FOTOS HISTORICAS

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AFILADORA DE MAQUINAS DE AFEITAR

jueves, 29 de noviembre de 2012

EL PUERTO DE SAN PEDRO

SAN PEDRO A BUEN PUERTO



Foto ilustrativa

Con este título publicó, la revista “Sucesos en 30 días” de fecha julio de 1977, un artículo en el cual manifestaba, entre otras cosas, la excelencia de nuestro puerto y un futuro promisorio para el mismo.

Lamentablemente, a mi modesto modo de ver, ha habido un exceso de optimismo.

Dice el mismo:

"Conversamos con tres marinos, son el Sr. Capitán Wenceslao Sánchez, Comandante del "Pola de i Lena" de Gijón, una moderna turbo nave de 15.250 toneladas de porte; el Jefe de Máquinas José A» Castaño y el Primer Oficial y recogimos abundante información.

Concretamente, el "Pola de Lena", construido hace 6 meses en los Astilleros Bazán de Cádiz, España, es la segunda nave de Europa en lo que se refiere al nivel de automatización logrado. Hasta tal punto que se la comanda desde una botonera similar a la de una radio de transistores, y esa botonera mueve el pesado timón, pone en marcha los motores, controla el giróscopo y va del brazo con el radar y la ecosonda para no equivocar el rumbo elegido, que por supuesto es controlado por una computadora. Esa moderna embarcación de 144 metros de eslora y 20,50 de manga, perteneciente a la firma armadora "Naviera Santa Catalina" con domicilio en Velásquez 150, Madrid, estuvo en San Pedro no hace muchos días para cargar, rumbo a España,7.300 toneladas de maíz en sus cuatro bodegas herméticamente selladas.

Impulsado por un motor Man de 8.000 H„P„ requiere apenas 23 tripulantes contando la oficialidad, que pasó días muy gratos en San Pedro mientras los tubos telescópicos de la Junta Naciónal de Granos dejaban caer miles de toneladas de cereal en su reluciente estructura metálica. El "Pola de Lena" es uno de los tantos buques que han llegado a la rada de San Pedro. No es el más grande, ciertamente, aunque sí el más moderno. Un mes atrás, arribó a nuestra dársena el "Mount Pindos",un buque de bandera Griega que tenía 240 metros de eslora, todo un récord para nuestro puerto y pudo hacer la maniobra de atraque sin inconvenientes, sin necesidad de requerir el auxilio de costosos remolcadores ni aguardar condiciones favorables de viento o correntada. Fue una maniobra limpia, ágil, desprovista de riesgos, que los prácticos del puerto ya están habituados a reali zar, sin que hasta ahora se haya registrado ningún contratiempo.

En la última temporada de trigo-sorgo-maíz, San Pedro batió todos los récords en lo que hace a carga y almacenamiento de cereales, no tenemos aún la cifra correcta pero sabemos fehacientemente que supera todas las previsiones de años anteriores. Cuando estén concluidos los terminales que la Junta Nacional de Granos y la Dirección de Construcciones Portuarias están llevando a cabo en nuestra ciudad, San Pedro ganará en agilidad, en prestigio y, como lógica consecuencia, será visitado con una frecuencia mucho mayor por las naves de ultramar ávidas de engullir nuestras cosechas.

En lo que al puerto se refiere, es indudable que San Pedro se ha puesto los pantalones largos y todo lo que se mueve en torno suyo impulsa este apasionado crecimiento; las industrias, en franco tren de expansión, la creciente producción agro-pecuaria, la política ex portadora y la orientación de nuestro comercio exterior. En el balance de todos esos factores, San Pedro sale ganancioso, porque ha sido visitado por infinidad de naves de otros países que promueven un desusado movimiento en nuestra ciudad de tipo comercial principalmente..."

domingo, 25 de noviembre de 2012

PASEO DE LOS TUNELES

RECUPERAN ELEMENTOS UTILIZADOS POR FERROCARRILES DEPIETRI Y LA ANTIGUA DESTILERÍA “LA ESTRELLA”




Cadena de seguridad

Trabajos realizados por el Grupo Conservacionista en el predio donde funciona la Sala de Recuperación Histórica “Eduardo Depietri” condujeron al hallazgo de elementos vinculados a los quehaceres diarios de la histórica empresa de ferrocarriles y a la primera industria de gran envergadura que se estableció en San Pedro.

Riel con historia

Tiene 1,20 m de longitud y es el mudo testigo de una línea férrea que quiso romper con el monopolio inglés del transporte ferroviario durante las primeras décadas del siglo XX. Está envuelto en gruesas capas de óxido pero su forma general es muy buena. Si bien no presenta inscripciones, su ubicación y formato señalan que fue parte de las vías de “trocha angosta” construidas por Eduardo Depietri para atravesar la provincia de Buenos Aires. El tramo hallado pesa 20 kilogramos.

Un viejo durmiente

Al relevar un sector de terreno lindero a la sala se pudo dar con un gran madero de quebracho colorado de 2,10 m de longitud y 30 cm de ancho, el cual fuera utilizado como “durmiente” para soportar las vías por donde se desplazaban las formaciones de la empresa. Al permanecer enterrado durante décadas pudo mantenerse aislado de los agentes erosivos y se conserva en muy buen estado.

Cadena de seguridad

Tal como se usan actualmente, estas cadenas con sus gruesos ganchos, cumplían funciones preventivas entre dos vagones ante posibles desenganches. El tramo de eslabones hallado tiene 1,35 m de largo y el gancho unos 25 cm de longitud y 6 cm de grosor. El conjunto total pesa 8,5 kilogramos.

Un gancho del siglo XIX

Las gruesas costras de diferentes óxidos y el gran deterioro que muestra lo hacen diferente a los demás objetos. Su visible antigüedad y los restos de azufre en su superficie permiten asegurar que este gancho fue parte del sistema de cámaras de combustión y túneles de venteo de la antigua Destilería “La Estrella”, que funcionó en el lugar desde 1890. Si bien se desconoce su uso concreto, el aro en uno de sus extremos y su forma de gancho en el otro permiten suponer que se trató de un elemento de sujeción utilizado en el sistema de combustión.

Interesante donación

El Sr. Jorge Ardizzone y su esposa, Marilú Gallá, donaron tres “eclisas” que formaron parte de las vías de Ferrocarriles Depietri.
Encontradas en inmediaciones de la vieja Almacén del Centro, en el Paraje “Sol de Mayo”, estos elementos cumplían la función de unir diferentes tramos del tendido de rieles. Atornilladas a dos segmentos de riel, las eclisas eran tramos de gruesas planchuelas que permitían extender la vía todo lo que fuera necesario.

Estos materiales, sobrevivientes de dos hitos económicos históricos de nuestra ciudad pasarán a incrementar la colección, en los próximos días, de la sala ubicada en el “Paseo de los Túneles”.




viernes, 16 de noviembre de 2012

EDUARDO DEPIETRI

CUANDO EL AYER, ES FUTURO ...


Ferrocarril en funcionamiento

Con este título, la revista Sucesos en 30 dias del mes de junio del año 1976, publicó el siguiente artículo referente a los Ferrocarriles Depietri.

Cuando hablamos de ayer, es un ayer bastante lejano, era un 20 de abril de I626, cuando el gobierno de la provincia de Buenos Aires otorgaba al señor EDUARDO DEPIETRI, la primera concesión de tierras, para llevar adelante el proyecto de construir un fe¬rrocarril que uniría el futuro puerto de San Pedro con Arrecifes y Pérez Millán. Cincuenta años han pasado desde entonces, ocurrieron muchas cosas respecto al proyecto, y sin embargo muchos sampedrinos de hoy y muchos que no son tan de hoy ignoran que fue el Ferro¬carril Eduardo Depietri; es una historia larga, llena de proyectos, fracasos, injusticias, oposiciones, pero hoy que ese ayer, se convierte en futuro queremos solamente despertar un poco la curiosidad de los sampedrinos, que los motive y los haga indagar y conocer la magnitud que tuvo aquel proyecto del visionario Don Eduardo Depietri.

El Poder Ejecutivo Nacional aprueba el 15 de junio de I926, el estatuto de "Ferrocarriles y Elevadores Depietri S. A. que expresaba en su artículo 5o: "Gestionar la creación y concesión de obra y vías de comunicación de cualquier especie y para cualesquiera mercaderías, productos o pasajeros", ello solo nos de la magnitud de lo que se quería emprender.

Se iban a construir 240 km. de vías que unirían el puerto de San Pedro con el interior de la provincia, para corregir con lineas transversales y variados empalmes el injustificado paralelismo del esquema ferroviario proyectado por extranjeros y que convergían todas al puerto de Buenos Aires.

Esas líneas llegarían hasta el límite de los partidos de 9 de julio y 25 de mayo e iría enlazando a Bragado, Chacabuco, Pergamino, Arrecifes, la zona cerealera volcaría su riqueza al puerto de ultramar que era San Pedro.
De Ios 240 km. se construyeron 80 pero llegaron a utilizarse 65, hasta Arrecifes, se construyeron seis estaciones que aun pueden verse en ruta 191, lo mismo que los puentes sobre los arroyos, alcantarillas y los galpones de reparaciones cuyos restos vemos, el hotel de dos plantas y las casas para los obreros. “el caserío”, hubo almacenaje para 60.000 toneladas de cereal.


Ferrocarril abandonado

Podríamos continuar enumerando lo hecho y todo lo que se iba a hacer y no llegó a concretarse, lo que ocurrió después, el abandono, pero todo ello quedara para una nota futura, si lo in¬vito, si ya paso la curva de los 30, a recordar el trencito de Depietri, que iba a nuestros campos rumbo a Arrecifes o a su regreso, el humo de aquellas locomotoras, jadeantes cuando subían una loma, que flameaba como diciendo “aquí voy”, aquellas cuadrillas que trabajaban en la vías y hablaban idiomas que ha veces no entendíamos, ¡que lindo era! casi de juguete ¿SE ACUERDA?

miércoles, 14 de noviembre de 2012

SAN PEDRO CIUDAD

DECLARACIÓN DE CIUDAD AL PUEBLO DE SAN PEDRO



En el aspecto político, ya lo hemos dicho, debemos destacar cómo la ciudadanía joven comenzaba a vivir más intensamente la etapa de transición entre el sistema electoral vigente, manejado por el sector más encumbrado de la población y aquel que proponían algunos personajes progresistas con el fin de imponer principios, que dieran mayor participación en el manejo de los negocios públicos. Se vivía según una expresión del periodista Ricardo con la esperanza de “la regeneración del país”.

Para complementar la visión de San Pedro en tiempos de su declaración de ciudad, corresponde que mencionemos algunos sucesos que luego trataremos en particular, como el referente a la terminación del revoque exterior del templo que lucía estupendo, a cargo del constructor Víctor Mantovani, cuya torre los hermanos Eugenio y Santiago Serafín Donatti habían dejado en condiciones para ello. Poco tiempo después el padre Carlevarino se encargaría de incorporar a la obra, la campana mayor, algunos altares y las hermosas arañas donadas por la señora Villar de Pérez Millán.

En lo referente al esparcimiento, la Unión Ciclista fue la primera de una serie de instituciones de carácter deportivo y social nacidas en el pueblo, a la que siguieron otras como el club Náutico y el club Paraná surgidas posteriormente y que han llegado hasta nuestros días; otras en cambio como el Club San Pedro se perdieron en el tiempo.

Hasta aquí me he referido a lo que podríamos denominar la parte optimista y eufórica de un sector de la población, contemporánea con la declaración de San Pedro ciudad; pero no todas fueron flores para el Intendente don Feliberto de Oliveira Cézar y Eduardo González Bonorino, autores de la iniciativa, cuando este último era elevado al cargo de Diputado Provincial.

En el ambiente que se decía más culto, se analizaba y se juzgaba el trasfondo del ambicioso proyecto, sobredimensionando en algunos casos los hechos y en otros hablando con un exceso de suficiencia, interponiendo aspiraciones o intereses para destacar como se enfocaban “las cosas grandes con criterios chicos” y las “cosas chicas con criterios grandes”.

Lo hemos dicho en su momento y lo repetimos aquí, porque las críticas llegaron a tal punto que un periodista de La Tribunita, se hizo eco de la acción de gobierno con estas palabras, que ya mencionáramos anteriormente: “Actualmente se incuban proyectos trascendentales para la salud, comodidad y estática del pueblo; pero es esta última calidad la que domina y conmueve, la que halaga y satisface. No se dice San Pedro sano, sino San Pedro ciudad”. Palabras que por sí solas son demostrativas de que en aquel momento la dirigencia no podía pensar ni hablar de otra cosa que no fuera la elevación del pueblo al rango de ciudad.

Pero el grueso de la población, vivía –o si se quiere, permanecía un tanto marginada del tema; solo algún periodista por opositor al gobernante refunfuñaba: “Se hace mucho ruido en este pueblo acerca de obras enormes; se declama en todos los tonos para convencernos de que marchamos con paso gigante por las vías del progreso. Se halaga a las gentes, diciéndoles que San Pedro va a ser ciudad cualquiera de estos días. Pero el pueblo no entiende muy bien qué beneficios recibirá con el cambio de título y comienza a temer que todo se resuelva con nuevos impuestos y gabelas”.



Mitre y F.C. Rodriguez hoy

Es el temor propio que se observa cuando se producen los grandes cambios, de parte de quienes no son permeables a las grandes transformaciones; pero no caben dudas de que eran muchos los ciudadanos a quienes les preocupaba enormemente que el progreso institucional de la ciudad pudiera afectar su estilo de vida, por lo que se preguntaban con una expresión propia de quienes se oponen sistemáticamente a todo lo que significa cambio: “¿Quienes soportarán el gasto que San Pedro ciudad iba a exigir?”.


Mitre y F.C. Rodriguez ayer

Felizmente y por suerte, San Pedro se encaminó hacia un destino de ciudad, hermanada con el pueblo de Mar del Plata; y afortunadamente la presencia de las pequeñas industrias, las usinas, los talleres, los montes frutales y los innumerables productos naturales dieron por tierra con los vaticinios y preocupaciones de muchos ciudadanos.


No obstante y como lo sostuve al comienzo, para el resto de la generación que vivía esos días, el cambio tuvo escasa o nula repercusión. Tan es así que el mismo cuerpo deliberativo presidido por su vicepresidente Manuel Aldazábal, siendo su secretario don Néstor Cano, recién en su reunión del 26 de agosto de ese año, se hizo eco de la sanción de la ley 3040, por medio de la cual el Senado y la Cámara de Diputados declaró ciudad al pueblo de San Pedro el día 22 de julio de 1907, siendo ésta promulgada tres días más tarde.


Fuente: Historia Documental de San Pedro Américo Piccagli

martes, 13 de noviembre de 2012

EL PUNTO NEGRO


No se quien será el autor de este artículo, me lo envió el amigo Hugo Tosso y lo publico por que me pareció interesante

Cierto día, un profesor entra al salón de clases y le dice a los alumnos, que se preparen para una prueba sorpresa.
Todos se pusieron nerviosos, asustados por el examen que vendría,mientras el profesor iba entregando la hoja del examen con la parte frontal para abajo, de modo que no vieran lo que contenía hasta él decir en que constaba la prueba.
Una vez que entregó todas las hojas, les pidió que den vuelta la hoja y vean el contenido. Para sorpresa de todos era una hoja en blanco que tenía en el medio un punto negro. Viendo la cara de sorpresa de todos sus alumnos, el profesor les dijo:

Ahora van a escribir una redacción sobre lo que están viendo.
Todos los jóvenes, confundidos, se pusieron a pensar y a escribir sobre lo que veían.
Terminado el tiempo, el maestro recoge las hojas, las coloca en el frente del escritorio y comienza a leer las redacciones en voz alta.
Todas, sin excepción se referían al punto negro de diferentes maneras.
Terminada la lectura, el profesor comenzó a hablar de la siguiente manera:

Este test no es para darles una nota, les servirá como lección de vida. Nadie habló de la hoja en blanco, todos centraron su atención en el punto negro. Esto mismo pasa en nuestra vida, en ella tenemos una hoja en blanco entera, para ver y aprovechar, pero nos centramos en los puntos negros.
La vida es un regalo de la naturaleza, nos es dada con cariño y amor. Siempre tenemos sobrados motivos para festejar, por su renovación, por los amigos que nos apoyan, el empleo que nos da el sustento, los milagros que suceden diariamente, y no obstante insistimos en mirar el punto negro, ya sea el problema de salud que nos afecta, la falta de dinero, la difícil relación con un familiar, la decepción con un amigo...

Los puntos negros son mínimos en comparación con todo lo que diariamente obtenemos, pero ellos ocupan nuestra mente, en todo momento.
Saquen su atención de los puntos negros, aprovechen cada bendición, cada momento que el Creador nos da, tranquilícense y sean felices..

sábado, 10 de noviembre de 2012

NAUFRAGIO DEL BLANCA ROSITA

CHOQUE DE VAPORES
Con este titulo informaba el Independiente del
24 de octubre de1926 sobre un accidente ocurrido en el Río Paraná
En las fotografias se puede apereciar la transformación que a sufrido  la Isla de San Pedro a través de los años

Isla en el año 1920 aprox.


El siguiente choque de vapores ocurrió en las inmediaciones de nuestra laguna:

El domingo pasado, a las 21,30, frente a la punta de la isla de San Pedro, que está situada en el veril este del canal entre la boca y la isla La Lechiguana, se produjo una violenta colisión entre el vapor belga Patagonier y el buque motor argentino Blanca Rosita.

Isla en el año 1988

El primero, al mando del capitán De Herdt y actuando de práctico D. Damián Gades, había zarpado en la madrugada del mismo día, de Santa Fé, con un cargamento de rollizos y extracto de quebracho, con destina al puerto de la Capital, donde debía completar su carga.

El buque a motor Blanca Rosita, capitaneado por Guillermo Zuviría y el práctico Policarpo Velásquez, con una tripulación total de nueve personas, había zarpado de la Boca el día 23 a primera hora, con destino a Concepción del Paraguay, llevando un cargamento de 100 toneladas de sal y conduciendo a remolque la lancha Forestal.
El choque se produjo con tal violencia que el buque Blanca Rosita tardó menos de cinco minutos en hundirse. Su tripulación se salvó totalmente exceptuando el maquinista Pablo T. Rotfold, de quien no se sabe nada, por lo cual se teme que haya perecido ahogado.

El capitán de vapor Patagonier ha declarado que a la distancia avistó la proximidad de dos convoyes, uno de los cuales, el hundido, presentaba luz verde. Añade que, en consecuencia, siguió por su derecha, pero que a corta distancia se encontró con la luz colorada, por lo cual y ante la inminencia del peligro, largó un ancla, dando marcha atrás e intentando embicar el barco.

Dijo luego que todos los esfuerzos fueron inútiles, pues el choque se produjo, hundiéndose rápidamente el Blanca Rosita.

El vapor Patagonier entró el lunes por la tarde en la sección 1ª del Dock Sur de Buenos Aires y amarró frente a los galpones de la Forestal. Presenta algunas averías de importancia en la proa sobre la línea de flotación, y le falta un ancla que perdió al producirse el accidente.
La situación en que se encuentra el buque hundido hace peligrosísima la navegación en aquel paraje. El maquinista de la lancha que se presume se haya ahogado, hasta ayer aún no había podido sacarse el cadáver del departamento de las máquinas, donde se presume se encuentra, pues la fuerza de la correntada en ese paraje no permitió al buzo poder entrar.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

ALMACEN DE POGGIO Y COLEGIALES


Colegiales actualmente

Cuando se daban algunas condiciones naturales en determinados parajes, como ser el cruce de caminos o el vado de algún arroyo por algún paso natural, inevitablemente hacia surgir allí algún pequeño comercio de despacho de bebidas o venta de comestibles destinado a satisfacer las necesidades de los eventuales transeúntes.
En este caso debemos mencionar que el lugar se hallaba muy próximo al paso de Chacón que desde épocas lejanas era utilizado por quienes viniendo de San Antonio de Areco a desde Arrecifes con destino a San Nicolás, utilizaban el lugar para acampar y eventualmente para realizar un desvío hacia el pueblo de San Pedro.

El camino real luego de pasar frente a la capilla de San Patricio tomaba en su recorrido las proximidades del lugar donde se halla el actual cementerio de la población de Santa Lucía, para encontrarse luego del paso de Chacon, con el que proveniente de Arrecifes que pasaba por frente del almacén de San Patricio.
En el camino real mencionado, antes de llegar al paso de Chacon -(hoy puente Chacon)- en un recodo del mismo se hallaba el antiguo almacén de Miguel Poggio ubicado en el cuartel 13 de aquel entonces, de nuestro partido.

Sobre este no hemos encontrado mayor documentación pero sí registramos un hecho de sangre que nos habla de su existencia y que como en todos los hechos similares de la época, era producto del alcohol y consecuencia de alguna disputa surgida del cambio de palabras entre los participantes de algún juego.
En este caso la información tiene como base documental la publicación policial realizada por la revista La Tribunita del 2 de diciembre de 1905 donde se nos dice que:

"José Ángel Irurita tomose en pelea con Pablo Poggio , armados de cuchillo y revolver respectivamente , resultando muerto el primero de un balazo en la región mamaria izquierda y el segundo con algunas lesiones leves". Como Poggio fugara en el momento del hecho el oficial de policía Villafañe salió en su persecución no logrando aprenderlo, presentándose después voluntariamente a asumir las responsabilidades del suceso el señor Poggio, que luego de la intervención del Juez Dr. Diez Gómez de San Nicolás, quedó en libertad” .

La historia familiar se inicia con Pablo Poggio un inmigrante de nacionalidad italiana casado con Antonia Mortara que se establecieron en el partido, en el ultimo cuarto del siglo pasado, convirtiéndose en dueños de una fracción de campo en las proximidades del puente de Chacon, aún en propiedad de sus descendientes .
Son los padres de Miguel, Pablo, José Domingo y Luisa. Al fallecer Pablo (padre), su mujer se casó nuevamente con Segundo Vellani teniendo tres hijos más Pedro Segundo, Juana Maria y Maria.

Miguel Poggio y Mortara, el mayor del primer matrimonio resultó ser dueño del almacén que aparece mencionado en la publicación citada; se casó con Juana Louis y son los padres de Miguel Poggio conocido vecino de Santa Lucía, casado con Celia Corina Maria Paganini padres de Alberto Miguel Angel y de Celia Mirta Poggio de Palacios; Alberto Miguel Ángel se casó con Nélida Emma Pacini, son los padres de Hernán Gustavo Poggio todos ellos residente en el gran Bs.As.
Pablo y José Domingo permanecieron solteros, en tanto que Luisa se casó con Salvador Arguen, son los padres de Juana Ignacia, Maria Luisa, Antonio, Adela Adelaida, Salvador Miguel, Margarita Isabel y Elisa.

Como epílogo de aquel episodio policial trascripto se produjo años más tarde el cierre del almacén en el lugar mencionado abriendo Miguel Poggio otro en una esquina de la plaza del pueblo de Santa Lucía, que últimamente fuera de Bartolomé Juan.
El cierre del almacén de Poggio favoreció la apertura de otro un poco más al norte en el cruce de los caminos mencionados.

Este tuvo como protagonistas a los señores Antonio Cuscuela, su hermano José y Baltazar Martínez que resolvieron formar una sociedad para dedicarse a dicha actividad comercial.
Como esta dio sus fruto, cada uno de los socios resolvió independizarse por lo que Antonio Cuscuela resolvió quedarse en Colegiales, que es el nombre con el que se distinguió al lugar; su hermano José se fue a La Rosada comprándole a Calzado el almacén que este poseía en el lugar en tanto que Baltazar Martínez se fue a Santa Lucía para continuar allí con la misma actividad.
Hoy lo que fuera el almacén de Colegiales es propiedad de la sucesión de don Santiago Acevedo.

Fuente: Historia Documental de San Pedro Américo Piccagli

jueves, 1 de noviembre de 2012

FRANCISCO CANARO EN SAN PEDRO

Francisco Canaro
San Pedro, lo dijimos en otra parte de nuestro trabajo, tuvo una permanente conexión con los sucesos del país y también con la vida social de la Capital, razón por la cual muchos de nuestros personajes frecuentaban lugares distinguidos de la gran ciudad y muchos de sus personajes bohemios o soñadores llegaron hasta estos alejados pagos en busca de otros horizontes.


Domingo Salerno





Es así como encontramos visitando este lugar en busca de trabajo, a alguien que con el tiempo no solo sería famoso en nuestro país sino en el mundo entero. Me estoy refiriendo a don Francisco Canaro que en 1907 vino a San Pedro acompañado del guitarrista y amigo Domingo Salerno, encontrando trabajo en una casa de baile llamada “La Puerta de Hierro” –¡nombre que hoy nos trae otros recuerdos, no!– donde el dueño, un tal Cortese, quería contratar un trío, motivo por el cual Canaro debió contratar un músico local, un flautista a quien conocían como “El Cuervo”, que según dice Canaro en sus memorias “era un indio gordo que en verdad tenía cara de cuervo, de donde le venía el apodo”.

Canaro en sus memorias cuenta también algunas anécdotas vividas con el personaje y sobre todo con el dueño de casa, un italiano de apellido Cortese, “muy ordinario, que usaba unos bigotes largos y caídos, y cuando tomaba la sopa se los empapaba de líquido y luego se los lamía con la lengua y los labios para secarlos. Era sumamente sucio y descuidado. Usaba también gorra negra con visera; y era tan original y sentía tal respeto por el comisario del pueblo que cuando éste le hablaba por teléfono Cortese de inmediato se quitaba la gorra y le respondía ¡Sí, signore Comisario!”.

Esta anécdota probablemente pase desapercibida para el lector, pero a mí me crea ciertas dudas porque recién el 2 de octubre de 1910, o sea tres años más tarde a este acontecimiento, se firmó el contrato con la Unión Telefónica para la instalación de teléfonos domiciliarios. Aunque debo reconocer que había algunos instalados pero con autorización especial en cada caso y ese no lo he hallado. Pero en honor a lo interesante de la anécdota la damos como cierta.

El dueño de la casa de baile tenía según el relator una señora llamada “La Gringa” y en la casa de baile sobresalía una buena moza, morocha y muy atrayente apodada “La Turca”, lo que nos dice muy a las claras que se trataba de una de las tantas casas “llamadas como casas de inquilinatos” a los efectos de la inspección municipal de seguridad e higiene, pero que en la realidad no eran otra cosa que casas públicas o de prostitución también llamadas “casas de tolerancia”, por ser toleradas por los municipios y al frente de la cual siempre y obligatoriamente debía regentearla una mujer que lo hacía como gerente.

“Había en San Pedro –nos dice Canaro– otra casa de baile, la de «María Sosa», que así se llamaba la patrona, una criolla de pura cepa”. En ella actuaba un violinista rengo de nombre Ernesto Zamboni.

En este relato se confirma lo que dijimos en otra parte de la obra, que todas ellas eran regenteadas por mujeres conocidas en la jerga como la madama.

Durante su estada en San Pedro Canaro hizo una muy buena amistad con Victorino Cejas, “simpático y jaranero, muy calavera en su juventud”, afirma en sus memorias, que además tenía una gran habilidad en el manejo de los naipes.

Años más tarde Cejas viajó a Buenos Aires porque tenía intenciones de radicarse allí, obteniendo el apoyo de Canaro que le dio empleo a él y su señora en “COMAR” (“Corporación Musical Argentina”), de la cual Canaro era su fundador y presidente.

Al respecto Canaro dice en sus memorias: “Y cúmpleme en reconocer que hasta el presente el matrimonio sigue desempeñándose cumplidamente en dicho empleo; que el buen viejo Cejas vive feliz y contento con su noble esposa y compañera; que su hijo, ya casado y hecho un hombre de bien, está establecido con negocio de tienda en Ituzaingó, y que, como sus padres, vive igualmente feliz”.

Canaro finaliza recordando esta relación con una frase que lo pinta de cuerpo entero al expresar: “Nada hay tan grato como hacer el bien, cuando se nos presenta la oportunidad. A los que tenemos cabal concepto de la amistad, nos proporciona una íntima satisfacción el saber tender la mano al amigo y en ella ponerle nuestro corazón”.

Como una prueba del aprecio que se supo ganar Victorino Cejas en el ambiente musical que rodeaba a Canaro, cabe mencionar que Prudencio Aragón (“El Jony” para los amigos) un compañero de ruta, pianista y compositor de la guardia vieja, fue quien le dedicó un tango que tuvo mucho éxito con el cual pretendió homenajearlo y que tituló “El Pardo Cejas”.

Esta documentación aclara en gran parte algo que la tradición siempre nos ha trasmitido un tanto distorsionada al afirmar que Cejas integró la orquesta de Francisco Canaro, algo que no he encontrado documentado en ninguna parte, de allí que siempre insista que lo dicho por la tradición casi siempre adolece de algún error con el que se distorsiona la historia.

Fuente: Historia documental de San Pedro Américo Piccagli