los tiempos de Carlos Leyes y de Cachín Fernández, como así también de haber participado de las visitas de Carlos Monzón y Ringo Bonavena.
Su presencia fue muy importante en una de las instituciones que más trabajó para la práctica del boxeo, el Club Paraná, cuya subcomisión organizó a lo largo de más de veinte años festivales  con la presencia de figuras de renombre nacional e internacional. Una actitud que repitió el Club Independencia.
Se hace justicia en recordar además de las personas ya mencionadas anteriormente a Domingo Bronce, Oscar Curra, Luis Frangi, Hugo Arboníes, José Sánchez, Horacio Martínez, Antonio Ballester, Héctor Blanco, Horacio Fortunato, Rodolfo Molina, Mario Saccá, Víctor Monfasani, Rodolfo Uballes, José Beltrán, Oscar Heiss, Américo Gauto, Nevio Finardi, Néstor Guntín, Emilio Acosta, Pablo Blas, Raúl Galván, Juan J. Calvet, Pedro Mayutti, Carlos Santilli, Héctor Millat, Ángel Oliveto, Raúl González, Roberto Fox, Jorge del Río y Héctor Peralta, aunque seguramente quedarán algunos –no en el olvido porque siempre alguien los recordará– pero que no tenemos la dicha de mencionarlas aquí. 
Dije en su momento que me ocuparía de Abelardo Castillo, que se inició en la práctica del boxeo bajo la dirección precaria de don Aníbal Fió, que era un representante y viajante de los productos “Águila”, y es el padre de la esposa de don Marcos Nahón  (“Pochocha Fió”).

Don Abelardo tuvo una larga trayectoria en la vida deportiva local dirigiendo a destacadas figuras del boxeo; algunas continuaron hasta triunfar y otras abandonaron a mitad de camino por distintas razones. Figuran en dicha lista Rubén Angelli, Arroyo, Ramallo, Ansaloni, Luna, Leyes, García y otros que si bien no triunfaron dieron vida a un deporte que muchos sampedrinos apoyaron abiertamente.
De esa lista tres son los nombres que triunfaron a través de su dirección o enseñanza: Ansaloni, Leyes y García.
Fuente: Historia documental de San Pedro Américo Piccagli
Foto: La Opinión Semanario

lunes, 8 de noviembre de 2010

UN HEROE DE OBLIGADO


                                                                                                         “Cielo, cielito que canta
                                                                                                          a un tiempo viejo olvidado,
                                                                                                          cielo que nombra a los héroes
                                                                                                          de la Vuelta de Obligado...”
  
    Muchos años después de aquel 20 de noviembre de 1845, día en que se desarrolló la batalla de la Vuelta de Obligado, el periódico El Independiente  publicaba en 1894 una breve nota referida a la muerte de uno de sus excombatientes, en la que se lee el siguiente texto: Francisco Pobián. Ha fallecido el anciano con cuyo nombre encabezamos estas líneas, uno de los valientes que en la jornada de sacrificios estériles, conocida por Batalla de Obligado, acreditó el innato valor argentino batiéndose como todos los que tomaron parte en la acción, con armas de pequeño calibre contra las poderosas artillerías de los buques ingleses y franceses, por lo que merecieron de sus mismos enemigos el calificativo de héroes. Paz en su tumba.”
    
   Según el certificado expedido por el Registro Civil, la muerte de Francisco Pobián ocurrió el 26 de enero de 1894 a los 68 años de edad, por lo que habría nacido en 1825 ó a principios de 1826. En la breve información de este documento consta que era argentino, jornalero, viudo de la señora Peregrina Domínguez, y que fueron sus padres Manuel Pobián y Josefa Cepeda, ya fallecidos entonces. De acuerdo a los datos registrados en ese certificado se deduce que en 1845, año de la batalla, Francisco Pobián tendría unos 20 años de edad cuando debió enfrentar a tan poderosos adversarios ingleses y franceses en ese desigual combate.
    
   La mirada del periódico sobre este acontecimiento, al citarlo en la nota como “la jornada de sacrificios estériles, conocida por Batalla de Obligado”, pudo reflejar  quizás la opinión fraccionada de la sociedad de esos tiempos. Hoy, después de tantos años, un enfoque más imparcial de la historia conduce a honrar a todos aquellos heroicos patriotas que como Francisco Pobián desafiaron a las dos mayores potencias del mundo en el siglo XIX, y a reconocer la importancia de uno de los enfrentamientos que significaron el fin de esa aventura colonialista: el combate de la Vuelta de Obligado, con su recuerdo presente en la memoria afectiva y su escenario enclavado en la geografía sampedrina.
Colaboración: Julia McInerny

 Fuentes:

El independiente. Periódico. Archivo. N° 91
Registro Civil. Archivo. Partida N° 31. Fecha: 27. 1. 1894.
Vuelta de Obligado (cielito) Autor e intérprete: Gustavo Recalt.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

POR CAMINOS DE TIERRA

Por caminos de tierra
    En la actualidad se dispone de una red  vial y de múltiples medios de transporte para viajar, pero muy distinta era la situación a fines del siglo XIX y principios del XX,
cuando el ferrocarril extendía su recorrido pero sus beneficios no alcanzaban a las zonas alejadas de sus estaciones, con dificultosos caminos de tierra que se volvían intransitables en épocas lluviosas.
    Los empresarios que en San Pedro ofrecían distintos medios para viajar o enviar encomiendas y correspondencia, ya publicaban sus avisos en los primeros ejemplares del periódico El Independiente.
    En abril de 1892 Emilio Meylan, propietario de la empresa La Estrella, anunciaba que “Para el servicio de los trenes, paseos y viajes al campo, cuento con carruajes sólidos y elegantes, cocheros de confianza y buenos caballos. Hay una americana que se alquila con o sin caballo.Y la Compañía Nacional de Transporte Expreso Villalonga ofrecía su “Servicio de Encomiendas, Equipaje, Cargas y Dinero”...”para cualquier punto de la República y Extranjero” por intermedio de su agente Rafael Mamberto.
   
   El mayoral y empresario Máximo Pedernera avisaba a su clientela en enero de 1894 que “no corro más con la galera del señor Salas pero sigo haciendo la misma carrera con una galera del señor Peña, esperando que me sigan dispensando la misma confianza que hasta el presente” con “salidas de San Pedro para el Arroyo de Burgos los lunes, miércoles y viernes, y salidas del Arroyo de Burgos para San Pedro los martes, jueves y sábados.
    En diciembre de 1894 la cochería La Proveedora de Domingo Bertolín ofrecía “carruajes para los trenes y paseos a cualquier hora del día y de la noche.
    Años más tarde, desde el 15 de agosto de 1896 el empresario Gaspar Chacón anunciaba los servicios de su “nueva mensajería entre este pueblo y el Arroyo de Burgos, con el siguiente itinerario: salida: los lunes, miércoles y viernes; regreso: los martes, jueves y sábado”.
   
   Felipe Radice, publicaba en abril de 1899 la inauguración de la nueva mensajería La Protegida... “que hará tres viajes semanales entre este pueblo y Puerto Obligado”...con pasajeros, cargas y encomiendas, y con fecha 28 de julio de 1899, comunicaba otro itinerario: “Tengo el honor de avisar al público que he establecido una nueva Mensagería (sic) entre San Pedro y la estancia La Esperanza del Sr. Matías Brennan, haciendo escala en los puntos siguientes: Almacén La Vuelta, de Adolfo S. Ratto y Cía; Almacén de Tablas, de Antonio Domingo; Almacén de José Pozzi (campo de Millán); Almacén de José Pujol (campo de Machain); Almacén de Lázaro V. Rocca (Las Flores), Almacén de Gregorio González (antigua casa de Gorostarzu) y Estancias La Entre Riana (sic) y La Teresa.”... “El itinerario que regirá para esta nueva Mensagería (sic) es el siguiente: saldrá de San Pedro todos los días 1, 4, 7, 10, 13, 16, 19, 22, 25 y 28, regresando los 2, 5, 8, 12, 14, 17, 20, 23, 26 y 29 de cada mes, empezando el primer viaje el 1° de agosto. Por pasages (sic), cargas, encomiendas, etc., dirigirse a las agencias siguientes: en San Pedro, Depósito de Vinos de los señores Concati y Doria (frente a la Zapatería Toscana.) y en el campo a los almacenes del señor Gregorio González y del señor Lázaro V. Rocca.”
     
   En octubre de 1900, la señora Justa Rosa de López, empresaria de la Galera Santa Rosa entre San Pedro y el Arroyo de Burgos” anunciaba tres salidas y tres regresos semanales, y confiaba en que...”el respetable público me dispensará su protección, garantiendo que los que se dignen favorecerme serán atendidos con prontitud y a precios sin competencia.”
    El representante Ventura Fraga informaba también en octubre de 1900 el traslado de la Cochería y Agencia Unión Argentina que estaba instalada frente al hotel de Semino, a su nueva ubicación, calle 25 de Mayo 961, frente a la Cigarrería del Sr. Aldazábal, donde “en este nuevo local la casa cuenta con buenas cocheras y caballerizas para carruajes y caballos particulares, y con carruajes para paseo y viajes al campo, para llevar y traer pasajeros a todos los trenes tanto de día como de noche, un charret con o sin caballo para paseo o viajes al campo y un carro para mudanzas. Se reciben encomiendas, equipajes y cargas para cualquier punto de la República o del extrangero (sic) para lo cual cuenta con corresponsales en los principales pueblos y ciudades. Agencia en Buenos Aires, calle Tacuarí 19 y 21.”
    Ángel Salvatierra y Cía. comunicaban también en octubre de 1900 la instalación de la Cochería La Cosmopolita “en la que habrá siempre disponibles carruajes para hacer viajes al campo, para paseo y para servicio de trenes, tanto de día como de noche”...”Contando con un espacioso corralón, se reciben caballos a cuidado a precios módicos.” 
    Otros empresarios abandonaban sus proyectos, como Felipe Radice que en mayo de 1900 publicaba en un Aviso importante: Se vende la galera denominada de Radice, que hace sus viajes desde este pueblo a La Carolina.”...”La galera está en perfecto estado, pues apenas cuenta con un año de servicio y se vende con 15 caballos y todas las guarniciones correspondientes. Se asegura al comprador un buen negocio, pues esta mensagería (sic) cuenta con una subvención mensual de cien pesos y más de 200 en pasages (sic) y cargas. Su dueño la vende a causa de serle imposible poderla atender.” 
    En enero de 1907 Domingo C. Bertolin, por entonces empresario de la cochería La Argentina, ofrecía, además de los viajes a la estación, “un cómodo vagón con asientos y toldo para paseos al campo.”     
    
  También por esos años El Independiente mencionaba a D. Juan Noseda, con su servicio de galera de San Pedro a la estancia La Estrella, servicio que antes de 1930 vendió al señor Benón Ucero, quien lo extendió hasta la estancia Antares y lo mantuvo en marcha hasta fines de la década del cincuenta, acompañando inmutable las simultáneas innovaciones del siglo XX.
   Muy lejos han quedado los incómodos y muchas veces peligrosos traqueteos de las antiguas mensajerías, la ansiedad con que eran esperados sus pasajeros y correspondencia, la autoridad indiscutible del mayoral y el esfuerzo de los sufridos caballos de las galeras. Hoy se procura la comodidad y la rapidez en los traslados, y aunque la velocidad excesiva y otros factores han multiplicado el peligro de las rutas y la impaciencia divaga con la utopía del tren bala, las páginas del viejo periódico sampedrino siguen guardando el auténtico recuerdo de aquellos viajes por caminos de tierra.
Colaboración: Julia McInerny

Fuentes:
El Independiente, periódico. Archivo. Números 2, 4, 91, 139, 225, 364, 380, 441, 443, 780.
Ucero Esther. Testimonios familiares.