FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
ANTONIO UBALDO RATIN EN SAN PEDRO

lunes, 31 de agosto de 2009

EL PARANA Y SUS ACCIDENTES


Fotos Izq. Batissa Der. Ciudad de Corrientes"
Fuente: www.histarmar.com.ar

La revista de la empresa Multicanal publicó un articulo titulado: “Historias Vivas” “Bello y Mortal” y se refiere, entre otras consideraciones, a accidentes ocurridos en el río Paraná en la jurisdicción de nuestra Ciudad donde, en la parte referente a los mismos dice:
“Entre alguno de los hechos más importantes se cuentan los siguientes.
Cando eran la 1:45 del 20 de junio de 1945 la motonave “Ciudad de Corrientes” navegaba tranquilamente cuado es embestida por el buque motor “Atenas” a la altura del Km 288 del río Paraná. Si bien no se produjeron víctimas en el choque de ambas naves de bandera argentina. El “Ciudad de Corrientes” quedó tan deteriorado que no pudo evitar hundirse parcialmente.
Diez y siete años después, el 14 de marzo de 1962, la “Nueva Aviadora lll”, una potente y veloz lancha a motor , embistió una viga sumergida en Vuelta de Obligado. Esta vez el saldo fue doloroso, dos persona muertas.. Mucha gente recuerda aun la presencia de esas vigas, tristes restos de o que fue un próspero puerto.
El 8 de junio nuevamente el Km 288 vuelve a ser escenario de una nueva colisión. Tal vez a Uds. les llame la atención la coincidencia de hechos de estas características en un mismo punto. El Km 288 marca lo que se conoce como el “Paso de los Ratones”, un lugar del río que consiste en una curva muy angosta y que obliga a las naves a circular de una en una. Por esa fecha Prefectura aún no había comenzado a operar el CONTRASE, como se denomina al sistema de control de tráfico, que daría solución definitiva al problema, impidiendo la pérdida de millones de pesos en cargas muy valiosas y daños en buques.
Pero lo cierto es que ese día de junio los tripulantes de “Batissa”, un buque motor de bandera argentina que circulaba aguas abajo, veían con desesperación como la proa de otra nave de tamaño similar se le venía encima y, sin dar tiempo a ningún tipo de maniobra, se incrustaba en el sector de máquinas por el lado de estribor.. Se trataba del “Italmotor” una motonave de bandera italiana. Si bien ambas naves permanecieron a flote los daños fueron muy importantes, mas aún en lo que respecta a vidas ya que dos tripulantes del “Batissa” murieron aplastados por la enorme proa o en el incendio que sé desató a continuación.”

De la página http://www.histarmar.com.ar/ extraemos un listado de embarcaciones que naufragaron en la zona:
Amandita Arenero Dársena de cabotaje puertos de San Pedro Hierro 05/10/94
Amelita Chata Km. 283 Río Paraná Hierro 23/05/62
Blanca Rosita Chata Km. 283 Río Paraná Hierro 23/05/62
Blanca Rosita B/Motor Km. 263,8 Río Paraná Isla San Pedro Hierro 24/10/26
Carmen Ligera B/Motor Km. 262,7 del Río Paraná Madera 21/08/21
Else B/Motor Km. 285 del Río Paraná en la Isla del Medio Acero 11/05/31
En esta lista no aparece el Elgar en la Isla del medio 25/11/1934

Sobre estos accidentes el periódico “El Independiente” publicó los siguientes artículos:
”Carmen Ligera”
Naufragio de una lancha- el domingo último, a las 23,30 mas o menos la lancha a nafta “Carmen Ligera”, que venía de Buenos Aires en viaje a Corrientes cargada de mercaderías generales, a la altura del paraje denominado “Cancha del Dorado”, situado a cinco leguas mas o menos de este puerto, se incendió destruyéndose totalmente las mercaderías y hundiéndose el buque.
Los tripulantes, que eran siete, se salvaron en un bote y fueron conducidos a este puerto por un remolcador que pasó por ese paraje. Tanto las mercaderías, que se dice importaban mas de sesenta mil pesos oro, como el buque, se asegura que estaban aseguradas.
La subprefectura local instruye el sumario correspondiente.
“Blanca Rosita”
Choque de vapores
El siguiente accidente marítimo ocurrió a inmediaciones de la boca de la laguna .
El domingo pasado, a la 21,30 horas frente a la punta de la punta de la isla San Pedro, que está situada en el veril Este del canal entre la boca y la isla La Lechiguana, se produjo una violenta colisión entre el vapor belga Patagonier y el buque motor argentino Blanca Rosita.
El primero, al mando del capitán De Hardt y actuando de práctico D. Damián Gadea, había zarpado en la madrugada de mismo día, Santa Fe, con un cargamento de rollizos y extracto de quebracho, con destino al puerto de la capital, donde debía completar su carga.
El buque a motor Blanca Rosita, capitaneado por Guillermo Zuviria y el práctico Policarpo Velazquez, con una tripulación de nueve personas, había zarpado de la boca el día 23 a primera hora, con destino a Concepción del Paraguay, llevando un cargamento de 100 toneladas de sal y conduciendo a remolque a la lancha Forestal.
El choque se produjo con tal violencia que el buque Blanca Rosita tardó menos de quince minutos en hundirse totalmente.
Su tripulación se salvó, exceptuando el maquinista Pablo T. Roffold, de quien no se sabe nada, por o cual se teme que haya perecido ahogado.
El capitán del vapor Patagonier ha declarado que a la distancia avistó la proximidad de dos convoyes, uno de los cuales, el hundido, presentaba luz verde. Añade que en consecuencia siguió por su derecha, pero que a corta distancia se encontró con la luz colorada, por lo cual y ante la inminencia del peligro, largó un ancla, dando marcha atrás e intentando embicar el barco.
Dijo luego que todos los esfuerzos fueron inútiles por que el choque se produjo hundiéndose rápidamente el “Blanca Rosita”.
El vapor “Patagonier” entró el lunes por la tarde en la sección 1ª del Dock Sur de Buenos Aires y amarró frente a los galpones de la Forestal. Presenta algunas averías de importancia en la proa, sobre la línea de flotación, y le falta un ancla que perdió al producirse el accidente.
La situación en que se encuentra el buque hundido hace peligrosísima la navegación en aquel paraje.
El maquinista de la lancha que se presume se haya ahogado, hasta ayer aún no había podido sacarse el cadáver del departamento de las máquinas, donde se presume se encuentra, pues la fuerza de la correntada en ese paraje no permitió al buzo poder entrar.

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL











A setenta años del inicio de la segunda guerra mundial



La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto armado más grande y sangriento de la historia mundial, en el que se enfrentaron las Potencias Aliadas y las Potencias del Eje, entre 1939 y 1945. Fuerzas armadas de más de setenta países participaron en combates aéreos, navales y terrestres. Por efecto de la guerra murió alrededor del 2% de la población mundial de la época (unos 60 millones de personas), en su mayor parte civiles. Como conflicto mundial comenzó el 1 de septiembre de 1939 (si bien algunos historiadores argumentan que en su frente asiático se declaró el 7 de julio de 1937) para acabar oficialmente el 2 de septiembre de 1945.

Las causas de la Segunda Guerra Mundial más inmediatas al estallido de la misma son, por una parte, la invasión a Polonia por parte de los alemanes, y los ataques japoneses contra China, los Estados Unidos de América y las colonias británicas y holandesas en Asia. La Segunda Guerra Mundial estalló después de que estas acciones agresivas recibieran como respuesta una declaración de guerra, una resistencia armada o ambas por parte de los países agredidos y aquellos con los que mantenían tratados. En un primer momento, los países aliados estaban formados tan sólo por Polonia, Gran Bretaña y Francia, mientras que las fuerzas del Eje consistían únicamente en Alemania e Italia, unidas en una alianza mediante el Pacto de Acero.
A medida que la guerra progresó, los países que iban entrando en la misma (al ser de forma voluntaria, o al ser atacados) se alinearon en uno de los dos bandos, dependiendo de su propia situación. Ese fue el caso de los Estados Unidos y la URSS, atacados respectivamente por Japón y Alemania. Algunos países, como Hungría, cambiaron su alineamiento en las fases finales de la guerra.


Foto izquierda Benito Mussolini y Adolfo Hitler, líderes de la Italia Fascista y la Alemania Nazi.

Derecha explosión de la bomba atómica que puso fin a la guerra.


Fuente Wikipedia

lunes, 24 de agosto de 2009

PRIMERA TRANSMISIÓN


Reginald Fessenden




Enrique Telémaco Sucini
27 de agosto día de la Radiodifusión Argentina
Corría el año 1920, los fragores de la primera guerra mundial se iban apagando aunque no así sus funestas consecuencias, hambre, destrucción, miseria, ha otra cosa no conducen las guerras, solo hay perdedores.
Entre lo que dejó esta guerra, comenzó a tener difusión un medio de comunicación que había reclutado gran cantidad aficionados desde antes de la contienda, que tuvo un gran progreso durante la misma, pero que recién comenzó a tener popularidad cuando se levantaron las restricciones militares tras la firma del tratado de Versalles, el 28 de junio de 1919; LA RADIOTELEFONÍA.
Hasta el 24 de diciembre de 1906 las transmisiones radio eléctricas que se podían escuchar eran señales telegráficas pero ese día, el ingeniero canadiense Reginald A. Fessenden, residente en Estado Unidos trasmitió, desde su laboratorio en Massachussets, por primera vez la voz humana; nacían las emisiones en amplitud modulada.
En Estados Unidos, el 2 de noviembre de 1920, la emisora KDKA propiedad de la compañía Wenstinghouse desde la Ciudad de Pittsburgh, realizó por primera vez una transmisión de radio pública, en este caso el resultado de las elecciones presidenciales.
En Inglaterra desde el 2 de febrero de 1920 la compañía Marconi realizaba transmisiones de prueba de media hora de duración, siendo la mas importante el concierto transmitido en directo, el 15 de junio, con la actuación de la soprano Nellie Melba; estas pruebas fueron suspendidas por el gobierno en noviembre del mismo año.
A nuestro país también llegaron las noticias de este nuevo medio de comunicación pero, con las mismas limitaciones que en el resto del mundo, lo que no fue obstáculo para que aficionados incursionaran y experimentaran sobre el particular. Entre ellos podemos nombrar a Enrique Telémaco Sussini, Luis Romero Carranza, César José Guerrico y Miguel Múgica.
El primero de ellos, Enrique Sussini, era médico y en el año 1918 fue enviado a Francia para estudiar los efectos de los gases venenosos usados en la guerra y allí observó equipos de comunicaciones que eran usados únicamente con fines bélicos, situación esta que comentó con sus amigos, Romero, Mujica y Guerrico, en oportunidad de regresar a Buenos Aires a fin de año para festejar las fiestas y se entusiasmaron con la posibilidad de poder construir un equipo para usarlo con fines pacíficos. Fue así que al regreso de un nuevo viaje, en marzo de 1920, trajo los elementos necesarios para su fabricación.
El primer paso estaba dado, luego vino la confección de los circuitos, el armado y las pruebas y solo faltaba la prueba final, el gran día, que en este caso fue un 27 de agosto de 1920 a las 21 horas cuando los pocos poseedores de receptores de radio, la mayoría a galena, oyeron a Enrique Susini anunciando: “En nombre de la Sociedad Radio Argentina les habla Enrique Susini, estamos emitiendo directamente desde la sala del Teatro Coliseo de Buenos Aires cuando en mi reloj son las 21 horas dos minutos de este 27 de agosto..”. Transmitiéndose seguidamente el festival sacro de Ricardo Wagner “Parsifal” .Así nació la radiofonía en la Argentina.
Ante todo una pequeña aclaración: la diferencia entre Radiotelefonía y Radiofonía o Radiodifusión; la primera consiste en comunicaciones entre dos operadores, la segunda esta dirigida a todo público.
Estas transmisiones tuvieron lugar en adelante desde distintos escenarios fundándose para tal fin una sociedad llamada “LOR Sociedad Radio Argentina” a la que luego se le otorgaría la denominación de LR2 Radio Argentina. Fueron escenarios los Teatros Colón y Odeón, la confitería París y el cabaret Abdullah. El 12 de octubre de 1922 se realizó la cobertura de la asunción del Presidente Marcelo Torcuato de Alvear y el 2 de octubre de 1924 se transmitió un partido de fútbol entre la selección argentina y la uruguaya; radio Sudamérica retransmitió, el 14 de setiembre de 1923, la pelea entre Luis Angel Firpo y Jack Dempsey desde Nueva York. Lógicamente, este acontecimiento tuvo gran repercusión en la sociedad, , aumentaron notoriamente los poseedores de radiorreceptores y comenzaron a fundarse nuevas emisoras de radio, en 1922 aparece Radio Sudamérica, en 1923 Radio Cultura y Radio Brusa; aunque algunas publicaciones dicen que se crearon en 1922, en 1924 DW1 Quilmes Brodcasting que luego sería Radio del Pueblo y actualmente Radio Buenos Aires, Radio Splendid y la primera radio oficial Radio Municipal, en 1925 LOZ Radio la Nación antecesora de Radio Mitre entre otras.
Para fines de la primera década de la radio se podían sintonizar las siguientes emisoras de Buenos Aires.: LS8 Radio Sténtor, LS2 Radio Prieto, LR8 Radio París, LS5 Radio Rivadavia, LR9 Radio Fénix LR4 Radio Splendid, LR3 Radio Belgrano, LR2 Radio Argentina, LR6 Radio La Nación, LR5 Radio Excelsior, LR10 Radio Cultura, LS1 Broadcasting Municipal, LS4 Radio Porteña, LS5 Radio Mayo.
Editorial Haynes, propietaria del Diario El Mundo y varias revistas, inauguró en 1935 LRI Radio El Mundo, que rápidamente armó la famosa Red Azul y Blanca de emisoras argentinas, a través de importantes acuerdos con varias emisoras del interior del país.
La primera emisora nacida fuera de los límites de la Capital Federal fue la actual LT3 Radio Cerealista límites de la Capital Federal fue la actual LT3 Radio Cerealista de Rosario, provincia de Santa Fe, inaugurada el 4 de octubre de 1923. Dos años más tarde se inauguró la primera emisora cordobesa, Radio Lutz y Ferrando. En 1927 comenzó sus transmisiones la antecesora de la actual LT8 Radio Rosario, llamada entonces Radio Colón o Radio Millelot. Ese mismo año nació la radio de la ciudad bonaerense de Azul. En 1928 le llegó el turno a la provincia de Tucumán, con la inauguración de la actual LV7 Radio Tucumán. En 1930 existían ya alrededor de 20 emisoras distribuidas en el interior del país.
En 1925, el Ministerio de Marina impuso a las emisoras el uso de características. Así, en ese momento pasaron a llamarse LOY Radio Nacional, LOX Radio Cultura, LOR Radio Argentina, LOV Radio Brusa y LOW Grand Splendid. En 1929, estas características fueron cambiadas por dos letras y un número, con lo que nacieron las que se conservan hasta hoy. El 1934 se puso en vigencia la reglamentación que obligaba a las emisoras a intercalar la palabra “radio” entre la características y el nombre de la emisora.

A partir de entonces la radiotelefonía siguió su marcha ascendente, se instalaron en el país fabricas de radio receptores, se abarataron sus precios y estos pasaron a ocupar un lugar de privilegio en las hogares argentinos, radioteatros, noticias, artistas que actuaban en vivo, hacían el deleite de las tertulias hogareñas como así también, tuvimos que escuchar las promesas, discursos y mentiras de todos los que nos gobernaron hasta que, allá por el año 1951 llegó la televisión, ¿que va a pasar ahora con la radio? no pasó nada, ningún hogar dejó de escuchar radio y menos aún con la llegada de los receptores a transistores, y la incipiente Frecuencia Modulada, pero todavía faltaba algo ¡¡llegó internet¡¡ nuevamente la misma pregunta y también la misma respuesta que, desde mi punto de vista “no creo que pase nada”.
No podemos ocultar que hay emisoras que trasmiten sus programas por este medio, yo creo que van a ser muy pocos los que prendan una computadora para oír una FM o una AM ya sea en onda corta u onda media sino, en circunstancias muy especiales como por ejemplo, quienes residen fuera de sus ciudades o en otro país y quieren tener noticias de su lugar de origen.
A diferencia de internet, la radio no necesita de prestadores, es el único medio de comunicación que da libertad a los pueblos, es totalmente independiente, puede trasmitir desde cualquier parte del mundo y ser escuchada en todo lugar, hay gran cantidad de emisoras llamadas, ilegales, piratas, truchas, o mas suavemente no oficiales que transmiten desde los lugares más recónditos y hasta ahora nadie las ha podido hacer callar.
En el pasado fue en éxito, en el presente sigue vigente y en el futuro seguirá siendo único medio de comunicación al alcance de todos.
Para comprobar la vigencia de la radiofonía solo hay que encender un receptor de radio, sintonizar las bandas de AM (en onda media) y F.M. y se podrán sintonizar infinidad de emisoras de todo tipo, muchas legales y otras no tanto.

El "PRINCIPESSA MAFALDA"








El 'Principessa Mafalda’ Fue la gran nave de su tiempo, única capaz de unir Italia con Argentina en catorce días. Construido en 1908 y botado en Nápoles en abril de 1909, el 25 de octubre de 1927 cumplía su nonagésima travesía. Un año antes, Carlos Gardel había sido uno de sus ilustres pasajeros en un viaje a España. Bautizado en homenaje a la princesa italiana Mafalda de Saboya, nacida en 1902, hija del Rey Víctor Manuel III y de la Reina Elena, esta nave perteneciente a 'Navigazione Generale Italiana Societá Riunite Florio & Rubatino’ había perdido varios años atrás a su nave gemela el 'Principessa Jolanda’, que se hundió ni bien fue botado.
"El 'Principessa Mafalda’ era un veterano de los muelles porteños, puesto que llevaba 19 años uniendo las costas ligures con las platenses. Había sido botado en 1909 y –para la época- era un impresionante y majestuoso buque de 9.210 toneladas, que medía 485 pies de eslora y 55 de manga, destinado a cubrir la travesía Génova – Barcelona - Río de Janeiro – [Santos] - Montevideo - Buenos Aires" (Diario 'Clarín’, Información General, página 14, martes 26 de octubre de 1976). Podía navegar a una velocidad de crucero de 18 nudos.

El trágico destino de la princesa Mafalda de Saboya, hija del rey de Italia Vittorio Emanuele III, muerta en 1944 en el campo de concentración de Buchenwald, había tenido en 1927 una triste premonición, cuando el naufragio de la nave bautizada con su nombre causó la muerte de 314 personas. La historia en paralelo del "Principessa Mafalda", un impresionante paquebote botado en 1908, y la princesa nacida en 1902 en el seno de una de las más antiguas monarquías europeas, se cuenta en un libro del periodista argentino Ovidio Lagos, publicado en Buenos Aires por El Ateneo. Buenos Aires, capital del entonces "granero del mundo", era precisamente el destino del barco, que ya olvidada su época de esplendor había quedado fuera de moda y falto de mantenimiento. El barco zarpó del puerto de Génova el 11 de octubre de 1927, el mismo año en que nacía Heinrich, segundo hijo de Mafalda de Saboya, por entonces una despreocupada princesa casada con el príncipe alemán Felipe de Hesse-Kassel y sin mayores obligaciones oficiales. "Principessa Mafalda: historia de dos tragedias" recuerda que la navegación fue una sucesión de problemas: demoras en la partida, averías, motores detenidos, desperfectos en las máquinas. Hasta que el 25 de octubre, junto a las costas de Brasil y a sólo dos días de navegación de Río de Janeiro, la nave escoró y terminó hundiéndose en las aguas tropicales infestadas de tiburones. Entre unas pocas conductas heroicas y desgarradoras escenas entre los supervivientes rescatados por algunas embarcaciones vecinas, el "Principessa Mafalda" se hundió cobrándose la vida de cientos de personas.
En la parte superior figura el buque y los comentarios aparecidos en el periódico "El Independiente" de fechas 30 de octubre y seis de noviembre de 1927.





RIO TALA Y VILLA TERESA

Almacen de Villa Teresa Almacen de Prina


RIO TALA
La señora Susana Estevez nos relata una pequeña historia de la vida cultural y recreativa de esta localidad ubicada 12 Km antes de llegar a nuestra ciudad, viniendo desde Buenos Aires.
Según el historiador Raúl Ricardo Refere el pueblo de Villa Catalina, estación Río Tala comienza a formarse el día 27 de abril de 1913 cuando los señores Juan Bautista y Aquiles Zuchi, propietarios de los terrenos aledaños a la estación, procedieron a la venta de los mismos, mediante remate público.
En el centro, frente a la plaza Juan B. Zuchi, tenemos el Club Recreativo Talense que fue fundado en el año 1919 por la familias que se afincaron en el lugar, hoy muy pocos quedan de aquellos apellidos.
En los últimos años hubo un importante incremento de la población con la llegada de familias de distintas partes atraídas por las condiciones laborales, especialmente la cosecha de batata y fruta.
Continuando con nuestro y querido club, en el que se desarrollaban actividades culturales, artísticas y también religiosas ya que, antes de construirse la capilla Nuestra Señora de Lujan, el padre Arturo Celeste oficiaba misa.
Los días sábado, cuando no había baile, se proyectaban películas a cargo de los señores Haynez y Vilanoba, con la sala totalmente colmada. Los bailes eran famosos en todo el partido y sus alrededores, los bailarines llegaban en colectivo desde Baradero y San Pedro, en el colectivo del Toto Calonge, como así también en tren.
¡Cuantos noviazgos habrán terminado en casamientos y otros tantos habrán quedado truncos¡, esas historias de amor que pasaron a través de los años quedaron encerradas entre esas paredes, todo era respeto y auque suena pueril, se podría decir que hasta inocente.
Sus instalaciones son amplias, su pista de baile es totalmente de madera y sus paredes están adornadas por cuadros donados por el artista sampedrino Enrique Porta, cuenta con un amplio escenario con cómodos camarines; con su arquitectura sencilla, su bella fachada y su larga trayectoria, es el orgullo de todos los talenses.
Entre los artistas que actuaron, recordamos con orgullo a Luís Sandrini, que actuó en varias oportunidades, llegaba con su padre cuando este grande de la escena nacional contaba con 18 años, lo supo acompañar en las tablas un talense, Andrés Estévez, Juan Carlos Altavista venía con su elenco de radioteatro y lo anecdótico del caso es que se trasladaban en un desvencijado colectivo. Actuaba una agrupación teatral dirigida por el recordado vecino Andrés Estévez, un amante de toda la expresión artística y cultural que se desarrollaba en la comunidad siendo a su vez, presentador de la orquesta “Los Talares” dirigida por los hermanos Belli.
Cantantes de renombre pasaron por su escenario Enrique Dumas, Rodolfo Zapata Roberto Ayrala., Alberto Margal, Nelly Omar, Cola Luna, el cuarteto de Juan Cambareri, el grupo Tormenta, el acordeonista Marietto Dagostino, Ciriaco Ortiz etc.
El presentador de todos los eventos era el recordado Cacho Prina.
Una gloria del deporte fue Las Palmeras, aún en actividad, que contó en su equipo de fútbol con destacados jugadores; Bonfiglio, Gallegos, Traverso, Gonzalez , Manicler etc. llegando a jugar también un grande del fútbol, José Francisco Sanfilippo.
En la cancha de fútbol se organizaban grandes romerías con juegos varios siendo el preferido de los concurrentes “el del conejo” que consistía en una serie de casillas numeradas, cada apostador elegía una, se soltaba un conejo, ganando él numero en la que entraba el “pobre conejo”.


VILLA TERESA
La señora Susana Estévez nos habla de “Villa Teresa”, ubicado donde comienza la curva de la ruta 1001 y el camino a la derecha hacia Río Tala, donde todavía se yergue el edificio del almacén de ramos generales de los hermanos Adolfo, Osvaldo y Juan Tettamanti. Tenía su club social y deportivo del mismo nombre fundado el 15 de agosto de 1926, a un costado hacia San Pedro, estaba la cancha de fútbol y en el frente, cruzando el camino real, su salón de baile de excelente edificación, adornados con plantas en su interior y enormes espejos biselados, piso de mosaicos tipo damero y, en su gran escenario un piano, instrumento muy raro de ver en los clubes de campo, cuyas teclas acariciaban la señora Chola Meloni de Ucero, integrante de la orquesta de su esposo Luis, como también lo hicieron Amilcar Porta y su señora Luisa con la orquesta Laserna Porta, Pipi Robles con Armengol y Fortunato o Cacho Corti con el cuarteto Los Indios, mudo testigo de grandes bailes y acontecimientos sociales que allí se organizaban, alumbrados por faroles a kerosén.
Hoy en día ya no existe, por el lugar pasa un tramo de la ruta 1001, nada queda, el progreso se llevó todo, solo el recuerdo de quienes vivimos esas maravillosas épocas, no se si mejores que las actuales, simplemente distintas, los bailes comenzaban a las 23 horas y finalizaban a las tres de la madruga con la interpretación de un paso doble al que llamaban “la polka del espiante”, me parece ver a las jóvenes que llegaban acompañadas de sus madres o alguna vecina y a los varones de riguroso traje y corbata, para invitar a una dama a baila se hacia un leve movimiento de cabeza, lo que podía llevar a algunas confusiones ya que, podía suceder que dos damas salieran a bailar cuando llegaba el caballero o el asentimiento fuera para otra persona.
Afuera, los sulkys , jardineras y algunos autos y, en crudas noches de invierno, el lomo de los caballos blanco por las heladas, no faltando la nota risueña cuando algún pillo cruzaba las riendas o cambiaba los caballos a los carruajes.
En fin, todo pasó como pasa la vida esta es solo una pequeña parte de la historia de un paraje que fue parte de mi vida y de mi familia que la recuerdo con cariño y algo de nostalgia.

lunes, 17 de agosto de 2009

REFRIEGA DEL TALA

General Angel Pacheco

Se ha cumplido un nuevo aniversario de la refriega del Tala que no solo algunos historiadores sino los mismos sampedrinos ignoran, que hubo dos hechos importantes de guerra civil casi en el mismo lugar de nuestro partido, en las proximidades del nacimiento del arroyo del Tala, de allí que los partes de guerra hagan referencia al mismo como ocurrido en "Puntas del Tala". Con esta referencia queda perfectamente claro, que en nada están vinculados con la población del mismo nombre ubicada sobre la línea ferroviaria, a la que muchos consideraron como el lugar donde ocurrieron ambos acontecimientos.
El más importante por su magnitud, la Batalla de El Tala, tuvo lugar en 1854 en las cercanías del límite con el partido de Arrecifes, donde hoy se encuentra el paraje de Colonia Velaz, muy cerca de la Posta Gorosito, tema del cual haré un comentario oportunamente.
El otro hecho en cambio es una refriega ocurrida en 1840 en oportunidad del desembarco de Lavalle en San Pedro, cuando se propuso a través de su "Expedición Libertadora", derrocar al gobierno dictatorial de Buenos Aires presidido por el Brigadier General don Juan Manuel de Rosas..
Dicho encuentro se produjo en las inmediaciones del arroyo de El Tala en un lugar muy próximo al anterior, en las cercanías de la estancia de Pedro Celestino Casco, donde hoy se encuentra la Facultad de Agronomía y Veterinaria. En ese lugar se hallaba acampado el general Angel Pacheco cumpliendo instrucciones del gobierno de la provincia..
"Estando acampados ayer en la estancia de Linares -cuenta Lavalle en su informe a Vilela - se dejó ver la columna de Pacheco a eso de las cinco de la tarde. Nuestras legiones permanecieron inmóviles porque este mismo arroyo (se refiere al Tala) los separaba del enemigo ".
Pero Pacheco lo vadeó al anochecer y ejecutó la carga que causó su derrota. Dejó en el campo dos piezas de artillería que traía, todas sus caballadas, pero por desgracia estas se asustaron con el ruido de la acción y se dispersaron todos, no habiendo podido reunirlos por la oscuridad ".
Pacheco por su parte cumplió con lo que se le había pedido "chocar al enemigo " y "entretenerlo en su marcha", y de ser posible " no pelear ni tirar un tiro", de allí la dispersión de las caballadas con las que quiso entretener al enemigo.

Colaboración Américo Piccagli

jueves, 13 de agosto de 2009

EL TUDESCO



El presente artículo fue publicado en una revista hace unos años, de la cual desconozco el nombre pero que estimo vale la pena reproducirlo.
“El Tudesco” es una embarcación que hizo construir Don Santiago Graffigna en la última década del siglo 19, en el astillero de la Boca del Riachuelo, por el reconocido armador Carlos Sanguinetti e incorporada a la matrícula nacional el 28 de agosto de 1889.
Esta balandra, bautizada como “Teresa Graffigna” poseía las siguientes dimensiones: 11,20 mts. de eslora, 4 mts. de manga y 1,65 mts. de puntal, con un registro de 14 toneladas de desplazamiento.
El 6 de julio de 1892 Santiago Graffigana la vende a un inmigrante alemán llamado Morsisce Hamann quien comienza a utilizarla para transportar a un caballo llamado “Tedesco”. Tanto comienza a ligarse balandra y caballo en la mente de la gente que llaman “Tedesco” a ambas cosas por lo que el 8 de agosto de 1892, su propietario, decide cambiar el nombre de “Teresa Graffigna” por el de “El Tedesco” pero, como suele ocurrir con el nombre de las personas, que se cambian los apellidos, “El Tedesco” es anotado como “El Tudesco”.
El 12 de febrero de 1898 se presentan en la Receptoría de Rentas Nacionales de Baradero los señores Moisés Hamann y Juan Costa para realizar el traspaso de la balandra del primero al segundo, con el siguiente plan de pagos según consta en la escritura correspondiente: contra la entrega de la nave el Señor Costa pagó cien pesos al vendedor. El importe restante el adquirente se comprometió a saldarlo en estos plazos: a tres meses o cuando el interesado lo requiriese debía entregar dos cargamentos de arena y a los seis meses, doscientos pesos moneda nacional quedando , de esa forma cancelada la deuda.
En propiedad de Juan Costa “El Tudesco” comienza a desarrollar una actividad y que ocupará gran parte de su vida operativa: el transporte de arena.
Así transcurren dos décadas hasta que el 5 de octubre Costa vende la balandra a Don Francisco D´Espósito. Este, el 12 de noviembre de 1924, traspasa la mitad de “El Tudesco” a don Pedro D´Espósito, a la sazón, propietario de una pujante empresa arenera nacida a principios de siglo, que tiene de esta manera su primer nave propia.
Sigue diciendo al artículo: “Aquí dejamos la fría lectura de los documentos para entrar en la historia viva a través de la palabra de alguien que siguió con sus ojos durante muchos años el trabajo de “El Tudesco”. Se trata del empresario Pedro Spósito, actual propietario de la arenera y, que como se puede apreciar, víctima igual que “El Tedesco”, de la distorsión de nombres.”
“En aquellas épocas no existían rutas en condiciones hacia Buenos Aires y entonces, mi abuelo, iba hasta el canal San Fernando de donde traía todo tipo de materiales, inclusive canto rodado, para el corralón que tenía en Baradero.”
Recuerda Pedro Spósito: “ Por ese entonces los empleados del corralón se dirigían con la pequeña balandra impulsada a vela a lo que hoy sería la propiedad de Tuero, debajo del Tabaquero. Allí se pasaban varios días recogiendo arena en canastos de la propia orilla hasta completar la embarcación y dirigirse hacia Baradero, una operación que hoy se realiza en escasas cinco horas.
“Así pasan muchos años hasta que mi abuelo decide quitarle el mástil y la vela, procediendo a motorizarla con una unidad “Regan” naftera.
Pero esta conversión no da resultado por lo que termina optándose por un motor “Boilander´s” sueco, de 24 HP a 700 vueltas por minuto. Este semi diesel tenía una particularidad, para encenderlo había que calentarle la tapa de cilindros, lo que nosotros le decíamos “la cabeza”, para que así empezara ha hacer combustión...” “Mi sueño es poder adquirirla algún día para conservar, aunque sea, la quilla y alguna cuaderna, de la embarcación que ayudó en gran parte a que esta empresa sea los que es hoy”.
Hasta aquí parte de lo publicado; quien haya circulado por el camino de “Las canaletas” habrá observado, en un astillero, los restos de un embarcación que vivió tiempos mejores, era “El Tudesco” y, si observa desde la costa de del Río Baradero, verá pasar dos modernas embarcaciones llamadas “Don Pedro y “Doña Filomena” pertenecientes a la Empresa Sposito S.A.

PADRE EDMUNDO FLANNERY





Este sacerdote nació en Irlanda en 1840 y murió a los 83 años de edad en Buenos Aires el 10 de agosto de 1923, después de ejercer su fructífero y generoso ministerio durante más de cincuenta años en la capilla de San Patricio cercana a Santa Lucía.

Al promediar el siglo XIX, la colonia irlandesa del Río de la Plata había duplicado su número y se expandía en forma notable en la provincia de Buenos Aires. Las grandes distancias, la falta de caminos y las dificultades originadas en la adaptación de los inmigrantes irlandeses al idioma español obligaron a fray Antonio Domingo Fahy, destacado sacerdote dominico llegado a la Argentina en 1844, donde llegó a ser una figura central, a optar por el recurso de formar en Irlanda sacerdotes para la diócesis de Buenos Aires destinados a las necesidades espirituales de sus connacionales.
Así fue que consiguió en Irlanda seis jóvenes que se prepararon en el seminario de All Hallows de ese país, y cuya formación fue costeada por la colectividad irlandesa rioplatense. Terminados sus estudios, llegaron a la Argentina a partir de 1859: se llamaban Tomás Carolan, Miguel Leahy, Santiago Curran, Miguel Connolly, Santiago Kirky y Patricio Dillon. Más tarde, en 1867 y 1868, llegaron otros seis: Patricio Lynch, Samuel O`Reilly, Tomás Mulleady, Félix O`Callaghan, Juan Bautista Leahy y Edmundo Flannery. A medida que iban llegando, el padre Fahy se ocupaba en iniciarlos en su nueva vida, orientarlos en su misión a cumplir y luego les asignaba el territorio que debían atender.
El Padre Large Michael Leahy fue uno de los seminaristas cuyos estudios cubrió el Padre Antonio Fahy, al ofrecerse para viajar a la lejana Argentina a servir a sus compatriotas exiliados. Al llegar a Buenos Aires, por unos meses asistió al Padre Fahy hasta que fue designado capellán en la zona cuya cabecera era el Fortín de Areco, hoy Carmen de Areco. El área que cubrió y de la que se responsabilizó, abarcaba los partidos de San Nicolás, San Pedro, Arrecifes, Carmen de Areco, Chacabuco, Salto, Rojas y Pergamino, Planeó fundar una biblioteca e inició el proyecto de construcción de una capilla, tan hondamente deseada por sus feligreses. En 1869 se creó otra capellanía cuyo centro era San Pedro. Allí fue designado el Padre Edmundo Flannery y comprendía San Nicolás, Pergamino y Arrecifes
El Padre Flannery reemplazó al anterior a fines de 1869 y llevó adelante el proyecto de construcción de la capilla de San Patricio, que junto con la casa para el capellán se terminaron y se inauguraron en 1876. Una nota periodística se refirió al suceso en estos términos: “La capilla y la casa para el sacerdote construidas por los feligreses del Padre Flannery, sobrepasan cualquier otra cosa semejante que yo haya visto en el país. Las nuevas edificaciones se levantan sobre un terreno alto; la iglesia es una hermosa construcción con una torre que se ve desde mucha distancia. La casa para el capellán es un sólido edificio de ladrillos de cinco piezas. El celoso pastor merece el más fervoroso aplauso por sus esfuerzos”. Poco después de la inauguración, el Padre Flannery dio a conocer el siguiente informe: “Todos los irlandeses de la vecindad y muchos nativos han suscrito con generosidad. Las cuentas dicen: Costo de la iglesia: $261.402; colectas: $195.846; deuda: $65.556. El edificio tiene 80 pies de largo, 26 de ancho y 30 de alto. El Deán Dillon asistió a la consagración”.
Lamentablemente, esa inolvidable joya levantada con tantos esfuerzos fue absurdamente demolida, cuando aún no había cumplido cien años, sin que nunca se aclararan las razones que pudieron existir para que las autoridades eclesiásticas ordenaran o permitieran la destrucción de este valioso patrimonio histórico cuando tenía solamente 98 años de antigüedad, suceso del que los pobladores se enteraron cuando ya se había consumado. Sólo se recuperó mucho tiempo después, muy trabajosamente, la campana, que está ahora en la cercana iglesia de Santa Lucía, y no es posible documentar el destino corrido por los hermosos vitrales y demás elementos, ya que todas son versiones poco claras. Las autoridades que debieron hablar, callaron, y siguieron por años amparándose en un vergonzoso pacto de silencio. Ha pasado mucho tiempo, pero ese tristísimo episodio no cayó en el olvido: siempre se evocará con nostalgia la añorada presencia de ese entrañable símbolo que era para todos la vieja capilla, con su airoso perfil recortándose en los campos que cimentaron su construcción en aquel lejano 1876.
A ochenta y seis años de su muerte evocamos la memoria del Padre Edmundo Flannery, sobre la que aún queda pendiente un desagravio. Más de medio siglo atendiendo a sus feligreses en la soledad de los apartados campos de aquella época, es una singular razón para merecer nuestro agradecido recuerdo.
Colaboración Julia Mc Inerny Fuente: http://www.irlandeses.org/sanpedrophoto.htm

jueves, 6 de agosto de 2009

FELICITAS GUERRERO



FELICITAS GUERRERO
Aunque esta historia no pertenezca a San Pedro me pareció interesante publicarla ya que fue un hecho que conmovió a la sociedad porteña a mediados del siglo 19.
Recomiendo leer el libro “Felicitas Guerrero”

En 1846, nacía la hija de Carlos José Guerrero (el que introdujo las vacas Aberdeen Angus al país) y de Felicitas Cueto y Montes de Oca (mujer de la alta sociedad porteña), llamada, como su madre, Felicitas. Dicen que fue una mujer muy bella, tanto es así que Guido Spano la calificó como la más hermosa de la República. En 1862, todavía en su adolescencia, Martín Gregorio de Alzaga (nieto de Martín de Álzaga y uno de los hombres más ricos del país) pide a Carlos la mano de su hija; aunque ella ruega a su padre que no la obligue a casarse con ese hombre, que en ese momento tenía alrededor de 60 años, el casamiento se lleva a cabo para que ella “sentara cabeza” (y por la fortuna de este buen hombre, por supuesto). De ese matrimonio, celebrado dos meses después, nacen dos hijos pero ambos mueren (uno al nacer y el otro de fiebre amarilla); poco después, muere Martín que no había podido superar la depresión. Así, Felicitas, a los veintitantos años (varían las historias en cuanto a la edad pero no pasaba de los 26), queda viuda, inmensamente rica y con propiedades que incluían campos, tres estancias y una casa en Barracas. Luego del luto, comienza a asistir a diversas fiestas de la sociedad; era famosa no solo por su belleza, sino también por su dulzura y buen carácter por lo que los pretendientes le sobraban. En una de esas fiestas conoce a Enrique Ocampo (tío de Victoria) que le declara su amor; comenzó a acosarla y perseguirla y a Felicitas, que en un principio se había sentido atraída, ya le estaba resultando molesta su presencia. Enrique prometió transformarse en su sombra…. Felicitas, luego de enviudar, se había hecho cargo de los campos, y repartía su tiempo entre ellos y su quinta de Barracas. Cuenta la leyenda, que viajando desde la estancia Juancho hasta La Postrera, se desata una fuerte tormenta; el dueño del campo por donde estaban pasando, Samuel Saenz Valiente los refugió en su casa y ella quedó deslumbrada por este estanciero, con el que planeó casarse.

En enero de 1872, Felicitas estaba organizando en su estancia lindante al Río Salado, una fiesta con motivo de la inauguración del Puente La Postrera el 2 de febrero, que unía Castelli con Chascomús (y que durante mucho tiempo fue parte del camino a Mar del Plata) y del que ella sería la madrina. El 29, viaja a Barracas a hacer algunas compras para esa ocasión; al llegar a su quinta, le avisan que Ocampo la estaba esperando, aparentemente para reclamar por su amor, exigir explicaciones sobre por que no había sido el elegido. Ella consideró inoportuno atenderlo y se lo hizo saber. Que pasó esa noche? No se sabe con certeza… Si se sabe que Ocampo disparó por la espalda a Felicitas, atravesando su pulmón derecho y que él terminó muerto: algunos dicen que fue él mismo quien se disparó cuando vio lo que había hecho y otros, que fue Demaría, primo de Felicitas que se encontraba en la quinta, quien lo mató. Al día siguiente, 30 de enero, ella muere en brazos de sus padres. Estos, que habían heredado todos los bienes de Felicitas ya ésta no tenia descendientes, optaron por mandar a construir una Iglesia en el mismo lugar donde su hija había fallecido, para recordarla; la placa dice: “Capilla de Santa Felicitas. Fundada el 30 de enero de 1879 por Carlos J. Guerrero y Felicitas C. de Guerrero en memoria de su hija Felicitas G. de Alzaga”.
Fuente: http://www.taringa.net/

PARAJES LA BUENA MOZA


“CASA TORRILLO” de GARAVAGLIA Hnos. y Cia. En el paraje “LA BUENA MOZA”
En el año 1925, Domingo y Benjamín Torillo, compran a José Cabral, el almacén ubicado en el paraje llamado “La Buena Moza”, que estaba ubicado en la esquina norte del cruce del camino del lugar. Cabral se trasladaría a San Pedro, abriendo un almacén en 3 de Febrero y Avda. Sarmiento.
En el año 1927, Cayetano Garavaglia y su esposa Carmen Torrillo, hermana de los anteriores, vienen a vivir a ese paraje, trasladándose desde la estación San Pedro, del Ferrocarril Mitre.
El 6 de enero de 1936, se inauguró el edificio que, para la época y la zona rural, fue una verdadera avanzada edilicia, construido de 20 metros por 11 y a un costo de $12.000. Actualmente sigue funcionando el comercio. Llegado 1945, se forma una sociedad, con un capital de $100.000 integrada por Domingo Torrillo y sus hijos Catalina, Carlos y Eva; Carmen Torrillo y sus hijos Roberto, Catalina, Miguel Angel y Eduardo Garavaglia,
El año anterior (1944) se instala un grupo electrógeno con un motor de 5 H.P. que permitió, a más del alumbrado, la instalación de una heladera eléctrica de 6 puertas, marca “Rozfreon”, todo un adelanto para la época. Única en la zona y prestadora de un gran servicio a la comunidad.
En el año 1950 se retira de la firma Domingo Torrillo, conformándose la Sociedad Garavaglia Hnos. y Cía., quienes en el año 1972 venden el “Fondo del negocio” al señor Roberto Trotta. Más adelante fueron sus propietarios los señores Galesky y Castañares, estando la hija de éste a cargo actualmente del negocio.
En torno a este almacén comienza a formarse un verdadero pueblo rural.
En el año 1925 se instala en la zona un inmigrante italiano llamado Alesandro Arietti, de oficio peluquero y excelente músico que integró por muchos años la Banda Municipal de música. Años después, se sucedieron varios peluqueros más, entre ellos Arturo González, padre del actual peluquero Alberto González ubicado en calle 25 de mayo y Lavalle de nuestra ciudad. Dentro del almacén y sus alrededores se formaban permanentemente numeroso grupos, que acompañándose con grapa, anís, caña, ginebra, etc., integraban las interminables jugadas de truco, tute, mus, etc., jugándose “por las copas”, especialmente al atardecer o en días lluviosos. También allí se festejan los numerosos triunfos de los equipos del club. Este club, llamado 12 de octubre, que fuera fundado en 1922, alrededor del almacén, significó una verdadera revolución barrial, escenario de representaciones teatrales y de grandes bailes a dos orquestas, como se publicitaban en aquellas épocas, entre ellas, Juan Bas, Manotti Soto, Domingo Elizalde, Roberto Fortunato, los hermanos Ucero etc. de nuestra Ciudad y, en muchas ocasiones, con conjuntos de la Capital Federal o de la Ciudad de Rosario.
No podemos dejar de mencionar en este conglomerado, a la escuela provincial que cobijó en su seno, a todos los niños y no tan niños de la región, como única posibilidad escolar. Fueron sus primeros directores Basilia Olaso y Juan San Cristobal.
Don Francisco Torrillo, allá por el 30, comienza con la carnicería, desde su propia chacra. Nos agrada recordar que tenía como repartidor a Don Antonio Abeledo, padre del locutor Abel Abeledo.
Otra actividad comercial fue la panadería de la familia San Esteban, que en los últimos años perteneció a la familia Panciroli. No podemos dejar de mencionar a otra antigua almacén: la del señor Queral, que fue parada casi obligada de chateros y carreros en su paso con sus cargas de cereales.
Como herreros trabajaron los señores Luís Ángel Caso y Rampoldi, Yaniez y Cordoba en una herrería propiedad de la familia Gravaglia.
También llega al almacén Torrillo, una fábrica de soda, luego de largas tramitaciones, todo una novedad.
En aquellos años y al no existir rutas pavimentadas, las mercaderías llegaban por ferrocarril, a la estación San Pedro, desde allí eran transportadas a la Buena Moza, inclusive cuando venían los 100 barriles de vino desde Mendoza, y muchas veces, por los malos caminos, se debía hacer en chatas.
No podemos desconocer que en medio de la zona rural, estos almacenes cumplían una importante función social y sus grandes stock, les permitía proveer bebidas, comestibles, artículos de bazar, ferretería, productos químicos, herramientas, sogas, arneses, cadenas, estafeta postal, etc. que en muchas ocasiones se pagaban “a cosecha”.
Pasados unos años, a pasos de la escuela y el almacén, Rubén Cotino Borges, instala un negocio de maquinarias agrícolas, dándole un importante impulso a la zona.
“La Buena Moza” es uno de los pocos parajes rurales que aún existen y en tren de progreso.
Agradezco al Señor Eduardo Garavaglia los datos aportados.

martes, 4 de agosto de 2009

HALLAZGO HISTÓRICO



Se trata de un fusil Remington de 1870 modificado, que ingresó al país para ser utilizado en la denominada “Campaña del Desierto” ordenada por el presidente Julio A. Roca para el exterminio de los pueblos originarios. El mismo fué encontrado en , enterrado y totalmente oxidado en las cercanías de Puerto Obligado
Consultado el señor Osvaldo Gatto, especialista y fabricante de réplicas de armas antiguas, confirmó que “se trata de un fusil Remington recortado para convertirlo en carabina o tercerola, del tipo 1866/1871”.El especialista agregó que este tipo de armas “entraron al país en la revuelta de López Jordán, en la zona de Entre Ríos, para 1870/71” y que “no llegaron a usarse en la Guerra del Paraguay”.El largo del objeto encontrado es de 67.5 cm, aunque faltan los componentes de madera, como la culata.

Dos hipótesis se evalúan para explicar la presencia de esta arma en la zona. La primera es la apoyada por el historiador Américo Piccagli y el arqueólogo Mariano Ramos, de la Universidad de Luján, referida a numerosas escaramuzas de distinta relevancia, de orden político y social que tuvieron como protagonistas a bandos políticos en pugna y bandoleros o saqueadores de estancias.La segunda alternativa es evaluada desde el Grupo Conservacionista de Fósiles y permite suponer que el arma quedó en la zona luego de alguna incursión a esta región por parte de un grupo asociado a la Conquista del Desierto.
Tal deducción parte de la base de que, en algunas estancias antiguas de la zona, aún se conservan defensas contra los malones, como por ejemplo, enrejados, pequeños túneles de escape etc. por lo que se supone que también sufrían el acose de los indígenas.
El arma esta en exhibición en el museo de Vuelta de Obligado.