FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
ANTIGUA POSTAL DE SAN PEDRO

lunes, 30 de mayo de 2011

Dr. ALFREDO LORENZO PALACIOS

Su conferencia en San Pedro en 1913


     Entre los destacados visitantes que recibió San Pedro, se recuerda la presencia del doctor Alfredo Lorenzo Palacios, anunciada por el periódico El Independiente en su edición del 26 de octubre de 1913: “El Dr. Alfredo Palacios, diputado nacional y candidato a la gobernación de la provincia por el partido socialista, vendrá a la localidad en gira política el próximo domingo, acompañado del secretario de la Federación Socialista, Sr. Adolfo Dickman. El Dr. Palacios dará una conferencia en el salón América el día indicado a las 10 am., y saldrá para Baradero en el tren de las 2.18 del mismo día. El anuncio de esta conferencia ha despertado mucho interés en la localidad...” Un interés que resulta comprensible al considerar la personalidad del orador y la circunstancia política que lo rodeaba.
    
  Alfredo Lorenzo Palacios, hijo de padres uruguayos, nació en Buenos Aires el 10 de agosto de 1880 y murió en la misma ciudad el 20 de abril de 1965. Estudió derecho en la UBA, fue un ferviente defensor de los trabajadores, y siendo muy joven, fue electo como el primer diputado socialista de América latina en marzo de 1904. Orador fogoso, siempre actuó como un caballero y fue un ilustre jurista, escritor y profesor universitario.  Un mes antes de su visita a San Pedro, en septiembre de 1913, por su iniciativa había sido aprobada una ley para proteger a las víctimas de la explotación sexual, colocando a la Argentina en la vanguardia legislativa de la época.  
    Por otra parte, tal como lo expresa El Independiente, vino acompañado de Adolfo Dickman, otro destacado socialista, descendiente de una familia judía, odontólogo, autor de numerosos libros dedicados a los problemas políticos de la Argentina, que llegó a ser también diputado nacional.
  
    En ocasión de esa visita a la ciudad de San Pedro, dejaron los siguientes autógrafos en la Biblioteca Popular: “He visto en San Pedro un pueblo altivo y consciente. Les incito a que difundan las bibliotecas. El libro matará la barbarie en este primer estado argentino que ha progresado merced a las fuerzas naturales que encierra su organismo, pero que se ha cristalizado en una política surgida de regímenes de oprobio. El libro cooperará a la creación de la condición de derecho que se adapta a las nuevas condiciones de hecho surgidas del progreso económico. Alfredo L. Palacios”.
Las bibliotecas son útiles en tanto sus libros circulan y se difunden con provecho entre los habitantes de un pueblo. Una biblioteca cuyos volúmenes están alineados y quietos en los estantes, no solo dejan de ser eficaces sino constituyen un estorbo por necesitar actividad y dinero para cuidarlos. El mejor subsidio a las bibliotecas es el apoyo popular. Adolfo Dickman.”    
  
    El difícil momento político que vivía por esos días la provincia de Buenos Aires, sacudida por la inestabilidad de una sucesión de gobernadores y vicegobernadores que por muerte natural o renuncia ejercían el poder durante períodos muy breves, habrá incentivado tal vez el interés de los vecinos que acudieron a escuchar la disertación de estos jóvenes oradores, en especial la del Dr. Alfredo Palacios, autor de la resonante ley aprobada pocas semanas antes de su visita a San Pedro.
    El Independiente publicaba el 9 de noviembre de 1913 el siguiente comentario: “La conferencia del Dr. Palacios – Como se presumía, resultó muy concurrida la conferencia política dada el domingo pasado por el Dr. Alfredo Palacios y el Dr. Adolfo Dickman, en el salón América. Los oradores se ocuparon de la actualidad política, tratando con bastante dureza a los hombres que tienen en sus manos el gobierno de la provincia.”
    Al año siguiente, en 1914, el Dr. Alfredo Palacios, representando al Partido Socialista como único opositor, es derrotado por Marcelino Ugarte, candidato del partido conservador, que asumía entonces como gobernador de la provincia de Buenos Aires. Uno más de los innumerables episodios que cimentaron la vida de este político incansable y vehemente, considerado el Legislador del Siglo, que dejó su firma en nuestra Biblioteca Popular a principios de noviembre de 1913.
Colaboración:  Julia McInerny                                 

Fuentes:
. El Independiente. Periódico. Archivo. Números 1123, 1125.
. Busich Escobar, Ismael   http://ar.oocities.com/lancelotdemoron2007/ugarte2.htm                                                                                              
. http://www.mendoza.edu.ar/efemerid/4_palaci.htm

miércoles, 25 de mayo de 2011

PUERTO DE SAN PEDRO

25 DE MAYO DE 1933  ARRIBO DEL PRIMER BARCO
El 25 de mayo de 1933 se inauguró el puerto de San Pedro construido por la empresa Eduardo Depietri, y con motivo de tal acontecimiento, el periódico La Palabra, cuya dirección ejercía el Señor Eduardo García Corti, en su edición del 28 de mayo publicó un artículo con el siguiente título:

EN MEJOR FORMA QUE TODO EL PAÍS, SAN PEDRO, FESTEJÓ EL 25 DE  MAYO

“Crear obra, cimentar la nacionalidad en sólidas bases de progreso y de labor, engrandecer el horizonte nacional con amplio espíritu de avance  y de riqueza colectiva. Eso es hacer Patria. Declamarle frases, cantarle loas cursis y pretender vivir de la patria, esos es patrioterismo o sea vivir de la Patria. San Pedro, en la fecha magna del 25 de Mayo de 1933, ha sido el que mejor festejó el día de mayo: a su vera atracó el primer barco, inaugurando el puerto comenzado a construir en 1923 y aunque no aún terminado, habilitado hace pocos meses por la gestión de la Cía. Depietri. El 25 de Mayo, cargado de brumas, de fina llovizna y soledad, la sirena del trasatlántico de carga “Themoni” , vapor griego de 7500 toneladas de porte, se hizo oír a las 15 horas frente al ansiado y soñado Puerto de San Pedro; Desde el Establecimiento Depietri Lda. La sirena ululante y mas fina de esta planta industrial, contestó dando la bienvenida al Themoni el primer barco que venía a desflorar las aguas hondas de la dársena de San Pedro y a recostar su mole cansada de correr todos los mares, sobre el muelle que fuera promesa desde hace diez años. Eran las 15h. 24 m. Cuando el flanco derecho del barco de la milenaria Grecia , besó los pilotes del virgen muelle,  eran las 15.24 cuando sonó el silbato final de amarre, después de una entrada triunfal y feliz por sus propios medios, sin remolque, a rada abierta frente al Paraná mudo testigo que seguía el desfile de su corriente al Sud...

Un grupo de personas de esta ciudad – pocas- estaban desde las 13 h.  en el Puerto. La Palabra, desde la madrugada, tenía destacado sus representantes para presenciar la inauguración del puerto de San Pedro por el cual tanto se gestionó, se lucho y se esperó. Colocada la planchada, subieron a bordo los Señores Eduardo y Enrique Depietri, ingeniero Knospe, contador Gónzalez, representación de La Palabra, técnico electricista, Turconi, Gerente de Bunge y Born, encargados de elevador, Da Silva y Vozzi, otros empleados y obreros de ambas firmas ligadas al Puerto y Elevador y regular cantidad de público que bajo la llovizna llegó en autos y de a pié a “convencerse”  de que realmente la Cia. Depietri había logrado la realidad de la vieja aspiración colectiva: tener Puerto en nuestra ciudad, la mas indicada por su posición geográfica y sus impostergables necesidades exportadoras como cabecera de la feraz zona que va de la costa al interior oeste provincial, adonde debe llegar la vía Depietri en breve y el camino cementado transversal que hemos trabajado su inclusión en el plan de vialidad nacional.

Imaginemos la alegría de un hombre confundido entre el pueblo – del pueblo es por que ha nacido de la masa trabajadora – al ver el comienzo de su sueño, en realidad. El desconocido – localmente – Señor Eduardo Depietri , alma de “esto” y lo que vendrá. Recordemos además a los legisladores que fueron gestionando la iniciación y prosecución del Puerto, entre ellos el Doctor Máximo Aldázabal que ante los pasados gobiernos gestionaba partidas para el Puerto y se unió a la petición de La Palabra para lograr el camino de acceso (Estación-Puerto) logrando prolongarlo por el actual recorrido de suburbios ya ejecutado.
Recordemos finalmente a todos los que siempre pusimos el primer y fuerte empeño para que San Pedro “detuviera” con su muelle a los paquetes que deseábamos aquí, a la vera de nuestro querido pago nativo.
El Elevador, como un brazo extendido, está ya vibrando con su canción de trabajo.- Su sirena canta, haciendo señas a las poblaciones de tierra adentro que han de venir a volcar por él, el oro de sus cosechas trayendo vida, trabajo, progreso...
San Pedro festejó mas que todo el país, el día de Mayo. Materializó acción de dos grandes obras: Puerto y Elevador.. Sin banderitas, pero con ansias de ir arriba, mas arriba...”


martes, 24 de mayo de 2011

SAN PEDRO RADIO CLUB

ANIVERSARIO DEL SAN PEDRO RADIO CLUB
SALA DE TRASMISIÓN

ANIVERSARIO DEL SAN PEDRO RADIO CLUB

El “SAN PEDRO RADIO CLUB” fue fundado el día 26 de mayo de 1972 en una reunión llevada a cabo en el Centro de Comercio e Industria con la presencia de las siguientes personas:
Sita. María Ester Bertani, Señores Hugo Alberto Bertani, Horacio Antonio Bertani, Oscar Felix Vicens, Eduardo Zunino, Emilio Vidal, José Blas, Ricardo Franck, Enrique Rufach, Hector Rodolfo Blas, Oscar Andrés Vicens, Rubén Víctor Keudell, Juan José  Rotundo, Roberto Mario Díaz, Carlos Copello, Juan L. Young, Jorge A. Vulich, José Kasta, Señora Irma Martínez de Caso, Señores Mirko Tapavica y Roberto Young. Los primeros trámites realizados fueron la de gestionar la señal distintiva para la institución que llega a feliz término con la recepción del expediente Nº 31734 SC/72 por el cual se otorgaba al “San Pedro Radio Club” la señal distintiva LU2EJA.”.

Luego de la fundación, en asamblea del día 5 de Mayo de 1974, fue elegida la primera Comisión Directiva siendo su Presidente  el Señor Oscar A. Vicens LU9DTC,
El día 10 de  mayo de 1974, se realiza la primera reunión en un local facilitado por la Sociedad de Bomberos Voluntarios donde también se instala una estación radio    transmisora.
En el mes de agosto, con el asesoramiento del Señor Horacio Spagnuolo, se toma posesión del sobrante fiscal denominado, según catastro, “Circunscripción 1 Sección H  Manzana 44 C Parcela 3” ubicado en calle Emilio Frers 255.

En marzo de 1976 se efectuó la mensura del terreno por parte del agrimensor Juan José Matavós, confeccionó un plano el maestro mayor de obras Señor Rubanchesky, se cobró una subvención del Gobierno de la provincia de Buenos Aires con el que se adquirió materiales para la construcción de la sede social.. El 27 de octubre, por decreto municipal Nº 3138 la institución es declarada  “Entidad de bien público”. El 27 de enero de 1977 recibe la misma nominación de parte de la provincia de Buenos Aires según decreto Nº 5494. El día 25 de setiembre del mismo año se inaugura la sede social.
En 1978 se resuelve adquirir,  a la firma Carlos Casamayor, con el aporte de varios radioaficionados,  un transceptor marca KEISS modelo M 12 que es puesto en marcha en el mes de mayo.

El 14 de abril un representante de la Dirección de inmuebles de la Provincia realiza una inspección del predio donde constata y detalla el estado del mismo labrando un acta según expediente 2306- 75337-72.
 En octubre del mismo año este equipo es robado y destruido por un radioaficionado siendo suplantado más adelante con un transceptor línea separada marca YAESU modelo FL 200 B el transmisor y FR 100 B el receptor adquirido con una subvención de la Municipalidad de San Pedro.
En marzo de 1981 se instalan una antena direccional tribanda marca Palombo y una   nueva torre. En mayo de 1987, según resolución Nº 1225 del Ministerio de Bienestar Social se obtiene un subsidio de un mil (1.000) australes que serán destinados a la refacción de la sede social y en enero de 1989 se recibe de parte del senador Juan Carlos Planas otro subsidio por australes cinco mil (5.000) destinados a pagos de mejoras del inmueble ocupado.
INAUGURACIÓN DE LA SEDE SOCIAL

El día 3 de noviembre de 1990 las sede social es destruida por un tornado por lo que se resuelve pedir la colaboración de radioaficionados, vecinos y autoridades para su refacción teniendo gran apoyo culminando las mismas con el  subsidio otorgado por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Luis Macaya de australes cuatro millones (4.000.000) hecho efectivo en agosto de 1991 a lo que se sumó la donación de australes un millón cuatrocientos mil por parte de siete socios  siendo terminadas las obras en noviembre de 1992 .
Con fecha 26 de agosto de 1993 queda  registrada en la Dirección Provincial de Personas Jurídicas bajo la matrícula Nº 12615.

Cumplimentando este trámite legal se gestiona una nueva señal distintiva correspondiendo la LU6DJ.
Se inicia la ampliación de la sede como así también se adquieren nuevos equipos, contando en estos momentos con secretaría, sala de transmisión, un amplio salón de actos, 2 cuerpos de sanitarios, equipos de HF, VHF, sistemas de comunicaciones digitales etc.
Con la llegada de nuevos medios de comunicación, teléfonos celulares o internet, es creencia que los radioaficcionados  ha perdido vigencia o que sus servicios ya no son necesarios.
No cabe duda que la cantidad de ellos a disminuido en forma considerable como, tampoco cabe duda, que ante cualquier emergencia o catástrofe, cuando los demás medios de comunicación inactivos, los radioaficcionados serán los únicos capaces de mantener comunicaciones con todas partes del mundo.

A modo de ejemplo se transcribe el comunicado del A1 Club de Radioaficionados de Japón.


Desde JAPÓN, el secretario del "A1 Club" de Radioaficionados,  envía el siguiente comunicado para todos los radioaficionados que están en disposición de colaborar con el tráfico de información de emergencias. Estar a la escucha y mantener libres las frecuencias de emergencia.

QTC! A1 CLUB DX miembros y otros:

Como ustedes conocen, tuvimos un terremoto terrible en la zona norte de Japón el viernes en la tarde de la semana pasada.
Pasados tres días, se calculan más de 2000 muertos y más de 10.000 desaparecidos hasta ahora.
Además, las centrales nucleares localizadas en la prefectura de  Fukushima  están en situación mayor riesgo.
Nosotros, como operadores radioaficionados hacemos la recopilación y el intercambio de tráfico de información de emergencia en las siguientes frecuencias:
Por favor, solicitamos amablemente mantener libres estas frecuencias.

sábado, 21 de mayo de 2011

LA GANADERÍA EN SAN PEDRO

La ganadería en San Pedro en el siglo XIX
  
    La principal característica de las tierras de San Pedro es su excepcional aptitud para el cultivo de cereales y la producción ganadera. En la segunda mitad del siglo XIX la producción del país se entroncaba decididamente en la economía mundial y es así que a partir de 1850 se expandió de manera explosiva la producción de la lana debido a la gran demanda externa, adquiriendo la cría de ovejas una posición preponderante dentro de la región en esa época. Esta situación se percibe en las publicaciones del periódico El Independiente, donde el 16 de enero de 1893 un aviso informa sobre la venta de 5.000 ovejas y 1.000 capones en la estancia de la Sra. de Echevarría. Otro del 10 de octubre del mismo año anuncia la venta de una majada de 2.000 ovejas de la Sra. de Quinn, y por parte del Sr. Juan Larrondo presenta la oferta de hasta 4.000 ovejas Rambouillet. En septiembre de 1897, en el remate de los bienes pertenecientes a la sucesión de D. Bernardo Newman se vendían “tres majadas compuestas de seis mil ciento noventa y siete ovejas”...y...“once mil ochocientos sesenta kilos de lana”. Y en noviembre del mismo año, se informa que “Los conocidos estancieros este partido, D. Juan Harrington y D. Francisco Rath han vendido, el primero 7.000 capones y 200.000 kilos de lana, y el segundo, 2.300 capones”. Detalles que llevan a recordar que de 1875 a 1890 se formó el Merino Argentino, en base a la importación de los Sajones, Negretes y Rambouillet que se cruzaron entre sí hasta llegar a un animal de cuerpo más robusto y vellón más pesado que permitió que la lana ocupara durante más de cuarenta años el primer lugar entre las exportaciones argentinas,  y alcanzara el 3° lugar mundial como país productor-exportador de lanas, a fines del siglo XIX.

lunes, 16 de mayo de 2011

DOCUMENTOS DE OBLIGADO


En el día de hoy, en el Salón Dorado de la Municipalidad se presentaron documentos inéditos relativos al Combate de Obligado.
Fueron descubiertos entre las memorias del Teniente Coronel Nicanor Lescano, oficial del ejército afectado al bloqueo de Montevideo en 1845

  Nicanor Lescano fue un hombre que dedicó su vida a la formación militar llegando a participar en diferentes hechos que marcaron a fuego la historia argentina. Según el folio Nº 24 del Libro de Matrimonios del Partido de San Pedro, se casó allí, a los 50 años, con Doña Felisa Acosta, de 28, el 27 de abril de 1869. 
  En su foja de servicio, existente en los registros históricos del Ejército Argentino bajo el Nº 6826, Lescano combatió en la Batalla de Pavón, estuvo en el bloqueo a Montevideo, participó de la Batalla de Caseros, intervino en la Batalla de Cepeda y actuó en la Campaña al Desierto, entre otros, desde el año 1833 a 1882. Al momento de retirarse había cumplido 52 años, 8 meses y 21 días al servicio del Ejército, según se desprende de la foja consultada.

Con el paso de generaciones esos escritos fueron conservados, afortunadamente, por hijos, nietos y bisnietos hasta llegar a las manos de su tataranieto, el Dr. Sebastián Olmedo Barrios, de la ciudad de La Plata.

El director de cultura, José Luis Aguilar destacó algunos datos de la crónica que merecían ser destacados:   

1-Podría ser la primera narración de la Batalla de Obligado ya que el Teniente Nicanor Lescano escribió sus memorias pocos años después del combate, hecho que lo aleja en el tiempo de las investigaciones históricas posteriores.
2-Expone las tareas de espionaje de la flota invasora en los meses anteriores al combate.
3-Revela las prácticas hechas en Montevideo para cortar las cadenas casi un mes antes de la batalla.
4-Señala el día exacto en que las naves anglo francesas comienzan a navegar el Paraná.
5-Confirma los tres intentos para liberar el cauce del río.
6-Menciona detalles de las duras averías que la artillería de Mansilla produce en la flota invasora.

  También dijo que se desconocían las  fuentes consultadas por Lescano para armar un relato tan pormenorizado. Así mismo, se observan algunas diferencias con otras crónicas del combate en lo que se refiere a algunas cifras (ejemplo, número de soldados federales) o nombres de algunos buques (ejemplo, “La Chacabuco” en lugar de “El Republicano”). Sin embargo, la riqueza de detalles de los días previos transcurridos en Montevideo y los momentos de la lucha en sí permiten formar una imagen notable de los sucesos acaecidos en la Guerra del Paraná.

Hizo  público su agradecimiento al Dr. Olmedo Barrios por permitir la publicación de este hallazgo manifestando que: es sumamente importante destacar que el descubrimiento de estos cuadernos permitirá, a los historiadores modernos que lo deseen, incorporar nuevos datos de diferentes hechos trascendentales de nuestro pasado ya que reúnen en sus páginas las vivencias de un oficial que luchó en esas batallas y las cuenta en primera persona”.
Estos documentos estarán a la brevedad en:
 www.http://gcfsanpedro.wordpress.com/

lunes, 9 de mayo de 2011

FAMILIA KEHOE

Primavera de 1910

    Calles de tierra. Veredas con rústicos puentes sobre los verdosos lechos de barro que jugaban a ser canales en épocas de lluvia, convertidos en el escenario obligado de los eternos conciertos nocturnos de las ranas que por millares poblaban de sonidos las tranquilas noches  sampedrinas.
    Tiempos lejanos, en los que tantas familias irlandesas se acriollaban en un San Pedro pueblerino que poco a poco se convertía en ciudad. Como la que integraban los hermanos Kehoe Tyner, que después de un paseo con amigos en la primavera de 1910, posaron para esta fotografía de espaldas al despacho del intendente municipal, cargo ocupado entonces por Eduardo González Bonorino.
      En esta fotografía tan antigua, se identifican con toda precisión los diez hermanos Kehoe Tyner. De pie, de izquierda a derecha: segunda, Catalina; tercera, Elena; quinta, Julia; octava, Rosa; de pie junto al árbol, María Josefina. Sentados, de izquierda a derecha: primero, Eduardo; segundo, José; tercero, Gerardo; cuarto, Juan; quinto, Tomás.
      Con toda exactitud también, se puede determinar parte del camino que cada uno de ellos recorrió en la vida: Catalina, luego casada con Edmundo Proctor (tres hijas); Elena, con Tomás O’Riordon Young (una hija); Julia, con Santiago Burke y McDonnell (sin descendencia); Rosa, con Juan Dowd (sin descendencia); María Josefina, murió en San Pedro en 1911, a los catorce años; Eduardo, luego casado con Isabel McNamara y Murray (cinco hijos); José, permaneció soltero; Gerardo, casado con María Semino y Tagliabue (un hijo); Juan, con Teresa Murray y Bird (cinco hijos); Tomás, casado con Catalina McManus y O’Connor (seis hijos).
     La imagen de este grupo, con flores en las solapas de ellos y en los sombreros de las niñas, con el delicado abanico exhibido como un trofeo en las manos de un probable novio o amigo de la infancia, remite a ese año del centenario de la Revolución de Mayo, donde sin duda alguna que el amor, los proyectos y la vida serían los aliados de estos jóvenes argentinos. 
                                                                                                          Colaboración:  Julia McInerny

Fuentes:
   
.1   Fotografía generosamente enviada por la señora Carmen Kehoe McManus de Heduan, hija de
      Tomás Kehoe Tyner, uno de los jóvenes que figuran en este antiguo documento gráfico. 
. 2  http://www.irishgenealogy.com.ar/genealogia/K/Kehoe/Thomas2.php            

viernes, 6 de mayo de 2011

Raúl Barón Biza

Aunque este artículo  no tiene ninguna relación con nuestra Ciudad, me pareció interesante publicarla ya que, cuenta la trágica historia de, otrora, poderosas y tradicionales familias argentinas. 

Barón Biza era un hombre de acomodada posición, hijo de los millonarios Wilfrid Barón y Catalina Biza, poseedores de grandes latifundios en la provincia de Córdoba. Desde su juventud incursionó en política, apoyando al líder radical Hipólito Yrigoyen, una posición extremadamente inusual en las clases más acomodadas; se abocó también a la literatura, publicando en 1924 el polémico Risas, lágrimas y sedas, y a los negocios. Fue uno de los introductores del cultivo sistemático del olivo en Argentina, y organizó la explotación de minas de wolframio y bismuto en el noroeste del país. De vacaciones en Italia, donde llevaba vida de playboy, conoció en Venecia a la actriz austríaca Rosa Martha Rossi Hoffmann, que actuaba con el seudónimo de Myriam Stefford. Tras un rápido y apasionado romance, el 28 de agosto de 1930 contrajeron matrimonio.

La pareja se afincó en Argentina, alternando la residencia porteña con la estancia "Los Cerrillos" que poseía Barón Biza en Alta Gracia, Córdoba. Entre las peculiaridades del alocado tren de vida de la pareja estaba la afición de Stefford a la aviación; adquirieron un monomotor, con la intención de recorrer con él todas las provincias del país. Antes de obtener su brevet, Stefford ya pilotaba, siendo una de las primeras mujeres piloto de Argentina. Poco antes del primer aniversario de la boda, el 26 de agosto de 1931, participaba en un raid aéreo cuando se precipitó a tierra en Marayes, provincia de San Juan. Las versiones sobre el accidente estuvieron teñidas del más ríspido sensacionalismo, afirmándose que el accidente había sido provocado por el esposo; éste dedicó a la memoria de Stefford un colosal monumento, erigido en el campo familiar. Es un obelisco de hormigón armado, de 82 m de altura, diseñado por el ingeniero Fausto Newton, bajo cuya base hay una cripta abovedada en la que descansan los restos de aquella; lleva la inscripción Viajero, rinde homenaje con tu silencio a la mujer que, en su audacia, quiso llegar hasta las águilas.

Mientras tanto, la situación política de Barón Biza peligraba; había apoyado a José Félix Uriburu cuando este derrocó a Yrigoyen, pese a su antigua simpatía por el político radical, pero poco después comenzó a combatir al régimen de la Década Infame. La publicación de un periódico opositor lo llevó a la persecución y al exilio en Uruguay, pero tampoco allí pudo actuar libremente. La convocatoria de una huelga de protesta contra los gobiernos argentino, uruguayo y brasileño lo llevó a prisión en el país transplatino. Esta gesta se ve reflejada en su libro periodístico Por qué me hice revolucionario (1932) publicado en Montevideo por Editorial Campo. Una segunda edición saldría en la Argentina un año después, con varios párrafos censurados.

Es en la cárcel cuando finaliza los trámites de publicación de la más célebre y controvertida de sus obras, El derecho de matar, una novela pornográfico-filosófica en la tradición del Marqués de Sade. El libro estaba revestido en plata y en su portada aparecían una calavera y una guadaña ensangrentada. En su interior tenía ilustraciones art-decó del dibujante Teodoro Piotti. Barón Biza hizo enviar uno de los ejemplares al Vaticano, mofándose del Papa con estas palabras: "para que tus porteros lo dejen pasar, para poder atraer tu atención, para que él sea una nota relevante de brillo en el salón entristecido de tu biblioteca oscura; he revestido de plata su portada".
El Derecho de Matar cuenta la historia de Jorge Morganti, su hermana Irma y su amante Cleo. El relato es intencionalmente desparejo. En él, la artificialidad y el exotismo van tejiendo una narración sesgada por reflexiones filosófico-morales que oscilan entre el erotismo tradicional y una nueva forma creada por la aguda sensibilidad de Barón Biza.
Pese a no ser su mejor trabajo, El Derecho de Matar se convirtió en el libro más famoso de Barón Biza y en la "obra maldita" por excelencia de las letras latinoamericanas.

Sin embargo, el gobierno de Agustín Justo (a quien Barón Biza había llamado "grotesco y fofo tiranuelo"[cita requerida]) confiscó en la imprenta la primera tirada completa de cinco mil ejemplares, e inició contra Barón Biza un proceso por obscenidad. Defendido por Néstor Aparicio, logró con dificultad una absolución, aunque permanecería en la cárcel por razones políticas. No había sido liberado aun cuando, ante la noticia de la muerte de Yrigoyen, alquiló un tren, al que vistió de luto, para transportar desde Córdoba a los radicales que deseasen participar del cortejo fúnebre.
Posteriormente publicó una segunda versión de "El Derecho de Matar", en edición rústica ya que deseaba que la obra fuera accesible para el bolsillo de los obreros.
Poco después de su liberación, comenzó una relación romántica con Rosa Clotilde Sabattini, 20 años menor que él, hija de un estrecho amigo suyo, el líder radical Amadeo Sabattini; en 1935 contrajo matrimonio en secreto con ella, que tenía 17 años, lo que marcó la ruptura de su amistad con su padre.

 El matrimonio abandonó la Argentina, para que la joven siguiera estudios en Suiza y otros países europeos; sería una importante figura en el desarrollo de la pedagogía argentina. En 1940 regresaron al país, pero la persecución política del gobierno peronista los llevó a exiliarse nuevamente en Montevideo. Allí nacerían sus hijos Carlos, Jorge y María Cristina. Regresaron a Argentina a finales de esa década; en octubre de 1950 las desavenencias en la pareja habían llegado a tal extremo que Alberto Sabattini, hermano de la esposa, se batió a duelo con Barón Biza, resultando ambos heridos de bala.
En el interín, la principal ocupación de Barón Biza había sido la literatura, publicando en 1942 Punto Final, la más cruda de sus obras, que le valió un nuevo proceso por obscenidad.

En Punto Final se conmbinan de manera magistral nihilismo, erotismo y una refinada ironía. Es su trabajo más explícito desde lo sexual, pero no está exento de un caudal poético elegante y que lo diferenciaba claramente de la llamada "literatura prohibida". Un crítico de la época, escandalizado por el crudo estilo de Raúl, refirió: "Es el fruto de un cerebro enfermo en donde se dan cita cuanto de más infame, cínico, canalla y blasfemo pueda escribir la más envilecida de las plumas. Sólo hay una definición para el autor y su producto literario: se trata de la obra de un degenerado, en el más amplio sentido de la palabra".

En 1953 su matriminio se rompió definitivamente, y Clotilde se trasladó a Montevideo. Cuando Arturo Frondizi alcanzó la presidencia la llamó para encabezar en Consejo Nacional de Educación, y ofreció a Barón Biza un puesto diplomático en Hungría.
A finales de 1963 publica el que probablemente sea el punto más alto de su genialidad literaria, el excepcional Todo estaba sucio. Se trata de un libro más pesimista que los anteriores, en el que se alternan párrafos de un brutal antisemitismo con oscuras reflexiones sobre el destino de la humanidad. El lenguaje de Barón Biza se había vuelto más pulido desde lo técnico, pero también había ganado en brutalidad. Su hijo Jorge (también escritor) definió a la novela como "un torrente de resentimiento absoluto".
El 16 de agosto de 1964, Clotilde Sabattini había fijado una visita con sus abogados para dar fin a los trámites de separación legal. En el curso de una discusión, a poco de recibirlos, Barón Biza —que había ofrecido un vaso de whisky a los letrados— repentinamente arrojó el contenido de otro al rostro de su esposa. Contenía ácido clorhídrico, que le produjo gravísimas quemaduras; Barón Biza huyó del lugar mientras los abogados trasladaban a la mujer al Hospital del Quemado, donde fue intervenida en la cara, el pecho y las manos. Tras la denuncia, la policía allanó su residencia al día siguiente; en el dormitorio hallaron el cadáver de Raúl, que se había disparado a la sien. Su cuerpo reposa debajo de un olivo, a pocos metros del obelisco que erigiera en honor de Myriam Stefford.
Legó a la municipalidad de Lomas de Zamora una fastuosa propiedad que poseía en la zona, el hoy llamado Parque Barón.
Tanto su ex mujer como su hija María Cristina y su hijo Jorge se suicidarían en años posteriores.