FOTOS HISTORICAS

FOTOS HISTORICAS
AFILADORA DE MAQUINAS DE AFEITAR

miércoles, 28 de agosto de 2013

GERARDO FRANCISCO BOZZANO

Nació en Buenos Aires el 24 de setiembre de 1840. Sus padres: Agustín Bozzano y María de Jesús Landín. Era nieto de Don Miguel Landín español que se radicó en San Pedro en 1796, donde compró casas y campos. Sus estudios secundarios los cursó en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay desde 1857 a 1860. Vuelto a San Pedro instaló una escuela donde enseño desde 1861 a 1864, en que la cerró para ocupar la secretaría de la Municipalidad durante la Presidencia de Eugenio Arnaldo, puesto que desempeñó durante 23 años en forma continuada, renunciando en 1880 para ocupar el cargo de Concejal Municipal en los años 1888 y 1889. En 1890 fue elegido Juez de Paz, cargo ofrecido por sus propios adversarios políticos. En 1891 y 1892 fue nuevamente concejal y Juez de Paz en los años 1893/94/95 y 96, renunciando para ocupar una banca en el Senado de la Provincia entre los años 1896 - 1900. En el decurso 1864 - 1900 fue 17 años nivelador Municipal; jefe de Obras Públicas; 6 años presidente del Consejo Escolar e Intendente en 1897.
Falleció el 11 de setiembre de 1923 a los 83 años.
(Información brindada por su hijo Miguel Ángel Bozzano en el año 1956)

En el año 1927 se realizó un remate judicial de sus bienes según edicto que se publica a continuación.

FELIPE SEMINO
El domingo 31 de julio de 1927 a las 2 p.m.
En hotel Butti y de acuerdo al siguiente

EDICTO JUDICIAL

Por disposición del Juez en Primera Instancia de este departamento Dr. Cecilio Gualberto Arrua, se hace saber por el presente, que se publicará por el término de quince días en los autos caratulados “Bozzano Don Gerardo Francisco, Doña Jacinta Hernández de Bozzano Doña Delia Rufina Vicenta Novillo de Bozzano sucesiones”, se ha designado al martillero Don Felipe Semino para que el día 31 de julio e 1927 a las 14 horas en el hotel Butti de la ciudad de San Pedro, proceda a vender en público remate, los inmuebles que a continuación se determinan, ubicados en el partido de San Pedro, con las bases que se expresan, a saber:


lunes, 26 de agosto de 2013

DIA DE LA RADIODIFUSION ARGENTINA

93 años han pasado ya desde aquella histórica noche del 27 de agosto de 1920 cuando cuatro jóvenes e inquietos experimentadores de un medio de comunicación que, a pesar de tener sus inicios allá por fines del siglo 19, recién después de terminada la primera guerra mundial en el año 1918, comenzó a tener difusión a nivel masivo, ya que hasta ese entonces, los avances tecnológicos de la época, eran celosamente guardados por los gobiernos de los países en pugna.

El médico y aficionado a las radiocomunicaciones Enrique Susini viajó a Francia a efectos de estudiar los efectos de la guerra química en el aparato respiratorio, allí se encontró con gran cantidad de rezagos de la recién finalizada contienda y entre ellos, materiales de equipos de comunicaciones de los que trajo a su regreso, varios elementos. Al encontrarse con unos amigos, también aficionados a este pasatiempo, decidieron armar un equipo radiotransmisor para realizar una emisión pública de algún sitio apropiado.

Luego de evaluar distintas opciones Sucini y sus amigos César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica, decidieron que el sitio apropiado era el teatro Coliseo de Buenos Aires en la calle Cerrito y Charcas, instalaron los equipos montaron la antena y fue así, que en la noche del 27 de agosto de 1920, los probablemente pocos poseedores de receptores a galena o regenerativos pudieron oír la voz de Enrique Sucini que anunciaba: “En nombre de la Sociedad Radio Argentina les habla Enrique Susini, estamos emitiendo directamente desde la sala del Teatro Coliseo de Buenos Aires cuando en mi reloj son las 21 horas dos minutos de este 27 de agosto.”. Transmitiéndose seguidamente el festival sacro de Ricardo Wagner “Parsifal”.

Y así nació la radio como medio de comunicación masiva en nuestro país, lo que hizo que rápidamente comenzaran a instalarse nuevas emisoras de radio, a la recién inaugurada Sociedad Radio Argentina se le fueron agregando: En diciembre de 1922, en tres días consecutivos se crearon tres estaciones radiales: Radio Cultura, , Radio Sud América, y TCR Radio Brusa. En 1923 se sumaron: TFF Grand Splendid Theatre, propiedad del ingeniero Antonio Devoto.
En 1924 DW1 Quilmes Brodcasting que luego sería Radio del Pueblo y actualmente Radio Buenos Aires, Radio Splendid, la primera radio oficial Radio Municipal y, en 1925 LOZ Radio la Nación antecesora de Radio Mitre.

Para fines de la primera década de la radio se podían sintonizar las siguientes emisoras de Buenos Aires.: LS8 Radio Sténtor, LS2 Radio Prieto, LR8 Radio París, LS5 Radio Rivadavia, LR9 Radio Fénix LR4 Radio Splendid, LR3 Radio Belgrano, LR2 Radio Argentina, LR6 Radio La Nación, LR5 Radio Excelsior, LR10 Radio Cultura, LS1 Broadcasting Municipal, LS4 Radio Porteña y LS5 Radio Mayo.

La primera emisora nacida fuera de los límites de la Capital Federal fue la actual LT3 Radio Cerealista de Rosario, 680 Khz. en el dial, provincia de Santa Fe, inaugurada el 4 de octubre de 1923. Dos años más tarde se inauguró la primera emisora cordobesa, Radio Lutz y Ferrando. En 1927 comenzó sus transmisiones la antecesora de la actual LT8 Radio Rosario, 830 Khz., llamada entonces Radio Colón o Radio Millelot. Ese mismo año nació la radio LU10 radio Azul en los 1320 Khz, de la ciudad del mismo nombre. En 1928 le llegó el turno a la provincia de Tucumán, con la inauguración de la actual LV7 Radio Tucumán en 930 Khz.

Pero nuestra Ciudad también tuvo su primera emisora sampedrina, existiendo en ese tiempo muy pocas en el país, fue allá por el año 1925 cuando, el radioaficionado Rodolfo Sein, autorizado por el Ministerio del Interior de la Nación, puso en marcha una emisora con un radio de alcance de 200 kilómetros que se identificaba como DT4.
(Fuente: El Independiente).

Esta novedad, en forma paulatina fue adueñándose de nuestros hogares pero que, y con esto no quiero hacer apología de un gobierno, fue haciéndose mas popular con la implementación de políticas económicas y sociales que beneficiaron a las clases mas relegadas allá por fines de la década del 40.

Luego llegó un invento que revolucionó el mundo de las comunicaciones, tanto como la lámpara de radio allá en los años 1904 y 1906, el transistor, inventado en los Laboratorios Bell de EE. UU. en diciembre de 1947, esto permitió, entre otras cosas, la fabricación de receptores de radio a un costo muy inferior a los valvulares, “quien no recuerda al popular SPICA”.

Hasta el día de hoy, sobreponiéndose a los nuevos medios de comunicación, televisión, internet etc. y con el nuevo aire que le inyectó la aparición de la frecuencia modulada, en nuestro partido hay más de treinta, la radio seguirá reinando en nuestros hogares y voy a repetir un párrafo que siempre tiene vigencia “la radio es libre, no necesita de prestadores, es gratuita; es el único medio de comunicación que da libertad a los pueblos, es totalmente independiente, puede trasmitir desde cualquier parte del mundo y ser escuchada en todo lugar".

En el pasado fue en éxito, en el presente sigue vigente y el futuro lo tiene asegurado.





miércoles, 21 de agosto de 2013

LA SEQUÍA DE 1827

Foto ilustrativa
Estos relatos pueden dar alguna luz acerca de los casos en que gran número de animales de todas clases han sido hallados juntos debajo de tierra. Llamase la gran seca el período comprendido entre los años 1827 y 1832. Durante ese tiempo cayó tan poca lluvia, que desapareció la vegetación y los mismos cardos dejaron de brotar. Secáronse los abrojos y el país entero tomó el aspecto de un camino polvoriento. Esa sequía se hizo sentir sobre todo en la parte septentrional de la provincia de Buenos Aires y en la parte meridional de la provincia de Santa Fe.

Gran número de aves, de animales salvajes, de ganado vacuno y caballar murieron de hambre y de sed. Un hombre me contó que los ciervos tomaron la costumbre de ir a beber al pozo que se vio obligado a cavar para suministrar agua a su familia: las perdices apenas tenían fuerzas para huir cuando las perseguían. Estimase por lo menos en un millón de cabezas de ganado las pérdidas sufridas sólo por la provincia de Buenos Aires. Antes de esa sequía, un propietario poseía en San Pedro veinte mil bueyes; después de ella, no le quedó ni uno. San Pedro está en medio del país más rico, y hoy abunda en animales; sin embargo, en el último periodo de la gran seca hubo que importar por agua animales vivos para la alimentación de los habitantes.

Los animales abandonaban las estancias dirigiéndose al sur, donde se reunieron en  tan gran número, que el gobierno se vio obligado a enviar una comisión para tratar de dirimir las contiendas que surgían entre los propietarios. Sin Woodbine Parish me señaló otro manantial de disputas muy frecuentes entonces: el suelo había permanecido seco tanto tiempo y existía en él una cantidad tan enorme de polvo, que en este país tan llano habían desaparecido todos los linderos, y las gentes no encontraban ya los límites de sus respectivas propiedades. Un testigo ocular me refiere que las bestias de ganadería se precipitaban por ir a beber en el Paraná en rebaños de muchos miles de cabezas; agotados por la falta de alimento esos animales érales imposible volver a subir luego las escurridizas márgenes del río y se ahogaban. 

El brazo de río que pasa por San Pedro estaba tan lleno de cadáveres en putrefacción, que un capitán de barco me dijo haberle sido imposible pasar por a allí: tan fétido era el olor. Sin duda ninguna, perecieron así en el río cientos de miles de animales; víéronsé flotar sus cadáveres descompuestos dirigiéndose hacia el mar, y probablemente gran número de ellos se depositaron en el estuario de la Plata. El agua de todos los riachuelos volviese salobre; y este hecho produjo la muerte a muchos animales en ciertos sitios, pues cuando un animal bebe de esa clase de aguas muere siempre, de un modo infalible. Azara describe el furor de los caballos en semejante ocasión: todos se arrojan a los pantanos, y los primeros que llegan son aplastados por la multitud que los sigue. Añade que ha visto más de una vez los cadáveres de más de mil caballos salvajes que habían perecido así. 

He notado que el cauce de los riachuelos de las pampas está cubierto por una verdadera capa de osamentas; pero esta capa proviene probablemente de una acumulación gradual, más bien que de una gran destrucción en un período cualquiera. Después de la gran sequía de 1827-1832 sobrevino una estación muy lluviosa que trajo consigo vastas inundaciones.

Por tanto, es casi seguro que millares de esqueletos han quedado sepultados por los sedimentos del año mismo que siguió a la sequía,  ¿Qué diría  un geólogo al ver una colección tan enorme de osamentas pertenecientes a animales de todas las especies y de todas las edades sepultada bajo una gran masa de tierra? ¿No estaría dispuesto a atribuirla a un diluvio, más que al curso natural de las cosas?
CARLOS DARWIN

Fuente:  Archivo familiar de Caras y Caretas



sábado, 17 de agosto de 2013

GOMERIA TOGNOCHI


UNA VIDA SOBRE RUEDAS

La gomería de César Mario Tognocchi fue una de las primeras que se abrieron en San Pedro. Se estableció en 1930 en 3 de Febrero y Mitre, terreno donde más tarde se construiría la estación de servicio. Además de gomería había un surtidor de combustible y cocheras donde dejaban los autos quienes no tenían garaje en sus casas. Se casó con Elsa Irma Alvarez Fortes y tuvo dos hijos.
Cesar Tognochi en Mitre y tres de febrero

Aunque tenía mucho trabajo, durante la primera etapa trabajó solo. Con los años decidió dejar ese lugar y se trasladó a un local de Mitre al 2200 donde hoy también hay otra estación de servicio. César quería invertir y pensó en comprar máquinas modernas que le permitieran hacer recauchutaje y vulcanización. Las gomas quedaban como nuevas.

El parque automotor en la ciudad iba creciendo considerablemente y el trabajo empezó a aumentar al mismo ritmo. Empezaron a abrirse otras gomerías como la del "Polaco" Vajchuk. Así lo llamaba Mario Tognocchi. No eran amigos, pero se respetaban en lo que cada uno hacía. Con los ahorros pudo comprarse en la década del 50 el local propio y se traslado a Mitre 2225 frente a la firma Solmi S.A ya no podía trabajar solo y contrató personal. Entre los empleados que tuvo, su hijo Héctor, recuerda a "Chito" Cardozo, Héctor Ferreira y Francisco Cajide.

En 1955 quiso cambiar de rubro. Dejó la gomería y se dedicó a las motos hasta 1961 que se jubiló. Las conocía bien porque de joven había tenido una. Solo un entendido podía reparar y poner a punto las motos que eran de origen inglés y alemán porque todavía en el país no se fabricaban. No eran muchos los que en la ciudad teman moto por su costo principalmente pero ante un problema todos iban a su taller. Durante años sus clientes fueron Juan Cucit, Sebastián Adrover, Telmo Sironi, Ramón y Fermín Bermejo y Carlos Calzado. No eran motos muy modernas, la mayoría del año 37. Recién empezaron a entrar al país otros modelos luego de la segunda guerra mundial.

Héctor recuerda que aprendió a la par de su papá y cuenta con picardía, que fue uno de los primeros menores que con 12 años de edad andaba en moto. Cada vez que lo comenta, su esposa le dice que ni antes ni ahora esta bien que un menor ande por la calle manejando un vehículo. Como en sus épocas de juventud, Tognocchi pasaba mucho tiempo arriba de su moto. Y con frecuencia con los amigos y clientes armaba excursiones a Arrecifes; como un pequeño encuentro de motos.

Pasión por los fierros.
Salían todos juntos y la primera parada era en el almacén de Ramos Generales del Centro de los hermanos Gayá en el cruce de la ruta 9 y 191. Tomaban una cerveza con maníes y luego seguían camino poniendo a prueba la potencia de los motores. También dedicó tiempo a otra de sus pasiones: el automovilismo y logró ser Presidente del Automóvil Club en los años 50. Siempre repetía que no quería que sus hijos fueran gomeros porque él consideraba que era un trabajo muy rudo.

Contra la voluntad de su padre, Héctor alquiló durante tres años un lugar que le era totalmente familiar. Sus comienzos también fueron en la gomería de la estación de servicio de Mitre y 3 de Febrero. No había un surtidor, sino dos y eran atendidos por señoritas. Entre ellas una chica de nombre Raquel, Zulma Fernández y "Chichita" Inza. César Mano Tognocchi, será reacordado por siempre como el Gomero amigo que a toda hora podía dar una mano con su auxilio.

Fuente: La Opinión Semanario 25/07/2006

martes, 6 de agosto de 2013

DÍA DEL VETERINARIO ARGENTINO


6 de agosto – Día del Veterinario Argentino

     Desde tiempos muy lejanos la insustituible relación del ser humano con los animales hizo necesaria la presencia de personas idóneas que cuidaran de la salud de estos amigos tan valiosos. Así surgió el albéitar, palabra de origen árabe con que se denominaba antiguamente al veterinario o especializado en la materia, cuya opinión era respetada en el control de las distintas especies que se consideraban de utilidad o que se amaban como mascotas.
    En nuestro país el hombre siempre estuvo muy ligado con sus compañeros del reino animal, dadas las características de sus tareas en el campo y la importancia de la ganadería que marcó las actividades desde los primeros tiempos.
    Hasta ese entonces los ganaderos recurrían a la presencia de profesionales extranjeros que no siempre podían ser contratados por razones económicas y tenían por lo tanto una actuación muy limitada, surgiendo así la necesidad de contar con veterinarios formados en el suelo patrio, salvando la necesidad de diplomarse fuera del país.
    En 1983 el gobierno nacional estableció el 6 de agosto como día del veterinario argentino mediante un decreto ley, recordando la iniciación de la carrera en el país el 6 de agosto de 1883, fecha en que comenzaron los cursos en el Instituto Agronómico Veterinario de Santa Catalina en la localidad de Lavallol, provincia de Buenos Aires,  primera escuela de estudios veterinarios superiores en el país. En  1890 se trasladó a la ciudad de La Plata, funcionando como Facultad de Agronomía y Veterinaria, donde los primeros profesores que debieron ser contratados en países extranjeros dejaron su huella en los alumnos que respondieron a esa vocación.
    Fueron sólo tres los inscriptos que egresaron en 1887, pero a partir de ahí se  intensificó el interés por estos estudios para controlar la aparición de distintas enfermedades que preocupaban a las autoridades y desconcertaban a los ganaderos. Después de diez años, ya alcanzaban a un centenar los que ejercían la profesión colaborando con la industria ganadera que fue el eje del progreso durante gran parte de la historia argentina. Y por cierto que la cantidad de egresados se fue acrecentando hasta los tiempos actuales, donde la presencia del veterinario resulta indispensable para garantizar la salud del ganado en general y la de los pequeños animales que comparten el afecto de tantas familias.
   En el Día del Veterinario Argentino, un agradecido reconocimiento para todos los que abrazaron esta vocación tan involucrada con valiosas investigaciones  ligadas a la salud y al amor por la naturaleza y por la vida.
 Colaboración:  Julia McInerny
Fuentes:           

 Fotografía: himajina.blogspot.com

DOCUMENTO REVELA EL NÚMERO DE PROYECTÌLES DISPARADOS EN OBLIGADO


Está firmado por el General Lucio Mancilla (*) y aporta datos desconocidos por la historiografía argentina. Fue descubierto en un periódico publicado en San Pedro, en mayo de 1900.

Durante 168 años se habló, en reiteradas publicaciones, sobre la fuerza de la artillería argentina durante la Batalla de Obligado. Desde siempre, se especuló sobre la magnitud de aquel feroz intercambio de proyectiles con las naves anglo-francesas y en ocasiones se intentó cuantificar el número de balas de cañón lanzadas desde uno y otro lado. Sin embargo, ningún historiador, hasta hoy, había podido dar el dato exacto de las municiones de artillería que dispararon las baterías del General Lucio N. Mancilla (*) durante las 9 horas que duró el combate.

Historia de un documento olvidado

El puntapié de este hallazgo lo dio un integrante del Centro de Estudios Históricos de San Pedro, Sr. Fernando Chiodini, cuando al revisar las amarillentas hojas del periódico sampedrino “El Independiente” del 13 de mayo de 1900, observó la reproducción de varias cartas firmadas por Mancilla (*) y otros oficiales. Chiodini trasladó la novedad al Grupo Conservacionista de Fósiles, entidad dedicada al resguardo de temáticas culturales de la que es asiduo colaborador. 

Imprenta La Unión




jueves, 1 de agosto de 2013

CENSO RURAL 1849


Son cinco páginas y media que revelan datos de la población en las zonas rurales de San Pedro a mediados del siglo XIX. Brinda nombres, ocupaciones, edades, procedencias y estado civil de 215 pobladores rurales de San Pedro en 1849.

A pesar de las lógicas arrugas generadas por el paso del tiempo y los avatares sufridos, el papel que contiene números y letras aún se conserva en perfecto estado. La caligrafía, a pluma y de la época, debe leerse con cuidado ya que quienes lo redactaron utilizaron abreviaciones impensadas en nuestros días y ortografía que hoy nos resultaría, al menos, extraña.
Las cinco páginas y media desglosadas por el Grupo Conservacionista contienen los datos de un censo rural de 1849 que forma parte de la historia escrita de San Pedro y que hoy resguarda el Juzgado de Paz local.
Este censo, publicado ahora por el Museo de Tecnología Agropecuaria de Gobernador Castro, apareció mezclado con documentos del combate de Obligado y fue digitalizado por el grupo mientras se analizaban cartas de la batalla.  

Los datos de este antiguo censo rural se dividen en seis columnas: nombre, patria (procedencia), domicilio, estado (civil), edad y egercicio (sic) (ocupación).
Todos estos ítems contienen información de 215 personas que habitaban ciertas zonas rurales del partido de San Pedro. 

En lo que respecta a las ocupaciones (o “egercicio”, como figura en los folios) se observa el siguiente detalle: 
Labrador 104, Jornalero 59, Criador 25, Guardia de portillón 11, Capataz de estancia 4, Comerciante 4, Hacendado 3, Acarreador 3, Maestro de posta 1 y Carpintero 1.

Los domicilios de los encuestados se distribuían de la siguiente forma: Chacras de Obligado 85, Puntas del Tala 75, Arroyo del Tala 48 y Arroyo de las Hermanas 7. 

Los lugares de procedencia de cada censado se reparten en: Buenos Aires 109, Córdoba 51, Santiago del Estero 34, Santa Fe 14, Catamarca 1, España 1, Salta 1, San Juan 1 y Chile 2.

En la columna de nombres y apellidos se observan algunos muy conocidos y otros algo más inusuales. Entre los apellidos podemos mencionar, entre muchos otros: Quiroga, Insaurralde, López, Acha, Carranza, Cuello, González, Amor, Hernández, Bustamante, Farías, Rosales, Morales, Leiba, Gijena, Ríos, Coronel, Cañete, Porcel, Gorosito, Bazan, Rojas, Ramos, Billalba, Belasquez, Castro, Martínez, Romero, Ribera, Almada, Rodríguez, Flores, Gómez, Sánchez, Mansilla, Amarillo, Juáres, Junco, Pedraza, Cabrera, Jaime, Tabares, Herrera, Alvares, Astudillo, Billarruel, Mollano, Coria, Gayá, Agilera, Peralta, Ocampos, Peres, Billamayor, Belen, Fernandes, Ramires, Borda, Zarate, Laserna, Lescano, Acosta, Gorosito, etc.
Es necesario aclarar que en este informe se ha respetado la ortografía de época utilizada por los autores del censo por lo que, algunos apellidos difieren ligeramente de su ortografía actual.

En cuanto a las edades de los encuestados, éstas varían entre los 15 y 95 años, estando esta última representada por una sola persona.
El mayor número de censados tenía 30 años en 1849, seguidos por los de 60, 15, 25, 26, 20, 55, 40, 22, etc., en ese orden.

La digitalización de este censo será parte del patrimonio del futuro Centro de Documentación Histórica de San Pedro que se ha comenzado a instalar en la torre