FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
SANATORIO ESPAÑOL, HOY GRAVIDA

domingo, 29 de junio de 2014

ATENTADO DE SARAJEVO


A CIEN AÑOS DEL ATENTADO DE SARAJEVO

Con este nombre se conoce al incidente  que, el 28 de junio de1914, causó la muerte del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero de la corona del Imperio austrohúngaro, así como la de su esposa, la condesa Sofía Chotek, en Sarajevo, capital de la Provincia imperial de Bosnia y Herzegovina. El atentado fue perpetrado por Gavrilo Princip, miembro de la facción terrorista Mano Negra —organización cuyo objetivo era la ruptura de las relaciones de las provincias eslavas del sur y la creación de una Gran Serbia—, que habría contado con el apoyo de militares serbios. La motivación política del asesinato era compatible con la ideología del movimiento que, más tarde, fue conocido como Joven Bosnia.
Al mando de los conspiradores militares estaban Dragutin Dimitrijević, jefe del espionaje serbio; su brazo derecho, el mayor Vojislav Tankosić y el espía Rade Malobabić. Tankosić armó y entrenó a los ejecutores del atentado y Malobabić les dio acceso a los túneles utilizados por los agentes serbios para infiltrar espías y armamento en Austria-Hungría.
Todos los involucrados en el atentado que aún estaban vivos fueron apresados, juzgados, condenados y castigados. Aquellos que fueron apresados en Bosnia fueron juzgados en Sarajevo, en octubre de 1914. El resto de conspiradores fueron sometidos a una corte serbia en el frente de Salónica —entre 1916 y 1917 bajo control francés. Esto culminó con la ejecución de los tres principales oficiales involucrados. Gran parte de lo que se conoce sobre los asesinatos del archiduque y su esposa tuvo origen en la información obtenida en esos juicios.
La verdadera responsabilidad sobre el atentado es un tema controvertido ya que el ataque supuso el estallido de la Primera Guerra Mundial un mes después.

Fuente: Wikipedia

martes, 17 de junio de 2014

CRECIENTE DEL RIO PARANA

San Pedro
                             Santa fe
Diferencia
Demora
5,16
1      14 de junio de 1905                7,83 mts.
2,67 Mts.
13 días
5,10
2.     22 de junio de 1992                7.43 mts.
2,33
11 días
5,75
3.     05 de julio de 1983                 7.35 mts.
1.60
8 días
5,54
4.     16 de mayo de 1998               7.24 mts. 
1.70
3 días
3,40
5.     23 de diciembre de 1982          6.95 mts.
2,55

5,08
6.     17 de marzo de 1966               6.94 mts.
1.86
17 días
3,87
7.     23 de marzo de 1929               6.55 mts.
2.68

3,50
8      5 de marzo de 1977                 6,54 mts.
3.04

3,16
9.     17 de febrero de 1990              6.53 mts.
3.37

4,15
10.    07  de marzo de 1977              6.36 mts.
2.21

3,32
11.    25 de marzo de 1995               6.16 mts.
2.84

3,70
12.    17 de abril de 1961                  6.15 mts.
2.45

4,10
13.    06 de marzo de 1959                6.12 mts.
2.02



En este gráfico se comparan alturas máximas entre la ciudad de San Fe, Km. 584 del Río Paraná y la ciudad de San Pedro Km. 277,5.
Es común oír decir que si se registra  una determinada altura en un punto en nuestra ciudad llegará a tanto o que la creciente demora una determinada cantidad de días.
1905 – Un mateo de la época en  calle 25 de Mayo entre Irigoyen Freyre (ex Vera) e Hipólito Irigoyen. Gentileza Archivo Intermedio.   (Santa Fe)
Este gráfico demuestra que no siempre se dan las mismas situaciones, puede verse por ejemplo que no siempre la mayor creciente se dio en las mismas ciudades, por ejemplo: mientras que en Santa Fe la mayor fue la del año 1905 en San Pedro fue la del año 1983,  la segunda la del año 1992 y en esta la del año 1998,   las diferencias son totalmente distintas y la demora en llegar varia, en algunos casos,  entre tres y diecisiete días.
En la ciudad de Santa Fe la altura de alerta es de 5,30 mts y la de evacuación de 5,70 mts. en nuestra Ciudad son de 3,40 mts. y 3,60  mts.
San Pedro Prefectura Naval

miércoles, 11 de junio de 2014

LA NICOLEÑA


Sobre un escritorio colmado de fotos y recuerdos,  están los 50 años de "La Nicoleña".
Hablamos con Julio Pérez y con Carlos Mantelli aquellos dos pioneros sampedrinos
que un 29 de Diciembre de 1929 tuvieron la feliz idea de abrir una vinería que, por
la procedencia del producto,  se llamó "La Nicoleña".
Los años han pasado y, si bien algunos caminos se han ido bifurcando,   si bien un duro día de 1955 la sociedad se disolvió, que dando sin embargo la amistad entrañable y el recuerdo permanente de los buenos momentos,  no es difícil re tomar la historia de "La Nicoleña"  a través de sus protagonistas principales.  Y eso fue lo que hicimos,  con el apoyo de las fotos, de los recortes periodísticos  ("Vino a 25 centavos el litro", por ejemplo) y con la permanente cordialidad de nuestros interlocutores.

"La Nicoleña" comenzó a funcionar a una cuadra de donde sería su emplazamiento definitivo,  en el local que ahora ocupa la talabartería de Luchessi;   después se mudó a la esquina de Bottaro y Balcarce, mientras enfrente se estaba construyendo el edificio del Colegio Normal;   posteriormente pasaron a Bartolomé Mitre y Quiroga y por último,  a Saavedra y 25 de Mayo,  frente al ex ­edificio social del Club Paraná.  En esa última etapa,  había un local de fraccionamiento en Saavedra 130, hogaño ocupado por una mueblería.

Se traía vino en bordelesas y después en tanques, memoriza don Julio Pérez, de San Nicolás y luego de Mendoza".   "Si habré hecho viajes con mi hermano", continúa. "Traíamos las bordelesas en un Studebaker 39 de dos ejes, que cargaba 48 cascos".En las fotos se lo vé con una pulcra leyenda en los flancos que identifica el origen de la carga y las características del producto.

"Claro que el Nº 1 fue un Ford T modelo 26,  descubierto: con él hicimos los primeros repartos y los viajes iniciales a San Nicolás.   Como la cosa iba bien, compramos un vagón tirado por caballos y un carro. También éramos represen antes oficiales de Vino "Toro". Después...después vino la Rotisería y el Bar, pero eso fue mucho más reciente.    En todo caso, fue una prolongación de  "La Nicoleña". 24 años estuvimos juntos, rememora Don Julio,  ahora   llevo 24 años como taxista,  desde 1955. Con Carlos siempre fuimos como hermanos.

Cuando se separaron siguió Mantelli solo con el   fraccionamiento;   vinieron las épocas en que el "Altivo León"  hacía viajes regulares a Mazaruca sin descuidar la zona de influencia tradicional de "La Nicoleña", que abarcaba desde Baradero hasta Pérez Millán, sin que se diera abasto.   "Hacíamos más de 400 cajones por día  recuerda Carlos Mantelli y cada vez teníamos más pedidos,
Pero algo falló, y no tiene mucha importancia ahora preguntarse el porqué.   La vida es un continuo subibaja y los negocios son precisamente eso, negocios.  Algunas veces salen bien, otras no.   En el caso de "La Nicoleña",  a 50 años de  aquel entusiasmo   
inicial,  queda un recuerdo agridulce y una nostalgia que perdura.  Y una amistad entre dos hombres llamados Julio Pérez y Carlos Mantelli que a pesar de los años transcurridos,  y del trabajo y las preocupaciones,  todavía se sienten con ánimo como, para empezar de nuevo, si fuera necesario.

Fuente “Sucesos en treinta días año 1979”

miércoles, 4 de junio de 2014

LA BALSA


LA BALSA VIEJA

Quien tenga algunos años  ¡como no se va a acordar de la balsa vieja! ¿se acuerda?, la que estaba ahí nomás,  antes de llegar a la zanja de Celulosa Jujuy, la que había que moverla con una manija que estuvo a cargo, entre otros, de Pedro Gómez, Romulo Lina, Olmos y González,  y  que los que la cruzaban muchas veces se hacían cargo de de moverla,  la que nos permitía llegar  al Tabaquero, a la casilla alta, el alemán negro, lo de Ojeda, lo de Tuero, Fumazoni etc. y  hasta Las Pirañas.

Recuerdan las colas que se hacían,  principalmente en épocas de pejerrey, desde horas muy tempranas para agarrar el “mejor lugar”, yo no tenía problemas por que iba en bicicleta y luego en moto, recuerdo las excursiones que hacia en bicicleta, con los hermanos Chico, Tomás y Quito y a veces con el “gordo Coceres”, empleado del náutico, que llevaba para cocinar una olla y hacía tallarines.

La cantidad de gente que iba a pasar las noches, en total tranquilidad, ya que era 100% seguro, recuerdo algunos de mis compañeros, las familias de Horacio Duarte, Lido Fontana, Eduardo Schutz, Ariel Gomila etc. muchas veces solo llevábamos una “picada” ya que el menú iba a ser pescado, ¡y no fallaba nunca¡

Que tiempos aquellos, se acabó la balsa, se acabaron los peces que en otros tiempos había y los que es más lamentable, se acabó la tranquilidad.

Ahora podemos ver a nuestra querida balsa arrumbada en al camino a las canaletas, recordando tiempos mejores y esperando que alguien la ponga nuevamente en funcionamiento.

Recorriendo ejemplares de la publicación “Sucesos en Treinta Días” de 15 de mayo de 1975 encontré un artículo con este titulo:


“EL PARAÍSO DE LOS PESCADORES

domingo, 1 de junio de 2014

DÍA DEL BOMBERO VOLUNTARIO


El día 2 de junio se celebra el día del bombero voluntario   
LOS BOMBEROS VOLUNTARIOS DE SAN PEDRO



San Pedro fue creciendo con un aumento importante en su población, comercio y sobre todo con la incorporación de importantes industrias artesanales, por lo que se hacía necesario la presencia de un Cuerpo de Bomberos Voluntarios para atender los eventuales siniestros tanto en la zona urbana como en la rural.
El antecedente más importante que he registrado es el incendio en la farmacia del señor Lisandro Ricci, ubicada en 25 de Mayo y Pueyredón, destacándose la acción de la Policía y personal de la Prefectura, cuyo cabo Federico Quintana realizó verdaderos actos de heroísmo, pero nada pudieron hacer para evitar el total desastre y que el fuego se cobrara una víctima, el hijo de Ricci, y su padre sufriera graves quemaduras en su intento por salvar a su hijo.
Este primer siniestro dejó gravada en la mente de los lugareños la necesidad de una institución que cubriera tan importante necesidad. Sin embargo debieron pasar muchos años desde aquel luctuoso día de 1902, para que un grupo de sampedrinos sintiera la necesidad de organizar una institución que tuviera como finalidad conformar un grupo de voluntarios que se ocuparan de concurrir a sofocar los eventuales incendios que podían ocurrir en la ciudad.

DÍA DE LA ADUANA ARGENTINA


ADUANA ARGENTINA SU ORIGEN


La Aduana Argentina es la institución más antigua del país. Su origen se remonta a los tiempos de la conquista y colonización española.

Existen antecedentes históricos que señalan que los primeros derechos aduaneros en tierras del Plata fueron establecidos en la “Capitulación” celebrada entre Carlos V y Don Pedro de Mendoza para la conquista del Río de la Plata. Por Real Cédula del 19 de julio de 1534, se establecía la exención del pago de derechos de todos aquellos bienes que llevaran consigo los colonos y pobladores, siempre que lo introducido fuera para uso personal y provisión de sus viviendas, anulándose el privilegio en caso del cambio de destino de la mercadería a introducir.

El 3 de febrero de 1536 y según lo describe muy bien el Dr. J.M. Converset, arriban a estas costas las naves de la Armada de Don Pedro de Mendoza autorizado por el Rey Carlos V a “entrar en el dicho río de Solís que llaman de la Plata” y “conquistar y poblar las tierras y provincias que hubiese en las dichas tierras”. Fue una empresa de carácter predominantemente militar. Se lo autorizó a fundar “hasta tres fortalezas….” para “guarda y pacificación de la dicha tierra”.

No se lo facultó para fundar “ciudades”. Así, sobre la costa occidental encontraron un riacho, si bien angosto, con noble profundidad. Era el lugar ideal. Allí podrían entrar con comodidad, incluso las naves de gran calado. Fácil sería repararlas y seguir luego la empresa.

Es así como nació en los primeros días de febrero, en el lugar que por lo dicho llamarían “Riachuelo de los navíos”, el “real” (fortaleza-puerto) de “Santa María del Buen Aire” y que posteriormente fuera reconocido como “Puerto de Nuestra Señora de Santa María de buen ayres” (SIC de los originales), mal llamada Primera Fundación y que no fue una ciudad.

D. Pedro de Mendoza había llegado investido con el título de Adelantado, Gobernador, Capitán General de las Provincias del Río de la Plata y Alguacil Mayor. Por lo tanto habría sido la primera autoridad que ejerció funciones aduaneras y policiales en la fortaleza – puerto.

Según la mayoría de los historiadores, si bien la actividad aduanera, como entidad recaudadora y proveedora de recursos económicos, existió en forma elemental desde aquel primer asentamiento, la puesta en funcionamiento de la Aduana en el Río de la Plata se corporizó con más poder durante la autentica fundación, llevada a cabo el 11 de junio de 1580 por Don Juan de Garay, con el nombre de “Ciudad de la Trinidad” (SIC del original).

Fundada ya la nueva ciudad, Juan de Garay, en nombre de su Majestad Real, y en virtud de los poderes y comisiones que de su persona real tenía, era el encargado de nombrar y proveer de los correspondientes títulos a los distintos funcionarios que debían secundarlo en las diversas tareas de gobierno. Así pues, instalada ya la Aduana con el nombre de “Aduana y Registro”, Garay pone en funciones al criollo D. Diego de Olabarrieta, escribano, alcalde, y uno de los primeros pobladores de Buenos Aires, en su nuevo cargo de Receptor de Rentas Aduaneras de la ciudad de Buenos Aires.

El desembarco de mercaderías arribadas en la carabela “Nuestra Señora del Rosario” el 1° de junio de 1586, al mando del Capitán Alonso de Vera y Aragón y con carga procedente de las costas del Brasil, constituyó el primer registro oficial que se conserve de una operación de importación, se trataba de mercaderías esenciales, acordes a las necesidades primordiales de una aldea.

Este hecho histórico establece como Día de la Aduana el 1º de junio de cada año por Resolución 794, suscripta por el entonces Interventor de la Dirección Nacional de Aduanas, Capitán de Navío (R.) Mario R. Paillas y publicado en la Circular Especial N° 169, de octubre 16 de 1962.

En cuanto a antecedentes que dan cuenta de la primera exportación, la misma data del 2 de septiembre de 1587, cuando zarpó con destino a los puertos del Brasil la carabela “San Antonio”, conducida por el Capitán Antonio Pereyra, transportando frazadas, sombreros, sobrecamas y otros artículos artesanales oriundos de la región.

Reseña y Síntesis Histórica
Inspectores Carlos Solans y Jorge Monetta
2011